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Satiricosas

  • Manu Dornbierer

  • Manu Dornbierer
  • Leyes, leyes, leyes ¿y?

Mañana 5 de febrero se festeja el día de la Constitución de 1917, vigente en México. Se le ha descrito como UNA APORTACIÓN JURÍDICA MEXICANA AL CONSTITUCIONALISMO UNIVERSAL, dado que fue la primera constitución de la Historia que incluyó muchos derechos sociales. “Tiene nueve Títulos, que contienen 136 Artículos y 19 transitorios. El Primer Título y sus 38 artículos hablan acerca de los Derechos Humanos, las garantías individuales, y la ciudadanía mexicana, mientras que los siguientes 98 artículos definen la estructura del Estado mexicano. Entre los cambios respecto de la Constitución de 1857, se encuentran la eliminación de la reelección del Presidente de la República y la eliminación también del cargo de vicepresidente”.

A la Constitución mexicana vigente se le han hecho 699 reformas en 114 artículos. Los juristas picudos deberían revisar cómo y por qué razón las ordenaron los presidentes, porque francamente de esos “reyes” se trata aún hoy. Los tiempos cambian para mal como vemos con horror, pero el sistema político mexicano NO. Sigue con su cauda de corrupción como si no pasara nada. Por otra parte, una constitución tiene de vez cuando que analizarse y actualizarse. Quizá debería ser “de ley” que ocurriera cada X tiempo automáticamente, por la cada día más cambiante realidad. Sería interesante que algún especialista nos aclarara si es factible el punto. Según expertos, lo que le falta a la Constitución Mexicana es respeto y aplicación honesta. Algo más difícil en este país que ir a la luna en bicicleta.

LA CONSTITUCIÓN DE LA CDMX

Después de cuatro meses de críticas y de hacerse bolas parió la llamada Asamblea Constituyente. La encargó el ¿perredista? jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, a cien, más o menos amigos, no todos muy “constituyentes”, pero entusiastas. Al parecer, como Santa Claus querían garantizar a los citadinos ¡por Ley! “derechos” como la felicidad y una vida sexual plena, y no supieron cómo hacerle… ¡Sólo Dios! Pero habrá que leer con cuidado la “Constitución más Progresista” con un jurista de confianza junto. Por lo pronto, la alegría del muy confiable Alejandro Encinas, presidente de la Asamblea constituyente, nos calentó el corazón a los chilangos de cepa, así nos hayamos dado licencia de cambiar los 2 mil 200 metros de altura, la contaminación y el tránsito de nuestra amada Capital por otra ciudad, un bosque o una playa, gracias al bendito Internet. Ya veremos.

LA CONSTITUCIÓN DE USA

Pero las leyes que necesitan una buena revisión y sacudida, no son las nuestras. Con cumplir con la Constitución bastaría. Es otro el problema. Las leyes gringas que han cobijado las aberraciones que estamos sufriendo y que afectan al mundo entero, esas sí. ¡Y presumen de Democracy!

La Constitución de los Estados Unidos de América data de 1787. Sólo ha tenido 27 cambios. Y además muy lentos. Vean nomás:

“La Vigesimoséptima Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos (Enmienda XXVII) prohíbe que ninguna ley aumente o disminuya el salario de los miembros del Congreso de los Estados Unidos y pueda tomar efecto antes que se realice una elección de Representantes. Es la más reciente de las enmiendas a la constitución. Fue ratificada en 1992, 202 años después de haberse iniciado el proceso en 1789.”

Algo anda muy mal con las leyes del vecino. Acabamos de ver de nuevo (con Al Gore y W Bush ya estábamos al tanto) lo tramposo que es su sistema electoral. Son unos cuantos los que terminan decidiendo una elección bajo el nombre de Colegio Electoral. “Es el cuerpo de compromisarios electos encargado de elegir al presidente y al vicepresidente de los Estados Unidos. Desde 1964 el Colegio Electoral tiene 538 electores”.

¡Esos son los buenos de Trump! Y no importa que haya tenido menos votos populares -es decir, reales- que su contrincante. Democracy? Pero dejemos hablar a los gringos decentes e inteligentes:

El periodista Neal Gabler escribió:

“La mañana del 9 de noviembre del 2016, en el único país donde los perdedores ganan, muchos despertamos del sueño para caer en una sorprendente pesadilla.

“Los Estados Unidos fallecieron el 8 de noviembre del 2016, no por un golpe o un gemido, sino por su propia mano a través de un suicidio electoral. Nosotros, el pueblo, eligió a un hombre que ha triturado nuestros valores, nuestra moral, nuestra compasión, nuestra tolerancia, nuestra decencia, nuestro sentido común, nuestra propia identidad y todas las cosas que, aunque tenues, hicieron de un país una nación”.

