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Reforma energética: potenciar sus resultados

  • Graciela Ortiz

La reforma energética es considerada como una de las más profundas realizadas a nivel global. Sus logros y beneficios tangibles para la economía mexicana, el desarrollo industrial y la población, son evidentes.

Las tarifas eléctricas domésticas de bajo consumo, con las que cuentan cerca del 99% de los hogares en el país, aumentaban 4% cada año, desde 2006 hasta 2014, pero disminuyeron 2% en 2015 y en la misma proporción el año pasado. Así, estas tarifas suman reducciones de cerca de 11.5% real con respecto a diciembre de 2014.

Cabe recordar, también, que nos encontramos en un proceso de transición para la incorporación de energías limpias en la matriz de generación eléctrica, con lo que se logrará que 35% de la electricidad generada en 2024 provenga de fuentes limpias, 40% en 2035 y 50% en 2050.

Otro aspecto relevante, son las rondas de licitación petrolera, que se están materializando en inversiones, generación de empleos e innovación, en beneficio del desarrollo del país.

La Ronda Cero fue el primer mecanismo previo de diversificación y apertura del mercado, que permitió a Pemex obtener campos donde ha trabajado e invertido y áreas de exploración donde cuenta con descubrimientos.

La Ronda Uno fue un hito para la industria energética nacional con la firma de siete contratos de licencia para aguas profundas, que en conjunto –con el octavo contrato firmado entre las petroleras Pemex, Inpex y Chevron- significarán una inversión global de 34 mil millones de dólares; casi cinco veces más de lo obtenido en las tres primeras licitaciones.

Por otra parte, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) adjudicó, en días pasados, 10 de las 15 Áreas Contractuales de aguas someras ubicadas en el Golfo de México, como parte de la Ronda 2. La inversión estimada a lo largo de los contratos será de aproximadamente 8 mil 192 millones de dólares y generará 82 mil empleos directos e indirectos, según fuentes oficiales.

El descubrimiento reciente del megayacimiento de petróleo, en las costas del sureste de México, ofrece una magnífica oportunidad para potenciar las bondades de la reforma. A fin de poner en su justa dimensión este hecho, cabe destacar que la perforación del pozo Zama 1, iniciada el 21 de mayo, permitió confirmar la existencia de petróleo crudo de buena calidad y, de acuerdo con expertos, es un pozo muy productivo, cuyas reservas se estiman entre mil 400 y dos mil millones de barriles de petróleo bruto equivalente.

Son buenas noticias para la economía y para Pemex. La empresa productiva del Estado mexicano tiene una etapa de estabilidad financiera para 2018, derivada de un financiamiento que obtuvo, mediante la reapertura y colocación de dos bonos vigentes de referencia, por 5 mil millones de dólares a plazos de 10 y 30 años, logrando asegurar liquidez y mejorar el perfil de vencimientos de su deuda.

El riesgo y la incertidumbre que hasta el año pasado advertían las agencias calificadoras se redujeron significativamente, pues al menos 80% de su deuda está a tasa fija, con una vigencia medica de alrededor de ocho años.

Los anteriores elementos hablan bien del ritmo de implementación de la reforma energética, si bien hay que reconocer los importantes retos que conlleva, debemos  continuar potenciando sus resultados, a fin de fortalecer las bases que permitan garantizar la sostenibilidad energética y contribuir al desarrollo nacional, con beneficios concretos para las familias mexicanas.

graciela.ortiz.glez@gog.org.mx

@GOrtizGlez

FB: graciela.ortizgonzalez