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Sentencia afortunada

  • José Roberto Ruíz Saldaña

 

José Roberto Ruiz Saldaña

En las pasadas campañas, dentro de los muchos asuntos que llamaron la atención en materia de quejas electorales, estuvo uno en la elección a Gobernador o Gobernadora de Puebla en el cual un partido político recurrentemente se quejaba que a su candidata le afectaban su derecho a la igualdad, la discriminaban y ejercían sobre ella violencia política de género.

En la Comisión de Quejas y Denuncias no ordenamos retirar los promocionales toda vez que advertimos que se trataban de cuestionamientos como servidora pública, es decir, sobre su desempeño y no por ser mujer. En los promocionales se sostenía, en todo caso, que la entonces candidata se había ido en blanco.

Sin embargo, para sorpresa de gran parte de la familia electoral, la Sala Regional Especializada sostuvo que el material controvertido contenía expresiones o manifestaciones discriminatorias por razón de género. A juicio de los Magistrados integrantes de esa Sala, del análisis del promocional denunciado, se generaba “en la sociedad una expectativa colectiva de deteriorar sus posibilidades políticas por el hecho de ser mujer”.

Para bien de los precedentes, de forma acertada, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación estimó que los promocionales estaban apegadas a la legalidad, esto es, se enmarcaban dentro del debate político y no tenían expresiones alusivas al género de la referida candidata. Es más, cuando se mencionaba su nombre, era “única y exclusivamente para preguntar si alguien (recordaba) alguna obra que ella haya realizado”. Además, no existía ninguna expresión que invocara, siquiera en términos generales, el vocablo “ella”, “la mujer”, “las mujeres”.

La Sala Superior consideró que se trataba de una crítica hacia su gestión como servidora pública y no se contenían expresiones coloquiales que denigraran o fueran utilizadas para discriminar por razón de género. Que se dijera que la entonces candidata se había ido en blanco debía entenderse que no existía “recuerdo, entre alguno de los entrevistados, de las obras realizadas por dicha funcionaria”.

Cada vez es más común que, en nombre de nuevos paradigmas como el de los derechos humanos o el de la igualdad de género, los cuales tienen una gran relevancia en nuestros tiempos, algunos jueces sobre actúen y lleguen a extremos intrínseca e irracionalmente insostenibles. En esos casos es necesario que quienes están interesados en la genuina ampliación de aquéllos, critiquen tales excesos, es decir, el hipergarantismo y la hiperperspectiva de género. Es tan perjudicial no proteger los derechos, como forzar y construir casos concretos en que no hay derechos qué garantizar.
Consejero electoral del INE

@Jose_Roberto77

joseroberto.ruiz@ine.mx