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Seguridad social, asignatura pendiente / Libertad Bajo Palabra / Pedro de León Mojarro

  • Pedro de León Mojarro

“El sistema de Gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política”.

Simón Bolívar

El pasado lunes se llevó a cabo el Foro Regional de la Seguridad Social para las Américas, organizado por la Asociación Internacional de Seguridad Social (AISS).

Uno de los datos más destacados fue que las pensiones que se entregan a los jubilados en México están entre las más bajas a nivel internacional, el porcentaje pagado representa el 30 por ciento del último salario recibido, mientras el promedio a nivel mundial es de 62 por ciento.

La brecha en las aportaciones al sistema de pensiones también es muy bajo, ya que, según datos de Alfonso Navarrete, secretario del Trabajo, en México solo se destina 6.3 por ciento del salario al sistema del ahorro para el retiro; mientras que en otros países de la OCDE es de 15 por ciento.

En el evento mencionado, se expuso que en México la diferencia salarial entre los que más perciben (hablamos de los que perciben) y la población de menores ingresos es de 30 a uno, mientras en Europa es de siete a uno y en Estados Unidos de 10 a uno.

Lógicamente las aportaciones están en relación directa con el monto de percepción salarial, para los trabajadores formales y como bien sabemos en nuestro país, cerca del 80 por ciento de los trabajadores ganan menos de 10 mil pesos al mes, lo que significa permanecer en el círculo perverso de “a menor salario, menor aportación para el retiro”. Y si a esto le agregamos el pésimo y burocrático manejo de las Afores, caeremos en cuenta que por más que se quiera son mínimos los incentivos para fortalecer el ahorro de los trabajadores para el retiro.

La cobertura del sistema de pensiones, que en nuestro país está vinculado a la formalidad del empleo, alcanza el 35 por ciento, mientras en Latinoamérica el promedio es del 45 por ciento.

La situación es alarmante, porque el futuro nos alcanza, el bono demográfico de jóvenes en edad productiva del que actualmente gozamos se está desaprovechando y en vías de convertirse en población adulta mayor, sin ninguna protección o ahorro para pasar dignamente la última etapa de su vida.

La pirámide poblacional ha comenzado a invertirse, cada vez más la base, que antes era mayoritaria de jóvenes se reduce, mientras que la población adulta crece.

Ciertamente México ha avanzado de manera considerable en el abatimiento de la inflación, son ya muchos años con estabilidad económica, lamentablemente ésta se ha logrado a costa de abatir los salarios de los trabajadores.

Si queremos incrementar el ahorro, no se puede seguir promoviendo la inversión a costa de bajos salarios. La seguridad social universal fue el primero de los acuerdos establecidos en el Pacto por México.

La iniciativa que contempla la creación de la pensión universal, el seguro de desempleo y el fortalecimiento del Sistema de Ahorro para el Retiro fue enviada al Congreso, aprobada en la Cámara de Diputados y enviada al Senado para su análisis, en donde sigue estancada, seguramente la traba más importante son los recursos necesarios, más ahora con la caída de los precios del petróleo.

No obstante, es imperativo encontrar un sistema de financiamiento que permita hacer realidad la pensión universal suficiente, para un sector de la población que en pocos años representará el 30 por ciento y será la más vulnerable.

Y si usted, lectora, lector querido, no tienen inconveniente, muchas gracias por sus amables comentarios y aportaciones, nos leemos el próximo jueves.

Facebook: Pedro de León Mojarro          twitter:@Pdeleonm

Sitio Web:www.pedrodeleon.mx

*Miembro de Unidos Podemos A.C.