imagotipo

Recopilaciones | Carlos Durón García

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

Jack “el Destripador” fue un asesino en serie de identidad desconocida que cometió varios crímenes en 1888, principalmente en el distrito de Whitechapel, en Londres —así como en las áreas empobrecidas de los alrededores—. El citado apodo se originó de una carta escrita por alguien que se adjudicaba los asesinatos bajo este alias, y como resultado de su difusión por los medios de comunicación, dicho nombre pasó a ser conocido por la sociedad en general. A pesar de ello, varias fuentes consideran que el aludido documento se trató realmente de una broma de mal gusto elaborada por algún periodista, en un intento de aumentar el interés en la historia y, al mismo tiempo tal vez armar un escándalo. Otros alias con los que también es conocido el homicida son “El asesino de Whitechapel” y “Mandil de cuero”, además de “Genio independiente”, este último acuñado en una carta escrita por George Bernard Shaw. Con frecuencia, Jack “el Destripador” es descrito como un asesino inteligente, eficaz, burlón, astuto, frío y obsesionado por el asesinato. Los ataques que se le atribuyeron involucraban a mujeres prostitutas de barrios pobres y tenía un modus operandi distintivo, que consistía en estrangulación, degollamiento y mutilación abdominal. La extracción de los órganos internos de al menos tres de las víctimas llevó a pensar que el asesino tenía conocimientos anatómicos o quirúrgicos. Por otra parte, los rumores de que los asesinatos estaban relacionados entre sí se intensificaron entre septiembre y octubre de 1888, período en el que apareció una gran cantidad de misivas escritas por uno o varios sujetos anónimos, enviadas a Scotland Yard y los medios. Uno de los textos, recibido por George Lusk del Comité de Vigilancia de Whitechapel, incluía medio riñón humano preservado, supuestamente de una de las víctimas. Debido al carácter extraordinariamente brutal de los asesinatos y el enfoque que los medios de comunicación les dieron a los mismos, el público creyó que en verdad se trataba de un único asesino: Jack “el Destripador”. La amplia cobertura que la prensa le otorgó a dichos eventos provocó que alcanzaran notoriedad a nivel internacional. Una investigación sobre los asesinatos en Whitechapel cometidos hasta 1891 no pudo resolver con certeza si todos los crímenes se conectaban con los asesinatos en 1888; para entonces, la leyenda de Jack “el Destripador” comenzaba a solidificarse. Debido a que los homicidios jamás fueron resueltos, las leyendas en torno a ellos se convirtieron en una combinación de investigación histórica genuina, folclórica, y pseudohistórica. Desde entonces, se tiene constancia de más de un centenar de teorías sobre la identidad del Destripador”, mientras que los acontecimientos han influido en múltiples obras de ficción literarias, cinematográficas y artísticas. A mediados del siglo XIX, inmigrantes irlandeses llegaron a Inglaterra y se asentaron en sus principales ciudades. Entre los sitios ocupados estaba el East End de Londres, que desde 1882 comenzó a recibir también a refugiados judíos del este de Europa y de la Rusia imperial. La sobrepoblación comenzó a tener consecuencias en sectores del East End que antes habían sido prósperos como Whitechapel, en donde el nivel de desempleo y personas sin refugio aumentó considerablemente. Una parte importante de la población vivía en extrema pobreza, y proliferaron los barrios bajos. Problemas como los robos, la violencia, el alcoholismo y la prostitución se volvieron cotidianos. Por citar un ejemplo, en octubre de 1888, la Policía Metropolitana de Londres calculó que había 62 burdeles y 1200 mujeres que trabajaban en dichos sitios, tan solo en Whitechapel. Las manifestaciones sociales no se hicieron esperar, y en algunas de ellas fue necesaria la intervención de la policía, como es el caso del conocido como Domingo Sangriento. La prensa hizo eco en sus páginas del racismo, la delincuencia, los disturbios públicos y la pobreza que imperaban en Whitechapel, barrio que comenzó a cobrar una mala fama por la inmoralidad de su comunidad. Por si esto fuera poco, en 1888 los medios de comunicación nacionales dieron a conocer una serie de asesinatos grotescos y depravados que atribuyeron a un personaje sin identificar, el cual sólo era conocido con el mote de Jack “el Destripador”. En ese período de disturbios sociales y violencia, varias mujeres fueron atacadas o asesinadas en el East End, razón por la que ha sido complicado esclarecer en cuántos de esos casos participó un solo individuo.

carlosdurongarcia@gmail.com

PREGUNTAS:

-¿Cuál es el nombre de pila de Sor Juana Inés de la Cruz?

-¿En qué año se firmó el tratado de Bucareli?

Respuesta del anterior: 

-R: La película “Fanny och Alexander” fue dirigida por Ingmar Bergman.

-R: La sinfonía coral conocida como “Las Campanas” fue compuesta por Serguéi Rajmáninov.

/arm