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Recopilaciones | Carlos Durón García

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

“El Purgatorio” es el segundo de los tres cantos de La Divina Comedia de Dante Alighieri. Lo antecede el del “Infierno” y le sigue el del “Paraíso”. El Purgatorio de Dante se divide en “Antepurgatorio”, “Purgatorio” y “Paraíso terrestre”. La estructura moral del “Purgatorio” sigue la clasificación tomística de los vicios del amor mal dirigido, y no hace referencia a culpas específicas. Se divide en siete giros, en las cuales se expían los siete pecados capitales: soberbia, envidia, ira, pereza, avaricia, gula, lujuria. Al pie de la montaña se encuentra el “Antepurgatorio”, y en la cima el “Paraíso terrestre”. Su estructura es especular a la del “Infierno”, pues si aquel es un abismo este es una montaña, y el orden de las penas sufre un giro de 180 grados: el camino de Dante va del pecado más grave al más leve (que es la lujuria, o amor que se excede en la medida). Cada giro tiene un custodio angélico, y precisamente los ángeles de la humildad, de la misericordia, de la mansedumbre, de la solicitud, de la justicia, de la abstinencia y de la castidad; en cada giro, además, los que expían las culpas tienen ante sí ejemplos del vicio castigado y de la virtud opuesta. En la entrada del “Paraíso terrestre”, Virgilio debe separarse del poeta. Como guía en esta parte, Dante tendrá al poeta latino Estacio, quien lo conducirá al jardín celeste, donde lo acogerá Matelda, quien es una anticipación de la aparición de Beatriz. Las almas del “Purgatorio” ya están salvadas, pero antes de llegar al “Paraíso”, para expiar sus pecados, deben subir la montaña como hacían en los tiempos de Dante los peregrinos que se dirigían hacia Roma o Santiago de Compostela, para hacer penitencia. Cada alma debe por consiguiente recorrer todo el camino y purificarse en cada giro del pecado correspondiente. Para facilitar su encuentro con determinados personajes, el autor los coloca en el giro de su pecado más relevante. “El Purgatorio” tiene la función específica de expiación, reflexión y arrepentimiento, y es solo a través del camino, es decir de la peregrinación hacia Dios, que el alma puede aspirar a la redención. Esto también vale para Dante, quien al principio tiene grabadas en la frente siete P, que simbolizan los siete pecados capitales. Al final de cada giro el ala del ángel guardián borra una de ellas, indicando que el pecado específico ha sido expiado. Tras sobrevivir a las profundidades del infierno (descritas en el “Infierno”), Dante y Virgilio ascienden hacia la Montaña del “Purgatorio” en la zona opuesta del mundo. Se trata de una isla, la única en el hemisferio sur. Dante sitúa el “Infierno” exactamente debajo de Jerusalén, en una apertura creada por la caída de Satán. El Monte “Purgatorio”, exactamente en la zona opuesta del mundo, se creó por el desplazamiento de tierra que siguió a ese evento. Dante anuncia su intención de describir el “Purgatorio” invocando a las míticas Musas, como hizo en el Canto II del Infierno. En un sentido alegórico el “Purgatorio” representa la vida penitente en la concepción cristiana. En contraste al barquero Caronte cruzando el Aqueronte en el Infierno, las almas de los cristianos llegan al purgatorio escoltadas por un ángel, cantando In exitu Israel de Aegypto (Canto II). En sus Cartas para Cangrande, Dante explica que esto hace referencia a la salida de Israel a Egipto referidas ambas acerca de la redención de Cristo y acerca de “la conversión del alma desde la agonía y la miseria del pecado hacia el estado de gracia.” Apropiadamente, es el Domingo de Pascua cuando Dante y Virgilio llegan.

carlosdurongarcia@gmail.com

PREGUNTAS:

-¿Cuántas veces se fugó de cárceles mexicanas Fray Servando Teresa de Mier?

-¿En qué océano se encuentran las islas Revillagigedo?

Respuestas del anterior:

-R: Beethoven, Mozart y Bach son los tres más grandes músicos de todos los tiempos.

-R: Fray Juan de Zumárraga fue el primer Obispo de México.

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