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Selección Nacional: ausentes y sorpresas / ESTO y Algo Más / Pedro Peñaloza

  • Pedro Peñaloza

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total

es una victoria completa”.

Mahatma Gandhi.
¿Qué explicación tiene Juan Carlos Osorio para no convocar a los mejores? Es cierto, que, los directores técnicos tienen que analizar a sus rivales y seleccionar a los futbolistas que mejor se adapten a su estilo de juego, sin embargo, la lista de México para enfrentar a Canadá, dejando fuera a los europeos, se asemeja más a un partido molero en Estados Unidos.

El colombiano está dejando fuera a Carlos Vela, quien fue capitán en su última actuación con la Real Sociedad. Asimismo, excluyó de la convocatoria a Carlos Esquivel, jugador que en los últimos partidos representaba un revulsivo para el equipo cada vez que entraba de cambio. También, una ausencia polémica ha sido la del único delantero mexicano que está en la lista de goleadores de la Liga Mx, Oribe Peralta, quien puede ser una buena pareja de “Chicharito” y Raúl Jiménez como se mostró en la final contra EU por el pase a la Confederaciones, además de ser un jugador de experiencia en eliminatorias.

Por otra parte, el llamado de Rafa Márquez a la Selección contiene varias señales en el fondo. En primer lugar, indica que los centrales no han podido suplir el liderazgo que dejó el zamorano en la defensa. Tal vez Moreno y Reyes tengan buena velocidad, se anticipen bien y por arriba ganen todas, pero parece que no hay quien tenga la voz de mando o pueda ordenar al equipo, lo que ocasiona que no haya una buena lectura del juego ni comunicación entre líneas. En segundo lugar, situar a Márquez de contención podría darle mucha salida al equipo y también tendría la opción del cambio de juego con ventaja, sin embargo, los recorridos y coberturas se vuelven más lentas, haciendo que tanto Herrera como Guardado tengan que desgastarse más para ayudar al michoacano, que no goza de la velocidad y fuerza de antaño.

En estos momentos Rafa te puede dar 45 minutos de juego no más, pensar en todo el partido sería complicado y más con las lesiones que usualmente sufre. Por lo tanto, seguir llamando a Márquez a la selección es una muestra que no se ha podido dar el cambio generacional en los líderes de la selección, sí, tenemos grandes jugadores, pero ahora ¿quién se echará el equipo al hombro o quien será la voz que pueda dar las ordenes en el campo?

Una sorpresa agradable en la convocatoria fueron los dos chavos de Pachuca, Hirving Lozano y Rodolfo Pizarro, que con su juego irreverente vienen demostrando cada fin de semana en la liga que la sub-23 les queda corta. Estos chavos juegan sin complejos y son candidatos para participar tanto en la Copa América Centenario y en la Olimpiadas de Río, tienen la juventud para recuperarse rápido de los desgastes físicos y lesiones, esperemos que su participación en algún torneo no los excluya del otro, al final estarán preparando a las nuevas generaciones que vienen empujando duro y aumentando la competencia en las selecciones.

Las razones deportivas de Osorio para llamar a algunos jugadores no están claras. ¿Qué méritos tiene Brizuela, Orbelín Pineda o Cándido Ramírez para estar en la selección? Por dos o tres buenos partidos no puedes convocar a un jugador, es injusto para los que viene pelando hace años por un puesto. Estas sorpresas en la lista no han tenido respuesta ni explicaciones por parte de Osorio. Lo más fácil sería argumentar que está en su derecho de llamar a quien él quiera por el simple hecho de ser el entrenador. ¡Pamplinas! Hace falta mucha crítica en el futbol, cuestionar las decisiones de los Directores Técnicos y sus parados tácticos, no estamos hablando de una crítica sin sentido, sino un razonamiento con datos, estadísticas y conceptos. No a los lugares comunes y a las preguntas de cajón. El futbol evoluciona y los medios deportivos ¿Cuándo?

Algo Más. Los atentados en Bruselas han puesto a temblar a los organizadores de la Eurocopa. Los más radicales van de cancelar el torneo europeo a jugar los partidos sin gente. Las dos opciones se ven lejanas. Por el momento, la respuesta fue el gasto de más de 17 millones de euros en seguridad, cámaras, policías, etcétera. Sin embargo, la mejor forma de combatir el miedo es que los aficionados salgan sin temor y abarroten los estadios y se apoderen de las calles, de otra forma ganarían los que quieren imponer el terror.
pedropenaloza@yahoo.com

Twitter: @pedro_penaloz