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Se eliminan obstáculos / Cuentas Claras / Carolina Navarrete

  • Carolina Navarrete

El Senado de la República aprobó los cambios constitucionales para desindexar el salario mínimo, con lo que se elimina el obstáculo que impide incrementar el salario mínimo en el país, que algunos legisladores consideran debe subir 3.2 veces y ubicarse en 230 pesos diarios.

Esto será posible porque se desvincula el salario mínimo como unidad de cuenta, índice, base, medida o referencia en el pago de obligaciones o supuestos que se establecen en las leyes federales y estatales, lo que impide elevar el salario mínimo porque también aumentarían muchos otros precios.

Y es que, más de cien leyes federales y estatales utilizan la referencia al salario mínimo para el cálculo de multas y sanciones administrativas, penales, financiamiento a partidos políticos y topes de gasto de campaña, entre muchos otros conceptos.

Esto ha sido un obstáculo para que aumenten los salarios mínimos, por lo que éstos prácticamente se mantuvieron estáticos a lo largo de las últimas décadas y la pérdida de su poder adquisitivo se calcula en alrededor del 70 por ciento.

Ahora, al aprobarse la desindexación del salario, será posible dar el primer paso para poner en marcha una estrategia para recuperar el poder de compra de los salarios, lo que fortalecerá el mercado interno y reactivará la economía nacional.

En la minuta aprobada por el Senado, devuelta a la Cámara de Diputados para efectos constitucionales, se establece que para sustituir al salario en las mediciones, se creará la Unidad de Medida y Actualización (UMA), cuyo valor será calculado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

En 120 días naturales a partir de la publicación del decreto, el Congreso deberá emitir una legislación reglamentaria para determinar el valor de la UMA; y en un plazo de un año se tendrán que adecuar leyes locales, estatales y federales para eliminar las referencias al salario mínimo como unidad de cuenta.

Por otro lado, la Comisión de Hacienda del Senado de la República analiza las minutas del paquete económico enviadas por la Cámara de Diputados. Hay buenas noticias para los contribuyentes, porque las reformas contemplan aumentar de 4 a 5 salarios mínimos el límite de las deducciones de personas físicas; para las empresas, se amplía de 50 millones a 100 millones de pesos el monto de ingresos para la deducción inmediata de inversiones, que se calcula beneficiará a 9 mil empresas pequeñas.

También se propone la deducción de automóviles utilitarios hasta 175 mil pesos, en lugar de los 130 mil pesos actuales; y se reduce de 5 a 3 años el período para la exención del pago de impuestos por la venta de una segunda casa habitación.

Pero sin duda, el punto más controvertido, aprobado por los diputados y que puede ser revertido por los senadores, es la reducción en 50 por ciento del impuesto a las bebidas saborizadas con hasta 5 gramos de azúcar por cada 100 mililitros.

Y ya iniciaron las presiones para que el Senado dé marcha atrás en esa medida, pues 7 de cada diez mexicanos tienen sobrepeso y obesidad, casi 30 por ciento tiene presión arterial elevada y más del 9 por ciento de la población adulta padece diabetes. Por eso es que la Organización Mundial de la Salud propone aumentar a 20 por ciento el impuesto a estos productos azucarados.

Con el impuesto de un peso, en 2014 el consumo de refresco bajó en 12 por ciento y el de agua aumentó 4 por ciento. Esto demuestra que con mayor precio del refresco y bebidas saborizadas, disminuye el consumo de estos productos que afectan la salud. La decisión la tiene el Senado.
caro.navarrete@yahoo.com.mx