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Sigue mejorando la economía china

  • Qiu Xiaoqi | Embajador de China en México

  • Qiu Xiaoqi

La economía china, la segunda mayor del mundo, creció un 6.7 por ciento en el primer semestre de este año y sus principales indicadores se mantuvieron dentro de un rango razonable. Entre tanto, las diversas medidas de reforma fueron implementadas de manera profunda. En general, actualmente la situación económica china que va estabilizándose y evoluciona positivamente se caracteriza por la estabilidad y avances en ciertas áreas.

Por una parte, en los primeros seis meses del año en curso, el rtimo de crecimiento del Producto Interno Brutono (PIB) de China se encontraba dentro de un rango razonable de entre 6.5 y 6.8 por ciento. El valor agregado de la producción de las empresas grandes y medianas del país se incrementó en un 6 por ciento, igualando el nivel registrado en el mismo lapso del año pasado. La estabilidad económica también se reflejaba en las condiciones de vida de la población. Los indicadores que miden el nivel de bienestar del pueblo, incluidos el empleo, el ingreso y el consumo, retomaron la senda alcista. En la primera mitad del año, se crearon 7 millones 170 mil puestos de trabajo en las zonas urbanas, con lo cual China logró cumplir el 71.7 por ciento de su meta establecida para todo el año en este rubro. La tasa de desempleo registrada en las zonas urbanas en el mismo periodo se ubicó entre 4 y 5 por ciento. Los ingresos de la población urbana y rural aumentaron de manera estable al reportar un incremento de 6.5 por ciento en el igual lapso y la brecha de ingresos entre la población urbana y la rural se disminuyó aún más. Mientras tanto, los precios se mantuvieron estables. En dicho periodo, los precios reportaron un alza moderada y el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un avance de sólo 1.9 por ciento.

Por otra parte, la economía china presentó varios “puntos brillantes”. Primero, las reformas registraron avances múltiples. La reforma estructural del lado de la oferta se llevó a cabo de manera persistente. Los esfuerzos por recortar el exceso de la capacidad productiva, disminuir el inventario de viviendas, desapalancar las deudas empresariales, reducir los costos corporativos y mejorar los puntos débiles en el desarrollo socioeconómico arrojaron resultados iniciales. En el primer semestre, la producción de seis sectores industriales de alto consumo energético reportó un descenso continuo. Se dieron de baja la capacidad de producción de 13 millones 850 mil toneladas de acero crudo y la de 72 millones 270 mil toneladas de carbón. El inventario de inmuebles nuevos reportó una baja continua, mientras el nivel de endeudamiento y los costos de las empresas registraron una caída constante; segundo, se reportaron avances en el ajuste de la estructura económica, que va mejorando. El sector servicios aportó con un 59.7 por ciento al crecimiento económico y la demanda interna lo hizo con un 110.4 por ciento. La estructura industrial continuó avanzando hacia niveles más altos; tercero, hubo avances en la creación de una fuerza motriz del crecimiento económico. La manufactura de alta gama, la industria de la tecnología de la información y el sector de nuevas fuentes de energía, entre otros, experimentaron expansiones a ritmo acelerado. La innovación se está convirtiendo en nueva fuerza motriz que impulsa el crecimiento económico de China. Vale la pena destacar que en la primera mitad del presente año, la producción de los vehículos alimentados con nuevas fuentes de energía aumentó 88.7 por ciento, convirtiendo al país en el mayor fabricante de este tipo de vehículos a nivel mundial.

Al mismo tiempo, la economía china está cada vez más ligada a la mundial. En el primer semestre de este año, las inversiones no financieras chinas en ultramar sumaron 580 mil 28 millones de dólares, un crecimieto de 58.7 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. La distribución sectorial de las inversiones chinas se optimizó aún más. Durante dicho lapso, el valor de los nuevos contratos de obras de ingeniería firmados por empresas chinas con 61 países ascendió a 51 mil 440 millones de dólares, un aumento de 37 por ciento respecto al igual periodo del año pasado.

A pesar de los éxitos logrados en el primer semestre, el Gobierno chino mantiene la cabeza fría ante los retos que enfrenta la economía nacional. A nivel internacional, la recuperación económica mundial sigue siendo anémica y encara múltiples incertidumbres y factores complicados; a nivel nacional, las tareas de reforma aún son muy duras y el Gobierno tendrá que trabajar para aliviar los dolores causados por el recorte de la capacidad industrial excesiva y el ajuste estructural y cumplir mejor con la tarea de mejorar los puntos débiles. La cumbre del G-20, que se realizará los 4 y 5 de septiembre próximo en la ciudad oriental china de Hangzhou, ofrecerá una oportunidad importante en que diversas partes analizarán las medidas destinadas a reactivar la economía global y enfrentar conjuntamente los desafíos. Confío en que con el esfuerzo unido, la economía mundial se recuperará a partir de la cumbre del G20 de Hangzhou y la economía china tendrá un mejor desempeño en la segunda mitad de este año.