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Remodelar el perfil facial con lipoinyección

  • Efecto Bisturí: Dr. Antonio Castellano Barroso

La lipoinyección es un método medianamente invasivo, por medio del cual se obtiene grasa del paciente y ésta, después de un proceso de limpieza de la sangre, se aísla en microjeringas y a continuación se puede inyectar en aéreas seleccionadas o en donde hace falta.

El rostro, con el paso del tiempo, acumula grasa sobre todo en las mejillas y pierde en otras zonas, como es en los surcos nasogenianos y a los lados de la órbita, donde la cara se afila y se forma una depresión muy marcada en las personas adultos mayores, al paso de más tiempo alrededor de los 65 en adelante, la cara va perdiendo paulatinamente el colchón de grasa que está abajo de la piel y el rostro se ve adelgazado en su totalidad y se notan mucho más los huesos faciales. Ambas condiciones son susceptibles de corrección, prácticamente sin cirugía amplia y sin heridas.

Se puede obtener grasa del abdomen, muslos e incluso de la cara en donde sobra la misma, para esta grasa tomarla como base para reinyectarla en la cara. Es una grasa propia y compatible con el paciente, es decir se hace una miniliposucción donde se obtiene entre 15 y 20 ml de grasa, esta misma se limpia en una centrifuga o con solución fisiológica y se coloca en minijeringas, listas para ser reinyectadas en los surcos profundos como el entrecejo, nasogenianos, surcos profundos abajo de los parpados y en la región de la sien, incluso en las mejillas y en el reborde de la mandíbula para remarcarlo. Inclusive en el dorso de las manos, el busto y el glúteo.

Cuando se reinyecta la grasa hace un camuflaje del rostro envejecido, esta grasa tiene también fibroblastos y células madre que ayudan a que la piel se rehidrate se ponga más firme y tenga mejor circulación. El proceso de envejecimiento no se detiene pero se nota menos. Debo decir que para tomar la grasa del cuerpo no se necesita una anestesia profunda, se puede hacer con anestesia local con una incisión mínima de dos a tres milímetros, así mismo para inyectar la grasa en la cara no es necesario heridas amplias, se inyecta con minicánulas que no dejan cicatriz en túneles de grasa inyectada para que se ponga en contacto la grasa con tejidos sanos y que a partir de aquí, el cuerpo forme nuevos vasos sanguíneos para que la grasa sobreviva, funciona como un trasplante de grasa, la recuperación es muy rápida y el paciente puede reintegrarse a sus actividades cotidianas prácticamente al otro día del tratamiento.

Los requisitos para la cirugía es que el paciente se encuentre en condiciones físicas adecuadas, que sus factores de coagulación en límites normales, sin alteraciones metabólicas como diabéticos descontrolados, no tener presión arterial alta descontrolada. Algunos pacientes toman un medicamento para prevenir las equimosis o moretones y un antibiótico profiláctico un día antes de su procedimiento.

Después del tratamiento el paciente debe tomar analgésicos y antiinflamatorios, estar lejos del calor y disminuir el ejercicio unos 15 días. Los resultados son visibles casi desde el principio de gran satisfacción y sobre todo sin cirugía amplia o invasiva.

Es de capital importancia que este tratamiento se efectuado por un cirujano plástico experto en este procedimiento para asegurar un resultado a largo plazo de los resultados. Muchos pacientes ya nunca se operan y después de varios anos pueden repetir el procedimiento de lipoinyección sin prácticamente ningún problema.

Nada substituye una consulta de valoración, el primer paso es agendar una consulta con su cirujano seleccionado y una amplia explicación de sus expectativas. Lo último es conocer el costo del tratamiento que siempre es más barato que una cirugía formal de la cara.

Información proporcionada por el dr. Antonio Castellanos Barroso. Cirujano plástico certificado no. 496. Tel. 55 25 14 84 79

dr_castellanos@hotmail.com