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Saludos desde Suiza, entre su historia y su ingenio

  • María Esther Estrada

(Cuarta y última Parte)

María Esther Estrada Ma. / Corresponsal

ÁMSTERDAM, Holanda. (OEM-Informex).- Suiza es, por territorio, un pequeño país de apenas 41 mil 285 kilómetros cuadrado en el centro de Europa, sin salida al mar. Sin embargo, su gente directa y trabajadora, de espíritu tradicional, pero a la vez innovador, así como sus bellas ciudades y paisajes lo han convertido en uno de los mejores lugares para vivir en el mundo.

Formado hoy por 26 cantones, tiene cuatro lenguas oficiales: alemán (el más hablado), francés, italiano y romanche. Esto plantea no sólo una pluralidad lingüística, sino también de costumbres, gastronomía y formas de vida. Sin embargo, todos han aprendido a convivir con base en el respeto mutuo, en una democracia donde el voto de cada ciudadano es tomado en cuenta para todas las decisiones importantes. Aquí viven 8 millones de personas. No hay religión oficial, pero un 38 por ciento de la población es católica, 27 por ciento protestante, 5 por ciento musulmana, 9 por ciento otras creencias y 21 por ciento ateos.

Dentro de Suiza cada una de sus cinco grandes ciudades cumple un rol: Berna, la capital, es el centro político; Basilea, debido a la gran cantidad de empresas farmacéuticas, el industrial; Lausana, donde está la Suprema Corte, el legal; Ginebra, sede de 21 organismos internacionales, entre ellos la Organización de las Naciones Unidas y sus subsidiarias como la UNICEF y la OMS, el cosmopolita; y Zurich, la más grande de todas, el económico.

Una pincelada de historia

A lo largo de los siglos fue parte del Imperio Romano y del Sacro Imperio Romano Germánico. Pero se considera el 1º de agosto de 1291 como el nacimiento de la nación. Ese día se reunieron los representantes de tres cantones de los valles centralesy firmaron un acuerdo por el que prometían ser “uno para todos y todos para uno”.

En 1499 se independizaron de facto del Sacro Imperio, pero no fue sino hasta 1648 que fue reconocida en el Tratado de Westfalia.

En 1798 fueron ocupados por el ejército de Napoleón Bonaparte, que los anexionó al Imperio Francés. En 1815 el Congreso de Viena les reestableció por completo la independencia, definió sus fronteras y reconoció su neutralidad permanente.

Fue en esa época que se implantó un sistema único de pesas y medidas y que se creó la bandera suiza: cuadrada, roja, con una cruz blanca en el centro.

Son una República federal parlamentaria con democracia directa, lo que los obliga a celebrar un referéndum cada tres meses para consultar a la población sobre todas las decisiones que afectan a la nación. De ahí que los suizos tengan el consenso, el arte de encontrar soluciones aceptables para todos, como parte de su ADN.

En 1848 se eligió Berna como capital y en 1850 el franco suizo se convirtió en la moneda oficial del país.
Otros aspectos interesantes como en botica

Ya que tantos ríos cruzan su territorio, la mayoría como consecuencia del deshielo de sus montañas, el 56.5 por ciento de la energía que se consume en el país proviene de centrales hidráulicas (2013). Es por ello que el cambio climático los está afectando tanto. No sólo porque hay menos nieve en sus estaciones de esquí, lo que aqueja al sector turístico, sino porque el cauce de los ríos y sus presas están teniendo niveles mucho más bajos que años atrás. Hablando de energía, un 38 por ciento adicional proviene de plantas nucleares y el resto de fuentes diversas (solar, eólica, incineración de basura, etcétera).

La Cruz Roja nació como idea del suizo Henri Dunant en 1863, el suicidio asistido es permitido desde 1942 y el sufragio femenino desde 1971.

