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Revisar o retirarse del TLCAN: un largo camino

  • Graciela Ortiz

  • Graciela Ortiz Domínguez

El recién electo presidente de Estados Unidos de América, Donald John Trump, insistió durante su campaña en la necesidad de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), o de plano, iniciar la retirada de EU de dicho Acuerdo, ciertamente, ambas posturas legítimas y soberanas del mandatario de aquel país.

Sin embargo, se requiere mucho más que la simple decisión presidencial para retirarse de un tratado comercial tripartita entre las naciones con mayor poder económico del continente, recordemos que el TLCAN fue signado el 17 de diciembre de 1992 y entró en vigor el 1 de enero de 1994, el cual cuenta con un Capítulo 20 en el que se inscriben acciones en caso de disputas sobre su interpretación o aplicación.

La Comisión de Libre Comercio de América del Norte, compuesta por integrantes de gabinete del más alto nivel de los tres países, tienen entre sus funciones primarias la resolución de conflictos, deben reunirse al menos una vez al año y su presidencia se rota entre los tres países.

En caso de que persistan las diferencias, las Partes podrán solicitar la instalación de un Panel Arbitral conforme a lo dispuesto en el artículo 2008 del Tratado, éste se integrará por una lista de 30 participantes propuestos por cada país, cuyo perfil obedecerá a su experiencia en las materias a tratar -todos deben ser nombrados por consenso entre las Partes-.

Esto nos permite advertir una primera línea de acción de México: identificar e integrar un staff de expertos en comercio y arbitraje internacional que defiendan los intereses de nuestro país y su gente. Estamos hablando de perfiles que se entiendan inter pares con sus respectivas contrapartes norteamericanas. Ahora bien, si este panel no presenta los consensos necesarios en el informe final de las negociaciones, se podrá invocar lo dispuesto en los artículos 2018 y 2019 del Acuerdo para iniciar la suspensión de beneficios de efecto equivalente entre las Partes hasta lograr un acuerdo.

Así prácticamente existen dos vías para abordar el TLCAN: A) el de las enmiendas y B) el del retiro total, ambas contempladas en los artículos 2202 y 2205 respectivamente del Acuerdo. En el primer caso, las Partes podrán acordar cualquier modificación o adición y, una vez logrado un consenso, deberá aprobarse de conformidad con los procedimientos legales internos de cada país -justo aquí interviene el Senado de las Partes en disputa-. Eso sí, con un pequeño matiz, pues mientras en México el Senado solo ratifica lo acordado, en EU se somete a su aprobación o rechazo.

En el segundo caso del retiro de una de las Partes, ésta podrá anunciar sus intenciones, pero solo cobrará vigencia hasta seis meses después de que haya notificado su propósito por escrito a la contraparte.

Podría usted preguntarse dónde queda Canadá, la respuesta es que, si una de las Partes se retira, el Acuerdo permanece en vigor para las Partes restantes.

En el escenario de que el Gobierno de Donald Trump opte por retirarse del TLCAN, -aunque la Constitución de EU no mencione nada al respecto- pero dado que el TLCAN fue un tratado internacional que requirió de la rama Ejecutiva y Legislativa en EU para su aprobación, deberá correr la misma suerte su renegociación “ammendments” o en su caso, el retiro pleno.

Es decir, se necesitará escuchar al Senado y a la Cámara de los Representantes de EU (hoy de mayoría republicana) ante la solicitud del presidente Trump. Mientras que, en México -aunque no sea nuestra iniciativa la retirada- bastará con atender a lo dispuesto en la fracción I del artículo 76 constitucional para que el Senado apruebe los ajustes o la decisión de dar por terminado o suspendido el acuerdo comercial que comunique el Ejecutivo Federal.

En todo caso, la política nunca debe ser un juego de suma cero, hoy más que nunca estamos llamados a unir talento y esfuerzo para conservar los beneficios de la apertura comercial y la competitividad.
* Senadora de la República por el Estado de Chihuahua, presidenta de la Comisión de Estudios Legislativos del Senado, Sexagésima Tercera Legislatura.

graciela.ortiz.glez@gog.org.mx

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