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Sin Gafete

  • Isabel Arvide

  • Isabel Arvide
  • Las lecciones de la madre de todas las elecciones 5    Canek Vazquez, Guillermo Sesma, Ulises Ruiz, el obispo de Culiacán… algunos de los que deben ser investigados

La derrota del PRI en las pasadas elecciones no  es huérfana.  Mal estaría creérnoslo porque entonces estaríamos solapando, como ciudadanos, una realidad enturbiada.  A todos nos afecta que el PRI pierda si los que llegan, como Jaime Rodríguez en Nuevo León, van a resultar unos monstruos machistas sin sensibilidad y sin capacidad política.

Tal parece que el PRI es el apestado a quien ninguno, casi, quiere defender. El culpable de todos nuestros males al que hay que apedrear entre aplausos de las multitudes.  Ecuación que está bordeando la línea de la locura.  Simplemente porque estamos gobernados por el PRI, y si fuese tan incalificable en sus torpezas habría que exigir que dimitiese en todas las posiciones que tiene.

¿Quiénes permitieron que la jerarquía eclesiástica metiese  mano en las elecciones en contra del PRI? ¿Por qué no lo supieron a tiempo, por qué no los pararon, por qué no castigan sus bravuconadas tan lejos de su misión religiosa?

Los señores de la sotana hicieron perder al PRI… sí, pero no estuvieron solos en su “hazaña”.  También estuvieron los “operadores” del CEN del PRI,  o seudoperadores que tienen total acceso y mando, como Canek Vázquez que pocos de los amigos de Manlio Fabio Beltrones saben de dónde salió en su historia política.

De su oficina salieron la mayoría de las directivas, instrucciones, “uniformidades” a las campañas.  Tan poco afortunadas como se vio desde el inicio, y tan poco eficientes como resultaron a juzgar por los resultados.

Junto con Guillermo Sesma que, a decir de los priístas, “tiene tan buena relación con Televisa”, que se encargó de manejar la imagen de los candidatos, pasando obviamente por el Photoshop.

Esas fotografías que los hacían parecer falsos, vendedores de enciclopedias que tocaban a la casa, son idea suya.  Igual que los anuncios, los mensajes, todo lo que estuvo implícito en las campañas.

Insisto en la respuesta, permanente, de los priístas locales frente a hordas de expertos que desbancaron a los locales y ni siquiera les informaban lo que hacían: “es que los mandaron del PRI”.

Es decir, de la oficina de Canek.

Y en todo esto hay dinero.  Quiero suponer que mucho dinero.  Que, otra vez, a juzgar por los resultados, no llegó a las manos de quienes debían operar, como siempre se ha hecho, a favor de la votación para el PRI.

¿Por qué en Quintana Roo ganaron los del partido Verde en Cancún, la presidencia y todas las diputaciones, independientemente de los candidatos, jóvenes, y excepto Remberto que ganó la Alcaldía de Benito Juárez, sede Cancún, eran unos desconocidos?  Porque el Verde se manejó por su cuenta.  Porque todos los que importan en el partido fueron a Quintana Roo a trabajar por los candidatos, porque un Sesma no hizo caso a otro Sesma.

Mismo Estado, misma elección, triunfo para el Verde, fracaso para el PRI.

Ganaron porque pudieron ignorar la estupidez de dos delegados del PRI que ninguno operó a favor del PRI.  Mantener en Quintana Roo a Ulises Ruiz, cuyos negocios ilícitos y millonarios apenas están saliendo en una excepcional investigación de Diego Osorno, fue uno de los errores más graves.

Fue su incapacidad, su falta de sensibilidad absoluta, la que puso a Mauricio Góngora a declararse ganador, con Ulises a su lado obvio, cuando ya la información de la votación daba una inmensa ventaja a Carlos Joaquín.

A eso agréguenle al gordito exgobernador de Tabasco, Manuel Andrade, que no sabía ni la O por lo redondo de la realidad
quintanarroense.

La suma de todas las incapacidades se vio, además, aderezada por la abierta participación de obispo “bendiciendo” al PAN. Los espacios que este gobierno, léase sistema político mexicano, le siga dando a la Iglesia y a la incapacidad de los protagonistas con poder, será su tumba.

A lo que debe sumarse, consecuencia de esta omisión de Estado, la soberbia de los curas que, como Jonás Guerrero, obispo de Culiacán, se han atrevido a cuestionar las preferencias sexuales del Presidente de la República en una abierta provocación y falta de respeto intolerables.

Así no puede ganar el PRI.

Así, a este paso, vamos a estar gobernados por prototipos de machismo como Jaime Rodríguez que no tolera la apariencia de las embarazadas…

En Tuiter: @isabelarvide             Blog: EstadoMayor.mx