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¿Ricardo Anaya cómplice? / Con valor y con verdad / Gustavo Rentería

  • Gustavo Rentería

“Hay quienes creen que México no puede cambiar, que nos tenemos que resignar. Pero hay quienes pensamos distinto, los que soñamos con un país diferente, en el que sí existen los valores: un país donde sí se castigue a los corruptos. Para eso es el Sistema Nacional Anticorrupción. Somos muchos los que queremos un México mejor para nuestros hijos. Tenemos que hacerlo. Que nadie nos diga que no se puede. Claro que podemos. ¿A poco no?”

“Me queda claro que con estos no avanzamos; cada vez estamos peor. Los que tienen el poder de cambiarlo, no lo hacen. El dinero no alcanza, y en todos lados hay más delincuencia. Ya no podemos seguir así. Lo justo sería tener un salario justo y que a los corruptos los metieran a la cárcel. Cambiemos el rumbo con nuevas ideas. Que nadie nos diga que no se puede. Claro que podemos. ¿A poco no?”

Así rezan los spots de Acción Nacional, que por cierto gustan mucho entre las clases medias. Sobre todo cuando se habla de tener un país donde sí se castigue a los corruptos y que vayan a la cárcel.

Después de los moches en la pasada Legislatura y que Gustavo Madero no hizo nada, se antoja muy difícil que la nueva dirigencia del PAN actúe en dos casos muy sonados y penosos: Guillermo Padrés y Christian Von Roehrich.

Seguramente la autoridad federal y la Procuraduría del Estado de Sonora pronto nos darán la esperada noticia: el exgobernador azul irá a prisión junto con sus más cercanos colaboradores; pero al mismo tiempo exigirá que regresen el dinero que se llevaron.

En el caso del delegado en la Benito Juárez, tienen los panistas una oportunidad de oro para actuar antes de que les explote la bomba: pedirle al jefe delegacional que deje la demarcación antes de iniciar las investigaciones en la comisión que preside Luis Felipe Bravo Mena.

De comenzarlas y llegar a fondo, se darán cuenta que los spots que grabaron con tanto entusiasmo y que hemos visto y escuchado casi todos los mexicanos, seguramente fueron inspirados en Von Roehrich y Guillermo Padrés.

¿Quién dice que no se pueden hacer los panistas patos ante las corruptelas de Padrés? Si quieren cambiar el rumbo con nuevas ideas, que empiecen tomando decisiones con Von Roehrich, todavía delegado de la Benito Juárez.

Ya no podemos seguir así, presidente Anaya; los mexicanos soñamos con un país diferente, donde los líderes de los partidos políticos no defiendan a ladrones funcionarios.

Queremos un México mejor para nuestros hijos, presidente Anaya; por eso expulse del PAN a Christian Von Roehrich y a Guillermo Padrés Elías y conviértase en el líder que necesitamos: valiente, congruente, cercano a la gente, de mano dura, que cumple lo que promete, que no tape ni encubra a los que devastan al país.

Más allá de las elecciones del 2015, ésta es su prueba de fuego. ¿A poco se convertirá desde tan joven en cómplice?

*Periodista, editor y radiodifusor

@GustavoRentería                    www.GustavoRenteria.mx