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Revolución Energética / Horizonte Económico / Miguel González Ibarra

  • Horizonte Económico / Miguel González Ibarra

  • México avanza en la transformación del sector

El progreso de la humanidad se encuentra íntimamente ligado a la evolución de la  forma como se obtiene y se utiliza la energía. Las fuentes a las que se recurre para generar, y posteriormente el reto que representa el poder almacenarla y distribuirla, constituyen un factor fundamental para el crecimiento económico de un país.

Actualmente, la energía se obtiene fundamentalmente por medio de hidrocarburos y del carbón, lo cual ha estado ocasionado una gran afectación ambiental, provocando el efecto invernadero y el cambio climático del planeta. Adicionalmente, a la energía como  combustible para el funcionamiento de motores para todo tipo de transporte, la principal forma en que requerimos energía es como electricidad.

Sin embargo, la electricidad necesita producirse cuando se requiere, así como enfrentar el reto de transmitirla para hacerla llegar a donde se requiere tanto para la vida cotidiana como para las actividades productivas. De tal manera, la generación de electricidad enfrenta el doble reto de tener que satisfacer una demanda creciente y, al mismo tiempo, contribuir a eliminar la emisión de carbono que crea el efecto invernadero.

La demanda aumenta a un ritmo mayor que el crecimiento económico debido a la cada vez mayor cantidad de aparatos y equipos que utilizamos en la vida diaria y que funcionan con electricidad, así como por la expansión de las actividades productivas que son grandes consumidores de electricidad. Adicionalmente, a nivel mundial, existe una demanda insatisfecha representada por de 1.3 miles de millones de personas en el planeta que no cuentan con electricidad, lo que limita la expansión de sus capacidades productivas y de su bienestar de vida.

Ante este panorama se ha venido planteando la necesidad de una revolución energética, cuyo fundamento estriba en recurrir a fuentes renovables, no contaminantes, para generar electricidad.

De acuerdo con el documento “Looking Ahed: The 50 Global Trends That Matter” elaborado por distintos especialistas en materia energética, auspiciado por el gobierno del emirato de Abu Dhabi, la expansión en la generación de electricidad de fuentes  renovables, y que tampoco provienen del uso hidráulico, en los países pertenecientes a la OCDE se va a expandir a un ritmo anual de 4.6 por ciento durante los próximos 25 años.  Por su parte, se espera que en ese periodo el rimo de crecimiento de la energía limpia  en el resto del mundo sea de 7.4 por ciento anual, lo cual implica que América Latina, el sesenta y tres por ciento de las nuevas plantas que entren en operación, sean de fuentes renovables.

Sin embargo, se estima que para 2040 el mundo continuará dependiendo de los combustibles fósiles para la generación de electricidad, ya que la de origen de fuentes renovables no hidráulicas, representarán solo el diecisiete por ciento de la oferta mundial. Adicionalmente, todavía continuará un importante rezago  representado por mil millones de personas  que continuarán careciendo del suministro del fluido eléctrico

De tal manera, aunque los especialistas consideran que no puede hablarse de una revolución energética mundial, sino de una pausada transformación , existen países que avanzarán a un mayor ritmo como el caso de Francia, en donde el setenta y dos por ciento de sus requerimientos eléctricos son generados por plantas nucleares

En el caso de México, la reforma estructural energética y las acciones que ha emprendido la Comisión Federal de Electricidad, permitirá que al país avanzar rápidamente hacia una revolución energética, con el fin de que en 2018, el veinticinco por ciento de la energía consumida en el país provenga de fuentes no contaminantes, y llegar a que en 2024 alcance el treinta y cinco por ciento.
miggoib@unam.mx