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Riesgo de recesión / Horizonte Económico / Miguel González Ibarra

  • Horizonte Económico / Miguel González Ibarra

  • Ochenta economistas franceses formulan recomendaciones
    para hacer frente al riesgo de recesión
  • En México se prepara un ajuste presupuestal y se plantea una estrategia para hacer más con menos

La volatilidad que continúa imperando en la economía mundial, genera una gran incertidumbre y la preocupación de que podría estarse gestando una nueva recesión.

Las políticas monetarias divergentes entre Estados Unidos, con la Unión Europea y Japón, así como la fuerte desaceleración de la economía de China y el drástico ajuste de los precios de las materias primas, fundamentalmente de los hidrocarburos, no han contribuido a dar una salida a la excesiva liquidez mundial que se originó desde la década pasada.

Así, ante la mayor aversión al riesgo y sin opciones rentables y confiables de inversión productiva, los capitales financieros buscan refugiarse en mercados y productos que perciben como de mayor calidad. Los abruptos movimientos de los capitales financieros están creando inestabilidad en los mercados de valores de todo el mundo y un excesivo fortalecimiento del dólar, que ya comienza a amenazar con descarrilar la recuperación de la economía norteamericana.

Al respecto, las declaraciones de la presidenta de la reserva federal, Janet Yellen, en el sentido de considerar la posibilidad de revertir la incipiente alza en las tasas de interés, así como que podría llegarse a una tasa negativa; ha aumentado el nerviosismo de los inversionistas y alimentado expectativas de que la economía mundial podría precipitarse hacia una nueva recesión, que sería difícil y largo de remontar.

El choque que están recibiendo los países en el desarrollo de sus actividades productivas, les está obligando a tomar medidas para afrontar el riesgo de ser desestabilizadas y para  mitigar las distorsiones estructurales que les ocasiona.

En el caso de Francia, ochenta economistas de izquierda, se han reunido en esta semana para analizar y proponer medidas para hacer frente a la carestía de la vida y al desempleo. Las propuestas van en el sentido de fortalecer el consumo y el mercado interno, con un mayor gasto público, contrario a lo que dispone la ortodoxia neoliberal.

Un punto fundamental de la estrategia es que se debe apoyar en un pacto que busque aumentar la producción y la productividad, así como que tome en cuenta los aspectos ecológicos y una adecuada distribución social del ingreso.

Por su parte, en México, las autoridades financieras y monetarias han anunciado un recorte preventivo en el gasto, ante la expectativa de que continúen los bajos precios del petróleo. Al respecto, la iniciativa privada, ha respondido que el recorte debe de ir más allá  del ajuste en el gasto de Pemex, que se debe extender a todo el sector gubernamental, fundamentalmente se debe disminuir el gasto corriente, en lugar de solamente afectar el gasto programable y el destinado a la inversión.

Sin embargo, las medidas que se tomen para preservar la estabilidad macroeconómica del país no deben frenar el progresivo fortalecimiento que ha venido mostrando el consumo y el mercado interno. De tal manera, la opción de recurrir al mecanismo de asociaciones público-privadas sería la forma más adecuada para impulsar las obras de infraestructura.

Por su parte, la mayor eficiencia y eficacia de los programas y políticas públicas podría encontrar en las instituciones públicas de educación superior la fórmula para hacer más y mejor, con menos burocracia.
miggoib@unam.mx