imagotipo

Sandra Cisneros: escritora chicana, vuelve a México

  • Profesión escritora: Andrea Balanzario

Apesar de los pesares, me gusta cómo escribe Sandra Cisneros. Dije “a pesar de los pesares” porque, aparentemente, a la crítica mexicana no le encanta. No me importa, a mí sí me gusta aunque su agente nunca me permitiera llegar a la escritora. Tengo varios de sus libros, todos me impactaron por un estilo único, pero más todavía por la sensación de falta de identidad que hay en ellos. Una búsqueda de saber quién es ella en Gringolandia, sin encontrarse a gusto en Chicago o San Antonio. Pintó su casa de morado, un color insólito para los grises elegidos por los gringos para sus casas de madre, pero ni con su colorida casa, Sandra Cisneros “se hallaba”. Y dio la casualidad que leí una entrevista de mi admirado Jorge Ramos, la transcribo porque es muy interesante:
LAS CASAS DE SANDRA CISNEROS

Llegué a la entrevista con una pregunta. ¿Qué hace que una de las escritoras más reconocidas de Estados Unidos —una verdadera leyenda de la llamada literatura chicana— decida dejarlo todo e irse a vivir a México? Bueno, eso es
exactamente lo que hizo Sandra Cisneros.

A LOS 57 AÑOS DE EDAD

(En 2013), Sandra recogió sus cosas, cruzó la frontera —de norte a sur— y se fue a vivir a San Miguel de Allende, Guanajuato. ‘Me sentí más en mi casa, más feliz y más conectada a mi comunidad’, me contó. ‘Me siento muy segura ahí. Los vecinos te están vigilando. En Estados Unidos mi temor era morir y que mis perritos me fueran a comer; que nadie me iba a encontrar hasta después de tres días. En México eso es imposible. Todos tocan la puerta. ¿Gas? ¿Agua? ¿Doñita?’ Las casas y las mudanzas han marcado la vida y los libros de Sandra. Nació en Chicago, estudió en Iowa y luego se fue a dar clases a San Antonio. Pero en ‘Estados Unidos’, me dijo, ‘siempre me siento como una extranjera’. Eso, irónicamente, le ayudo a convertirse en la escritora que es. ‘Encontré mi voz en el momento en que me di cuenta que era distinta’, escribió en su último libro “A House of My Own”. ‘No quería sonar como mis compañeros de clase; no quería imitar a los escritores que estaba leyendo. Esas voces estaban bien para, ellos pero no para mí’. De ese descubrimiento nació Esperanza, la protagonista de su famosa novela “La Casa de Mango Street”. Esta es una lección esencial para cualquier joven escritor: ‘Empecé a dedicarme a esos temas de los que nadie más podía escribir’. Y escribió de ella. ‘Yo soy la única hija en una familia con seis hermanos. Eso lo explica todo’. Pero luego, como toda buena escritora, fue profundizando. Era la única hija en una familia mexicana. O, más bien, la única hija de un padre mexicano y de una madre mexicoamericana. México estaba en su destino”.

LA CASA DE MANGO STREET

Con más de cuatro millones de ejemplares vendidos en el mundo entero, esta primera novela de Sandra Cisneros la catapultó a una merecida fama. La obra gustó por igual a lectoras, lectores, críticas y críticos, algo sumamente difícil de conseguir. Pero, y este es un gran “pero” The House on Mango Street, a pesar del increíble éxito en el planeta, fue incluida en la lista de títulos prohibidos en Arizona.
SIETE PADRES Y UNA MADRE

Hija única con seis hermanos, como dijo Jorge Ramos, su padre es mexicano y su mamá chicana. Sandra Cisneros creció en “Gringolandia”, pero con valores mexicanos. Los hermanos querían el rol tradicional de mujer obediente y sumisa para la hermana. ¿Será por esta razón que las protagonistas y personajes femeninos de Cisneros son por un lado tan dulces como los mangos y los caramelos, pero tan fuertes que sirven de inspiración a tantas mujeres que no saben bien por dónde o cómo liberarse? Las novelas de Sandra Cisneros motivan a las jóvenes mujeres de origen “latino” para escribir sus propios guiones de vida. Si Esperanza y Lala, de La casa de Mango Street y Caramelo, pudieron aprender a vivir entre dos culturas, ellas también podrán adaptarse o, en el momento en que sientan la nostalgia irresistible de México, dejar todo y volver…

DESPUÉS DE MANGO STREET

Quién sabe qué estará escribiendo Sandra Cisneros en San Miguel de Allende. Con toda seguridad será algo tan bueno como toda su producción literaria. Por cierto, puedes encontrar en librerías convencionales las dos obras mencionadas en inglés. Tal vez, si tienes suerte encuentres un viejo ejemplar de La casa en Mango Street en alguna librería de viejo. Lee a Sandra Cisneros, te enamorarás más de México. Porque ella misma dice: “Deseo morirme en México. Es el lugar más maravilloso en donde morir”.