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Sala Novo

  • Entre Piernas y Telones : Hugo Hernández

Un semillero de talentos

Desde que se inauguró, a principios de este año, había tenido ganas de asistir a la Sala Novo, que forma parte del conjunto que integran el teatro La Capilla, el teatro-bar El Vicio, y desde entonces este pequeño recinto teatral, pero por X o Z razones no había podido.

Como seguramente mucha gente lo sabe, este recinto cultural fue originalmente la casa de Salvador Novo, y luego el teatro en el que desde 1953 presentó muchas de las obras que escribió o dirigió. Hace 60 años, para ser exactos el 22 de enero de1953, se estrenó la puesta El presidente Hereda, con la que se inauguró el teatro La Capilla, que en aquel entonces quedaba totalmente fuera del circuito de actividades culturales de la ciudad.

Sin embargo, el genio de Novo hizo que aquel pequeño espacio ubicado en el número 13 de la calle Madrid, en la colonia del Carmen, Coyoacán, se convirtiera pronto en un punto neurálgico del mundo intelectual mexicano.

Luego de la muerte de Novo el espacio quedó en manos de su primo, el doctor López Antuñano, quien lo mantuvo relativamente activo, hasta que en 1990 lo “concesionó” a Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe, quienes lo reabrieron, a la par que el teatro-bar El vicio.

A finales de esa década, Jesusa y Liliana optaron por ceder la administración de La Capilla a Boris Schoemann, quien junto con Hugo Arrevillaga, y la compañía de Los Endebles, lo han mantenido en intensa actividad tanta que abrieron desde enero la Sala Novo, que se ha mantenido activa, contra todos los vientos y todas las mareas.

Teatro, conferencias, cursos, cafetería, librería… versátil es este pequeño espacio que vuelve a ser, como en sus orígenes, un semillero de jóvenes creadores.

Actualmente su cartelera la integran las obras El Viaje de Alí, ¿Qué tal en la Noche?, La Confesión del Caníbal, Tres Entremeses de Cervantes, Belleza Prohibida, y Heteroflamenco: sin Morir en el Intento, que el próximo jueves 1 de diciembre ofrecerá su última función.

Escrita, dirigida, y actuada por Adolfo Sánchez, Heteroflamenco es una simpática puesta en escena en la que se plantea un mundo al revés, en el que un joven y fallido bailaor de flamenco, llamado Bernardo Albo Anormal del Monte Niño Ladrón de Guevara, mejor conocido como El Niño de los Paliacates, cuenta su vida.

En ires y venires en el tiempo, Anormal, nombre con el que se ha acostumbrado, narra desde su nacimiento y el trauma de nacer heterosexual en un mundo dominado por los homosexuales, razón que lo orilla a huir de su natal España, y buscar un país más amigable para su “condición”, por ello llega a México… ¿qué tal?

Resulta muy emocionante ver las ganas de un equipo por hacer teatro, por expresarse, por comunicar y conectar con el público. Que lo logra, pues los 20 espectadores que caben en la pequeña sala disfrutan y se divierten con este montaje nacido del cabaret, como lo evidencia el agradecimiento a Paola Izquierdo y Cecilia Sotres.

Diariamente la sala Novo ofrece un espectáculo diferente, vale la pena darse una vuelta por Madrid 13 y conocer a jóvenes creadores en este recinto, que les permite una ventana para mostrar sus talentos.