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Satiricosas

  • Manu Dornbierer

  • Manu Dornbierer
  • Lo peor de Trump

 

Si un ser aberrante como Donald Trump ha podido ser tomado en serio hasta erigirse en candidato a la Presidencia de Estados Unidos, es que ya la prevista decadencia del imperio está muy avanzada y no tiene remedio. No solo es una caricatura. Leer un poco más a fondo lo que dice, lo que ha hecho, lo que cree, ya no da risa: es preocupante pensar que votantes gringos ( entre ellos al parecer hay mexicanos despistados y masoquistas ) puedan imponerle a su país y al planeta un gangster semejante, como lo prueban sus fallidos negocios en México, en Baja California y en Cozumel. Sus motivaciones resultan tan alarmantes como sus propósitos. Ni la menor autocrítica, ni la menor conciencia del mundo. No hablemos de dialéctica, sino de simple reflexión.

Pero lo peor de Donald Trump es la empatía con sus millares de seguidores. Significa que hay miles con las mismas percepciones de la vida y del mundo que les propone y que la actual generación de ciudadanos estadunidenses ha sufrido un retroceso de valores. Sobre ese conocimiento ha basado Trump su muy exitosa campaña política. Simplemente conoce de qué pié cojean sus compatriotas y aprovecha el conocimiento para atraerlos y aglutinarlos. Racistas hasta los tuétanos, xenófobos natos. Son materialistas como nadie. El fenómeno Trump recuerda al fenómeno Nazi, en más pedestre.

“Quiéranme porque soy rico”, dice exaltando, como si hiciera falta, el galopante materialismo, la adoración del dinero que profesan las sociedades actuales. Ostenta su propio racismo porque sabe que por lo visto es una característica común y siempre latente en USA. Que gane o no gane es hasta cierto punto secundario. El MAL ya lo hizo. Ya volvió a abrir la caja de Pandora del racismo irracional.
EL ODIO AL COLOR

Todo proviene desde luego del color de la piel. A la gente primitiva y vanidosamente tonta, el “natural” racismo le viene de la raza blanca a la que pertenece y que siempre se ha percibido a sí misma como superior. Se sentían superiores los pelados españoles del siglo XV que invadieron lo que es hoy México y daban por sentado que los nobles indígenas, con mayor cultura y conocimientos, eran inferiores y salvajes solo por color de piel. Por eso destruyeron las culturas originales y las dejaron en ruinas. La población indígena de México está todavía pagando la cuenta y jamás le han hecho justicia ni dado indemnización alguna por haberle robado el país. La Cruz fue una manera de camuflar la verdad. Hasta la existencia del alma les negaban a los indígenas. Jamás se les ocurrió pensar a los españoles que los indios y ellos habían sido creados por el mismo Dios. Ese dios a cuyo hijo pintan rubio y de ojos azules cuando provino de un grupo humano del oriente medio de características raciales diferentes.
RACISMO Y NEGOCIOS

Hay otras razones además del racismo para el odio manifiesto de Trump a los mexicanos de los que se expresa en forma tan pueril como canallesca. Cree que el dinero lo puede todo y no siempre le sale bien. En una portada de la revista Forbes, Donald Trump denunciaba: “No hagan negocios con México”. Y aseguraba haber ganado una demanda que no pudo cobrar por el corrompido sistema judicial. Pero además el negocio fallido resultó gangsteril y muy complicado. De que es corrupto nuestro sistema judicial, ni quien lo dude -¿y el suyo, Donald?- pero a veces actúa por razones lícitas. Trump quiso hacer tanto en Baja California como en la caribeña isla de Cozumel una serie de negocios con “playas privadas TRUMP”, comprando nuestro territorio, como siempre. Pero la Constitución Mexicana las prohíbe. Así de simple. Y seguramente compró “conciencias” panistas en BC, puesto que desde 1989, Carlos Salinas le entregó ese Estado al PAN.

“Donald Trump no siempre habló mal de México, dijo bien el diario español El País:

“En 2007 el empresario inmobiliario y su familia se dedicaron mucho tiempo a destacar las bondades de Playas de Tijuana, una zona residencial en Baja California cercana a la frontera de Estados Unidos. “Cuando visité el sitio, quedé estupefacta. Desde ese momento, supe que tenía que hacer algo ahí”, dijo Ivanka, la hija del magnate. Su familia buscaba desarrollar el Trump Ocean Resort Baja, un exclusivo complejo residencial con 526 apartamentos que costaban entre 300 mil y 3 millones de dólares.

Alrededor de este negocio frustrado se han dicho muchas cosas, porque se trató al parecer de un gran fraude y los que invirtieron se quedaron con un palmo de narices. Se le acabó el dinero a Trump y se dijo incluso que “alquilaba” su nombre por 4 millones de dólares.

Tendría que investigarse abiertamente tanto en México como en USA el citado megrafraude contra los compradores frustrados del “Trump Ocean Resort Baja “. A los gringos y a los panistas mexicanos que manejan “BAJA”-insisto- desde que Carlos Salinas se la dio a “la ardilla de los Pinos”, Fernández de Cevallos en 1989, hay que investigarlos. Y desde luego el asunto de Cozumel está en lo mismo. Ambos están descritos -pero hasta ahí- en muchos sitios de internet.

Otra de las razones para el odio “trumpista” a los mexicanos es la conocida cornamenta que le aplicó un compatriota nuestro con su exesposa, Ivana, oriunda de Eslovenia, país hoy inexistente. Sería según algunas versiones esparcidas el verdadero padre de su hija Ivanka.
EL MURO DE BERLÍN- WASHINGTON

Es tal la rabia de Trump que quiere construir, al fin constructor de oficio, un muro de tres mil kilómetros a lo largo de la frontera México-USA, copiando a los comunistas a los que detesta, y para subrayar la necesidad de que el purísimo territorio estadunidense no sea invadido “por latinos”, cuando lo cuestionan al respecto, como niño berrinchudo, insiste “Y también haré otro, entre Estados Unidos y Canadá porque los canadienses son “snow Mexicans” (mexicanos de nieve).

Según un correo circulante, un gringo viejo que es el dueño de HOME DEPOT sería el encargado de la construcción de la inmensa obra. El firmante exasperado llama a boicotear a la tienda en cuestión.

“Este tal dueño se llama Bernie Marcus y es el fundador de Home Depot, en donde he comprado y gastado mi dinero para remodelaciones, adaptaciones construcciones, mantenimiento etc, etc. Ayer me enteré que es patrocinador de Donald Trump y dice que él será el principal promotor y responsable de la construcción del muro entre México y Estados Unidos. Yo declaro que a partir de hoy 14 de junio de 2016 ya NÒ compraré en Home Depot. A partir de hoy compraré en donde sea ferreteras mexicanas, Lowes, Construrama etc., etc., pero no le daré un peso mas a este racista empresario xenofóbico. Creo que todos los mexicanos deberíamos unirnos en esta causa y que este viejillo antimexicano sienta los millones de dólares que ya no le van a entrar a sus cuentas bancarias procedentes de México… COMPARTAN. Que todo México, Latinoamérica y el mundo se entere #FuckDonaldTrump #FuckHomeDepot”. librosdemanu@gmail.com

PD. Para mucho europeos la defección británica de Europa, Brexit, habría sido planeada con Trump. One more time ¿vuelven los anglosajones más cerrados a soñar con ser los dueños del Planeta?