Pocos países son tan limpios. También son fanáticos recicladores de papel, vidrio, plástico… e incluso de tumbas. Al tener un territorio tan pequeño optaron por alquilar la mayor parte del espacio en los cementerios por periodos de 20-25 años después del cual el espacio se vuelve a usar.

Los domingos siguen siendo sagrados. Los comercios están cerrados, las mudanzas están prohibidas. Todos disfrutan de ese día para descansar, hacer senderismo o esquiar, dos de sus deportes favoritos.

Es parte del Espacio Schengen (libre tránsito de personas dentro de Europa), pero no de la Unión Europea.

Gracias a la industria farmacéutica, los chocolates, el queso, los relojes, los instrumentos de precisión, el sector bancario, financiero y las aseguradoras, así como al turismo, Suiza tiene uno de los PIB (Producto Interno Bruto) per cápita más elevados del mundo y una tasa de desempleo muy baja. Los impuestos son altísimos, pero los servicios públicos son excelentes.

Son gente ahorradora, que no gasta lo que no tiene. Eso sí, todo en Suiza es muy caro.

Personajes famosos

Por supuesto que esta tierra ha dado cuna y ha acogido a muchas personas que han dejado huella, cuya fama ha trascendido el tiempo y el espacio. Le menciono algunos: Leonardo Euler, matemático; Jean-Jacques Rousseau, filósofo; César Ritz, hotelero; Carl Jung, siquiatra; Louis Chevrolet, fabricante de automóviles; Paul Klee, pintor; Le Courboisier, arquitecto; Jean Piaget, sicólogo y educador; Alberto Giacometti, escultor; Elisabeth Kübler-Ross, siquiatra; Úrsula Andress, actriz; Roger Federer, tenista.
Premios Nobel

Desde 1901, 26 suizos (por nacimiento o naturalización) hay obtenido este reconocimiento a su labor en distintas esferas del conocimiento: 9 de medicina, 6 de química, 5 de física, 4 de paz y 2 de literatura. Entre ellos puedo destacar a Henri Dunant (1901, Paz), Albert Einstein (1921, Física), Herman Hesse (1946, Literatura) y Médicos sin Fronteras (1999, Paz).

Inventos suizos

Los suizos son muy creativos. No tienen muchas materias primas, pero sí capacidad para innovar y la aprovechan muy bien. ¿Qué más aparte de relojes? Déjame sorprenderlo con una muestra:

Chocolate con leche (Daniel Peter, 1875), Sopas instantáneas y cubos de consomé (Julius Maggi, 1882 y 1908), Navajas compactas (Karl Elsener, 1884), Papel celofán (Jacques Brandenberger, 1908), Papel de aluminio (Dr. Lauber, Neher y compañía, 1910), Café en polvo (Nestlé, 1938), LSD (Albert Hofmann, 1943), Batiscafo (Auguste Piccard, 1948), Velcro (Georges de Mestral, 1955) y Cepillo dental eléctrico (Dr. Philippe-GuyWoog, 1954).
Marcas suizas

Empecemos por dejar algo en claro, los suizos gustan comprar lo que el país produce, casi sin importar que sea más caro que algo que venga del exterior. Como dicen: “lo hecho en Suiza está bien hecho”. Esto aplica tanto a productos como a marcas.

De esta muestra, ¿cuáles conoce? Alimentos: Nestlé, Maggi, Toblerone, Cailler, Suchard, Rivella, Ricola. Relojes: Omega, Tissot, TagHeuer, Movado, Rolex, Breitling, Swatch, Tissot. Equipo de cómputo: Logitech. Calzado: Bally. Plumas y bolígrafos: MontBlanc. Bancos y aseguradoras: CreditSuisse, SwissLife, UBS. Agencias de viajes: Kuoni. Cuchillos y navajas: Victorinox. Productos medicinales: Voltarén.

¡Hay tanto más que decir de este pequeño gran país que mejor lo invito a descubrirlo! A mí me parece apasionante y ejemplar.
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