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Rosalba y sus fantasmas / Ramón Ojeda Mestre

  • Ramón Ojeda Mestre

Solamente 3 por ciento de los alcaldes y cabildos de este atribulado país son mujeres. Dicho sea con crudeza, el género femenino ha avanzado casi nada desde que Ruiz Cortines, el presidente honrado, le concedió el sufragio a las mujeres. Llegar a un cargo público por la vía electoral, está en chino para las mujeres, pero el calvario no acaba allí, al empezar a ejercerlo, tendrán que iniciar otro vía crucis para que no se les atraviesen los prejuicios, los machismos, las discriminaciones o las feminofobias de varones y de mujeres.

Se oye feo, lo es. Por eso, ayer que compartí la alegría de miles y miles de ciudadanos que vitoreaban a su nueva presidenta en Chimalhuacán y oí con mucha atención la síntesis de su programa de Gobierno, sus proyectos y sus retos, intuí que se le venían encima y de a montón, los fantasmas aludidos. Y no es que su servidor la panterée de ghost buster, pero me siento y soy lo suficiente viejo como para no saber de qué color pinta el verde o de qué lado masca la iguana. La ingeniera Rosalba Ramírez Pineda es una profesional muy seria, muy trabajadora y con un dinamismo, resistencia y probidad a toda prueba. Ya la conocen bien sus gobernados y ella conoce muy bien el entramado administrativo, político y social del municipio. Tuve el honor de tratarla hace años en la maravillosa Feria de la Aceituna que se celebra exitosa y deliciosamente año con año en ese rincón del Oriente del Valle de México. Feria en la que encontrará un fresquísimo aceite de oliva de varias formulaciones y técnicas, unas aceitunas verdes o criollitas preparadas de manera diversa, unos tamales de aceituna que solo allí he visto que los preparen con una delicadeza que ya envidiaría el mejor chef vasco del mundo Andoni Luis Aduris. En aquel entonces no sé si era alcalde el biólogo Jesús Tolentino Román Bojórquez que le dio el gran lanzamiento de la modernidad a Chimalhuacán o lo era el ingeniero Telésforo García Carreón, mi querido paisano, que sin alharaca ni protagonismos consolidó y le dejó ya a Rosalba todo listo para que meta home run. No puedo dejar de mencionar que en esa extraordinaria feria de la Aceituna hay otros platillos de colección como las tortitas de Ahuautle en salsa verde, el dulce de chilacayote y  tejocotes de concurso. La cocina mexicana ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.

La nueva presidenta tiene varios puntos a su favor: Es my organizada, es muy querida por su pueblo, es sencilla, atenta y, repito, muy, muy, trabajadora, pero además no le tiene miedo a los fantasmas, a la brujería o a los nahuales, así que todo lo que le quieran hacer desde Toluca, desde la Benito Juárez o los vecinos, se toparán no solo con ella sino con todas y todos los que la respaldamos.

Me dio mucha alegría que asistieran a su toma de posesión intelectuales, dirigentes, artistas, académicos, políticos y empresarios de chile, dulce y manteca, pero hubo un personaje que capta, aún sin hacer uso de la palabra, todos los reflectores y con justicia: el ingeniero y maestro chapinguero Aquiles Córdova Morán, el más culto de todos los políticos mexicanos del siglo XXI y quien recibió la ovación de los miles de seguidores del antorchismo que encabeza y de los que, aunque no militemos en esas combativas huestes de compromiso social, reconocemos lo que ha logrado. Si usted conoce a los incansables Homero Aguirre o Laurita Castillo, pregúnteles si no me quedo corto respecto a lo logrado en Chimalhuacán, en Ixtapaluca o en Tecomatlán, Puebla, por mencionar solo unos ejemplos incontrovertibles. Coma frutas y verduras.
rojedamestre@yahoo.com