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Secretos y el comité de ética | Mujeres en busca de sexo | Celia Gómez Ramos

  • Editoriales

“Amarte sólo cada vez que quieras, y sólo con la muda presencia de mis actos”.

Xavier Villaurrutia

Resulta que no hay nada más reconfortante, y quizá por llevar la contra, que ponerme a trabajar los días que muchos descansan. Por eso, me encanta estar escribiéndoles hoy, 24 de diciembre, mientras aquellos que no tienen opción y quizá nunca se lo han cuestionado, organizan cenas y reuniones.

Debo decirles, que desde que recuerdo, mi mejor manera de evadir la organización o colaborar con la cena navideña, era ponerme a escribir o a leer. No todos entendían mis afanes, por fortuna mis padres creían que eso era cuestión de inteligencia y ni me molestaban. ¿De inteligencia?, de eso nada, pero eso han tenido que creerse o aceptar, quienes me rodean ytambién, que haga lo que me venga en gana, porque para qué es más que la verdad,¡sigo en lo mismo! Disfruto escribiendo, en tanto los demás hacen su vida de organización fiestera y yo los veo correr y trajinar por todas partes, para al final, sentarme a la mesa y departir, fragmento de la historia que sí me gusta, sin lugar a dudas.

¿Cuántos secretos así tendremos? De esos con los que transitamos por la vida, sean cotidianos o mayores.

Recuerdo la charla que tuvimos con mis amigas, a las que últimamente hay que jalarles la rienda para que reparen y se detengan, porque no se dejan ver tan seguido.

Florencia, que siempre ha renegado de ser madre –no lo es-, ahora se siente por ejemplo, muy contenta cuando se hace cargo de su sobrina alguna tarde. Y creo que seguramente, a ella misma le costó trabajo aceptarlo y asumirlo, antes de comentárnoslo a nosotras.

Rosaura en cambio, que tiene tres hijos, ha ido por la vida mostrando menos inteligencia de la que en realidad tiene, porque de otra manera, los hombres saldrían corriendo. No está por demás señalar que además es muy atractiva, lo que combinado con su agudeza, no es la mejor tónica para muchos varones.

Marcia, estamos seguras, tiene muchos secretos que de ninguna manera, a pesar del tiempo, nos ha contado… Y juega bastante bien con ese misterio que la hace ver muy interesante.

Lucrecia dice que no tiene secretos, cosa que ninguna creímos. Todas, casi al unísono, la retamos a reflexionar al respecto y le dijimos que si no lo hacía, la embriagaríamos –que bien sabemos que no bebe- hasta que comience a hablar, porque, ¿cómo de que ningún secreto? Eso de la transparencia, acaso se quede para sus blusas en época primaveral.

Leonarda ahora está más desapegada que nunca y tratando de cerrar el cajón de su vida, toda. Dejando en el exterior únicamente lo bonito para el otro y lo medio bobo, porque recién contrajo nupcias. Yo sé que eso no le hará mucho bien, pero quisiera equivocarme totalmente.

Nuestra sabia Carlota, además de ser la mayor del grupo, nos ha asegurado que todos tenemos secretos. Es más, que a la pareja no debemos contarle todos, si acaso las fantasías. De esta aseveración llegó lo más importante de la conversación, que no les platicaré, porque sube de tono y estos días no han de ser tan encendidos… Al menos en la escritura, que podría llevarlos de la mano a cualquier sitio.

De cualquier manera, concédanme decirles que de su comentario yo sonrío de buena gana, y voto por disfrutar mayormente de la imaginación. No sé si habrá que enterrar los secretos, pues en lo personal, son ellos los que de algún modo, aunque deformados, me obsesionan y me mantienen en la escritura e investigación humana (por decirle de algún modo), son los que salen a flote y se desanudan al tiempo que con la pluma o teclas avanzo. Son esos, y precisamente esos, los que desentraño en las letras y los que construyen mi escritura.

Y si son perspicaces, quizá se estarán preguntando por el comité de ética, pero ese, se fue de vacaciones y se lo está pasando “bomba”, de acuerdo a la costumbre y sus preceptos.

En tanto, les deseo mucha fantasía, energía para cumplir sueños y esfuerzo cotidiano. Ganas, para seguir haciendo cosas, para edificar y aún, para planear los suspiros de quienes tengan al lado e inspirar a otros. ¡Felicidades!

Comentarios: celiatgramos@gmail.com

/arm