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Sara Mesa pone el dedo en la llaga… | Profesión escritora | Andrea Balanzario

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SARA MESA.

SARA MESA.

El tema de la novela es el mal” afirma la escritora sobre “Cuatro por cuatro”. “Tiene mucho que ver con un sueño recurrente que tenía en mi infancia, un sueño que no contaba ni a mi madre; de esto no me he dado cuenta hasta hace pocos días”, el tono realista de la novela retrata la relación de cuatro alumnas en un colegio británico y de éstas con sus profesores. Poder, educación, sexo, depravación, claustrofobia y la secular violencia psicológica del sistema educativo revela el ambiente opresivo y caduco de las escuelas actuales. “Cuatro por cuatro” solo desean liberarse de la posmoderna esclavitud llamada ‘educación’. La siguiente novela de Mesa, “Cicatriz”, expone los riesgos escondidos en las redes sociales. Las debilidades humanas se exacerban si se trata de realidades virtuales; no es lo mismo ver las expresiones faciales y lenguaje corporal que caer ante la habilidad y carisma de un desconocido en un chat literario. Lo que inicia como una afinidad, digamos lectora, avanza hasta la degradación por la perversidad de Knut. Una “sed de mal” habita en la redes, Sara Mesa pone el dedo donde preferimos no ver. Te recomiendo dos novelas interesantes y muy bien escritas, su lectura es tan ágil que se pueden leer en una tarde/noche cada una:

Cuatro por cuatro

Arranca con la historia de un grupo de chicas, lideradas por Celia, que se han fugado de un colegio pero que son atrapadas y devueltas a la institución. El colegio del que huían, el Wybrany College, es un internado completamente incomunicado del exterior y destinado a los hijos de familias acomodadas, los únicos que pueden aspirar a salvarse de un mundo en descomposición en el que la vida en la ciudad se ha hecho imposible. Pero el Wybrany College también acoge a los llamados ‘especiales’, chicos becados cuyos padres trabajan al servicio del proyecto. Las relaciones entre ambos grupos y entre ellos, los profesores y los miembros de la Dirección –el Sr. J., la Culo o el Guía– internarán al lector en un microcosmos dominado por la manipulación y el aislamiento. Con una narrativa fragmentaria, indirecta y muy depurada, la primera parte de la novela es una suerte de enigma cuyo sentido se completará más adelante.

¿Realidad o ficción?

En la segunda parte de la obra la perspectiva cambia con la irrupción de Isidro Bedragare, un profesor sustituto que va recogiendo en un diario su particular visión de los hechos que ocurren en el extraño internado, y que a su vez también esconde un secreto. Narrada con un peculiar estilo que juega con la insinuación y las zonas de sombra, el lector irá descubriendo en la novela un universo literario autosuficiente, inquietante y enigmático, definido por unas normas propias que apelan a las relaciones de poder entre los distintos personajes y una violencia sórdida, latente, siempre a punto de estallar. Con esta excelente novela, Sara Mesa ahonda en la construcción de un espacio literario propio, siempre en los límites de la realidad, con personajes marcados por la desolación y la impotencia, el humor soterrado y un sutil poso crítico. “Cuatro por cuatro” es, en realidad, un canto a la libertad mediante la mostración de su reverso: la opresión, el aislamiento y el miedo al exterior generan monstruos.

Cicatriz

Sonia conoce a Knut en un foro literario de internet y, a pesar de los 700 kilómetros que los separan, establece con él una particular relación marcada por la obsesión y la extrañeza. Entre la atracción y la repulsión, no puede evitar sentirse fascinada por este personaje insólito y perfeccionista, que vive fuera de toda norma social y que la corteja a través de suntuosos regalos robados. “Le gustaba ir siempre bien vestido, incluso para ir a robar una simple lata de conservas. Tan joven y hablando de escritores del XIX. Filosofando. Cuestionándolo todo. Teorizando sobre el individuo y el grupo, y la hipocresía social, y los chivos expiatorios, y Dios y el destino, la virginidad y el sexo. Solía decir que no hay placer comparable a pensar. Y no, no era petulante ni vanidoso. Era simplemente… exhaustivo.” Su necesidad de poner distancia cuando Knut se vuelve demasiado absorbente, pero también su irrefrenable curiosidad y el ansia de vivir experiencias más allá de una existencia excesivamente reglada, llevarán a Sonia a una doble vida secreta en la que quedará atrapada durante años sin posibilidad de exculparse.

¡Pura realidad!

En esta inusitada historia, Sara Mesa recupera temas que ya aparecieron en sus primeras obras narrativas, dándoles forma a través de un estilo conciso y eléctrico en un mundo –frío, escasamente comunicativo– cuyas reglas establecen únicamente los propios personajes que lo habitan. “Cicatriz” no es solo una inquietante historia de amor descompensado protagonizada por dos seres muy distintos pero a la vez complementarios, es también una reflexión sobre la sociedad de consumo y los robos a gran escala en grandes almacenes, la sumisión y el poder, la anulación del deseo y la carnalidad, el refugio de la infancia, la fantasía como alternativa, la culpa y la expiación, la escritura y la vocación literaria. Lee esta Navidad a Sara Mesa.

/arm