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Recopilaciones / Carlos Durón García

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

Existe una preciosa y famosa canción del grupo mexicano Maná que trata de una chica que espera vestida de novia cada día a que llegué su novio del mar, pues le ha prometido que le esperará, tanto que incluso los vecinos, que ven pasar el tiempo creen que la chica perdido la cabeza e intentan recluirla en un centro psiquiátrico… y el novio nunca aparece. Se llama el Muelle de San Blas. ¿Qué hay de cierta en la historia que se explica en dicha canción? El cantante de Maná, Fher, siempre ha dicho que estaba inspirada en un hecho real. Lo cierto es que la historia existe, pero no es exactamente la que cuenta la canción, ni tampoco es la leyenda “urbana” que los fans de maná se han encargado de difundir. En realidad, el famoso Muelle de San Blas está en la población mexicana del mismo nombre en el Estado de Nayarit, en la zona central de la costa del Pacífico. A mitad de los años 90, Fher el cantante del grupo Maná, paseaba por Puerto Vallasta de San Blas cuando se le acercó una anciana de unos 60 años y le dijo (algo así como) : “ya viene mi amor…mi amor mañana va a venir, él viene en barco “. Más tarde se acercó un chico que le comentó que no le hiciera caso pues era “La loca del muelle de san Blas”. Este chico que se acercó parece ser que le contó que a esa mujer le dejo su amor y ella le espera, porque dice que se iba a casar con ella y que por ello sale todos los domingos vestida de novia a pasear por las calles del pueblo. Maravillado por esa historia, Fher, le ofreció una limosna a la anciana, para que se comprase ropa nueva, a lo que la anciana contestó que “no, yo le dije que con le esperaría este vestido y lo voy a esperar con este vestido, por si él vuelve no se fuera a equivocar”. En ese momento es cuando Fher ve la letra de su canción. Pasó el tiempo, Fher volvió para integrarse por la anciana y la gente la informó que vivía en una casa que queda sobre las rocas que estan encima del muella. Esa casa que está en el video (como podréis comprobar luego) es la casa verdadera que existe en el muelle. Realmente, la señora anciana se llamaba Rebeca. La historia no es exactamente la que le explicaron a Fher de los Maná, que se trataba de una chica que se enamora de un chico joven con aspecto extranjero que supuestamente murió en el mar, seguramente en la guerra (para hacerlo más dramático). No. Por lo que parece, existia en San Blas un chico, un tal Ladislao (“Laus”) muy popular en San Blas, que se dedicaba a la venta de chucherias en un pequeño puestecillo de la ciudad. “Laus” vivía con Rebeca, originaria de Guadalajara (México), a quien él llamaba de forma cariñosa “La chica de humo”, y quien no estaba muy bien de sus facultades mentales, tanto que en varias ocasiones se vestía con un traje de novia y paseaba por la plaza y el atrio de la iglesia muy feliz comentando “ahora sí, ya me dijo “Laus” que lo esperara en la iglesia con mi traje de novia porque ahora si nos vamos a casar”. “Laus” fue atropellado por un automóvil en Guadalajara, y a los pocos días falleció en la población de Tepic, quedando Rebeca sola. Ella se trasladó un tiempo a Puerto Vallarta vendiendo chicles y dulces por el malecón, momento del encuentro con Fher. Se ganaba la vida barriendo las calles y pidiendo monedas a los turistas que llegaban al muelle y dicen que a cada persona que le daba algunas monedas les decía: “Mañana va a llegar, mi novio llegará al muelle y nos vamos a casar”. Mucha gente no entendía de que se trataban aquellas frases y solían ignorarlas, pero algunos otros le preguntaban qué era lo que quería decir con eso y ella les contaba toda su historia y decía que era lo único que tenía grabado en la mente, que había olvidado todo hasta su nombre pero que nunca olvidaría algo y que por eso lo repetía constantemente : “Voy a esperar a mi amado, voy a cumplirle la promesa que le hice junto al mar, llevo este vestido para que me reconozca y aquí estaré siempre sola con mi espíritu en el Muelle de San Blas”. Es así como Rebeca, “La chica de humo”, pasa a ser recordada para los restos como “La Loca de San Blas”. Algunas personas de San Blas, comentan que años posteriores vieron a Rebeca en Guadalajara, de donde era originaria. Según algunos blogueros (sin confirmar), Rebeca murió en el año 2010 y sus cenizas fueron esparcidas bajo la imagen de la virgen blanca que en el video aparece en una especie de islote o espigón.