imagotipo

Septiembre: mes cargado de simbolismo y agenda saturada

  • Mireille Roccatti

nemopatriamquia magna estamat, sed quia sua.*

  • Mireille Roccatti

El mes de septiembre es un periodo temporal, cargado de simbolismos históricos y de rituales republicanos que, si bien con el trascurrir del tiempo ha sufrido modificaciones, siguen presentes en el ejercicio del poder y la relación de pesos y contrapesos entre el ejecutivo y el legislativo. El primer día del mes inicia con la instalación formal del Congreso de la Unión, para comenzar las sesiones ordinarias del segundo año de la presente legislatura y el titular del ejecutivo debe presentar por escrito a la representación popular un informe del estado que guarda la administración.

Es este un acto de rendición de cuentas en el cual el presidente debiera acudir a la representación popular a informar del resultado de la gestión que le fuere conferida por el voto popular, en los hechos se distorsionó y terminó siendo en el ancienregime, un ritual de sometimiento al Tlatoani, el desgaste del sistema político lo llevó a convertirse pendularmente en una celebración donde predominaba la injuria y los denuestos contra el Presidente e inclusive testimoniamos como se le impidió el ingreso al recinto legislativo.

El Informe que el Ejecutivo debe rendir al pueblo frente al Poder Legislativo, es el acto de ejercicio de la soberanía popular por antonomasia, en el cual el mandatario acude a informar sobre el estado que guarda la administración pública. Es decir, acude ante sus mandantes, representados en el Congreso General, a informar y rendir cuentas sobre los actos realizados en el curso de un año en el país. Es, pues, un acto republicano en cumplimiento estricto de la norma constitucional prevista en su artículo 69, que establece que con motivo de la instalación de un nuevo periodo de sesiones del Congreso General, el titular del Ejecutivo federal ha de presentar un informe por escrito.

Hoy el informe ha quedado desnaturalizado y está reducido a la presentación por escrito del “informe” y, la emisión por el ejecutivo de un mensaje político cobijado por sus invitados. Los anteriores actos de formalidad republicana, previstos en el texto constitucional se complementan con la obligación del Ejecutivo, prevista también en la norma superior, de elevar a la consideración del Legislativo, con fecha límite del 8 de septiembre los proyectos de Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos de la federación, ejercicio, asimismo de coordinación y colaboración entre ambos poderes.

Y septiembre no acaba ahí, por el contrario, celebramos también el día 11 el aniversario de la victoria sobre el ejército español en Tampico, en su fallida intentona de recuperar la Nueva España, el día 13 conmemoramos el sacrificio de los niños héroes en el Castillo de Chapultepec, tras la invasión estadunidense, los días 15 y 16, el Grito de la Independencia nacional, el día 27 el aniversario de la Consumación de la Independencia nacional en 1821 y finalmente el día 30, el aniversario del nacimiento de Morelos. En todas estas fechas y otras que omito, se celebran fastos y rituales a los que acuden los titulares de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
**“Nadie ama a su patria porque ella sea grande, sino porque es suya”.