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¡Anticavilla en el climax! | Sabores y Gente | Ámerica Ortega

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Los Prosperi; Elena Cepeda de Ramírez, etcétera, gozando la gastronomía del Verde Salvia, en los jardines del hermoso Anticavilla

Una emoción volver a estar en Cuernavaca (Morelos), conocida también como “La ciudad de la eterna primavera” desde el siglo XIX, Así fue bautizada por el Barón Alexander Von Humboldt. Llegué al Anticavilla, donde el chef ejecutivo me preparó una comida gourmet, porque los Prosperi (Luciano y Barty) andaban de viaje. En la comida vi a la esposa del gobernador Graco Ramírez, Elena Cepeda de León, a la que acompañaban Víctor Manuel Contreras (escultor de prosapia), Nina Cerratos y Alejandro Trujillo. En otra mesa estaba esta columnista con Roberto Martínez Vara, Erika Jaime y Enrique Castillo-Pesado. Nos deleitamos con un menú delicioso que consistió en prosciutto con melón, gazpacho de albaca, ostiones y camarones frescos; risotto con hongos y aceite de trufa, y un pámpano a la sal con verduras a la parrilla, y para al romero. Además, tacos de barbacoa. Y el postre, lasagna de chocolate con frutos de chocolate. Todo, con prosecco, champaña Rose de Moet & Chandon y Martini. Todo, de 9.2. La brigada que acompañó al chef: Arlene Ramírez (chef pastelera), Víctor Palacios (maitré), Jairo Ramírez y Jorge A. Cipriano.

ENRIQUE CASTILLO—Pesado, Víctor Manuel Contreras, Elena Cepeda de Ramírez, Alejandro Trujillo, Nina Serratos y Roberto Martínez Vara.

ENRIQUE CASTILLO—Pesado, Víctor Manuel Contreras, Elena Cepeda de Ramírez, Alejandro Trujillo, Nina Serratos y Roberto Martínez Vara.

Por cierto, hablando de la arquitectura, una de las casas que ha sido restaurada con la combinación del estilo colonial y contemporáneo es donde actualmente se ubica el Anticavilla Hotel, que verdaderamente se ha transformado en un icono de la ciudad de Cuernavaca, por su espectacularidad en imagen y servicio para quienes deciden tomarse unos días de descanso. Pero la transformación de la casa, se debe gracias a la idea visionaria de la familia Prosperi (Luciano y Bartolomea), quienes encontraron la casa para plasmar sus ideas con el apoyo del arquitecto Bernardo Gómez Pimienta. Lleva, por supuesto, el nombre italiano de Anticavilla (Antigua Villa) porque representa a este resort chic y de alto standing, es el resultado de la recuperación arquitectónica de la casa mexicana colonial, fusión moderna y minimalista que se suma en diversas áreas del lugar, además con la reciente expansión desarrollada en la construcción de la suite presidencial y la junior suite. Se comprueba que existe la confianza de invertir en México por conducto de los inversionistas europeos. Morelos es una región hospitalaria y fortalece los lazos de amistad, principalmente con Italia y con el mundo. Queda en la memoria cuando Bárbara Hutton y el Sha de Irán, además de la princesa María Beatriz de Saboya (que estuvo matrimoniada con Luis Reyna Corvalan—Dillon, Q.E.P.D.), invirtieron en una de las ciudades más “indoor” del mundo, Cuernavaca.

Bartolomea Bazzardi comentó: que “en México hay oportunidades que quizá no se dan en Italia, para desarrollar espacios como Anticavilla”, señalando que la casa que rescataron tiene elementos del siglo XVII y XVIII con materiales de demolición de iglesias y conventos del Estado de Puebla como algunos portones, columnas (antes, residencia del exgobernador Jiménez Morales, de Puebla). Antes de abrirse al público, Anticavilla ya estaba dentro de la categoría de Small Luxury Hotels of the World, crédito para los propietarios que recibieron con gran satisfacción la noticia. Se lograron cuidados especiales para conservar, por ejemplo, un ficus que tiene aproximadamente 100 años de existencia.

Verdaderamente ahí hay una magia para consentirse, en 12 suites elegantes y completas con las amenidades que un hotel debe tener. ¡Ah! y uno de esos servicios sorprendentes, es sin duda el Spa, que fue diseñado para proporcionar el máximo bienestar al huésped, “a través de terapias destinadas a relajar y liberar de las tensiones acumuladas durante la vida diaria”. Las habitaciones conservan elementos coloniales, reestructurados por el arquitecto Bernardo Gómez Pimienta, quien hizo la aportación de elementos contemporáneos e hizo mancuerna con el constructor Agustín Nieto. Son 12 suites de primer mundo: se identifican con el nombre de pintores italianos del siglo XX: Balla, Carrá, De Chirico, Severino, Clemente, Modigliani, Paladino, Consadori, Cascella, Aligi Sassú, Depero y Gatusso. Algunas de las habitaciones tienen vista al jardín y a la alberca; también hay habitaciones con terraza y jardín privado, chimeneas, televisión, internet, jacuzzi y servicio a la habitación las 24 horas, y claro, el estilo italiano de atención (que es único) se hace presente.

GAZPACHO DE albahaca con camarones y ostiones frescos y brotes.

GAZPACHO DE albahaca con camarones y ostiones frescos y brotes.

El espacio gastronómico está muy bien controlado por conducto del chef ejecutivo, quien con su creatividad culinaria desarrolla los famosos platillos típicos de Italia, caracterizados por la alta calidad de sus productos y, por supuesto, de la cocina tradicional italiana en el Verde Salvia Ristorante. Ahí, la arquitectura se refleja con un juego de columnas inclinadas que sostienen un gran plafón, que simulan unos troncos de árboles, el cual se funde armoniosamente con la gran casa colonial y se complementa con el jardín. ¡Nos seguimos comentando!

americaiortega@hotmail.com

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