Y Michael Moore envió la siguiente carta:

“La mayoría de nuestros compatriotas estadunidenses prefirieron a Hillary Clinton, punto… Si despertaste esta mañana pensando que vives en un país destartalado, no es así. La mayoría de tus compatriotas querían a Hillary, No Trump. La única razón por lo que él es presidente es a causa de una arcana e insana idea del Siglo 18 llamada Colegio Electoral. Hasta que no lo cambiemos, seguiremos teniendo presidentes que no elegimos… Usted vive en un país donde la mayoría de los ciudadanos han dicho creer que el cambio climático esta aquí, que las mujeres deben ser remuneradas igual que los hombres, que quieren una educación universitaria libre de deudas, que no quieren que invadamos países, que aumentemos el salario mínimo y que quieren un verdadero sistema de salud universal. Nada de eso ha cambiado. Vivimos en un país donde la mayoría está de acuerdo con la posición “liberal”. Simplemente nos falta el liderazgo liberal para que esto eso suceda”.

LAS CIUDADES SANTUARIO

¿El republicano? Trump firmó una orden ejecutiva con el objetivo de despojar de ayudas financieras federales a las ciudades que se nieguen a cooperar con la aplicación de la ley de inmigración.

“Acabaremos con las ‘ciudades santuario’. Las que se opongan a colaborar con las autoridades federales no recibirán más dinero de los impuestos”, dice Trump .Esta era la promesa de campaña del republicano para imponer su capricho contra los migrantes e inmigrantes incluso. La medida de Trump ha enfurecido a varios alcaldes de ciudades como Los Ángeles, Nueva York y Chicago, que se oponen a comprometer la protección a los inmigrantes indocumentados.

“Vamos a continuar siendo una ciudad santuario. No hay extraños entre nosotros. Le damos la bienvenida a la gente”, dijo Rahm Emmanuel, alcalde de Chicago.

Y el alcalde neoyorquino Bill de Blasio escribió en twitter: “Permanecemos unidos. Para la gente trabajadora, familias de inmigrantes, entre nosotros”.

Según reportó el diario estadunidense Los Angeles Times, este proceso podría llevar meses, debido a la complejidad legislativa que existe entre los estados, tribunales federales y el gobierno en Washington DC.

Y Eric Garcetti, alcalde de Los Ángeles, dice: “En Los Ángeles no habrá persecución”. “Ese no es nuestro trabajo”, dijo a su vez la Policía de LA. y no colaborará con las deportaciones anunciadas por Donald Trump.

El término “santuario” surgió en la década de 1980, luego de que la ciudad de Los Ángeles le pidiera a la policía que dejara de interrogar a algunas personas solamente para determinar su status migratorio en 1979. Y en 1989, la ciudad de San Francisco aprobó una ordenanza que prohibía el uso de los fondos de la ciudad para reforzar las leyes federales de inmigración. ¿CALEXI?

Por lo general, cuando un residente de alguna de estas ciudades entra en contacto con la policía, no se le pregunta por su status migratorio. Sin embargo, en muchos casos la policía sí trabaja con los funcionarios de inmigración para entregarles a sospechosos con antecedentes criminales que estén bajo arresto. Hay cientos de zonas en el país que funcionan de este modo, y algunas de la ciudades declaradas “santuario” son Miami, Los Ángeles, Seattle, San Diego, Austin, Boston, Houston, Chicago, San Francisco y Denver. La orden ejecutiva de Trump de bloquear subsidios federales podría costarles a estas ciudades millones de dólares. Si se dejan.

Otras autoridades locales, como el gobernador de Texas Greg Abbott, respaldaron la decisión del presidente. Abbott dijo que los legisladores de ese estado ya están trabajando en “leyes antisantuario”.

El Departamento de Justicia como el de Seguridad Interna deberán revisar qué tipos de fondos podrían retenerse o negarse. Algunos tribunales federales han apoyado a ciudades que argumentan que no pueden retener en la cárcel a inmigrantes más allá de su tiempo de condena en función de lo que digan las autoridades federales. En octubre del año pasado, un tribunal federal en el estado de Illinois dictaminó que el Gobierno necesitaba una orden judicial para tomar la custodia de los inmigrantes detenidos en las cárceles locales. Y autoridades de seguridad en varias de estas ciudades han argumentado que trabajar de cerca con los funcionarios de inmigración afecta la confianza con la comunidad de inmigrantes. ¿Va a darse otra Guerra de Secesión en USA? Y fuera de USA está este insolente y despistado Trump violando Leyes Mundiales y poniendo en peligro al planeta.

¿Y la ONU qué rayos hace? ¿Esperar su “moche”, como decimos en México?
manoudornbierer@gmail.com