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Sin Gafete

  • Isabel Arvide

  • Isabel Arvide
  • La guerra es entre Yunes y López Obrador
  • Los demás, incluyendo el taxista, se subieron

Lo de Eva Cadena pone en evidencia que Andrés Manuel no tiene malicia. Que no alcanza a imaginar de qué tamaño son sus enemigos, comenzando por Miguel Ángel Yunes Linares, que a la manera ancestral “no permite que una hoja caiga sin su permiso” en Veracruz.

La señora Eva Cadena no es ingenua. Es parte de una conspiración.  Ignoro si lo era desde el primer instante en que abandonó el PAN, partido político que encabeza Yunes en su entidad, para convertirse a Morena o, si simplemente la compraron ya siendo candidata.

Cualquiera que ha estado en política, que ha vivido una campaña electoral, sabe que así no se trata el tema del dinero.  Y si no que le pregunten a Miguel Ángel Osorio Chong y compañeros, que las entregas de ayudas en efectivo tienen forma y conducto.

Ser citada en el cuarto de un hotel huele a cuento chino, a fantasía de Netflix, nuestro sistema tiene muy bien sustentadas las maneras para esto. ¿Es la señora candidata a Las Choapas ingenua, o tonta?  No lo creo.  Es parte de un montaje.

“A nombre de empresarios”… es la jalada más grande a escuchar. Quienes dan dinero a una campaña, López Obrador lo sabe porque viene de la dirigencia del PRI de Tabasco, lo hacen para conseguir favores a cambio. Y son muy específicos para que quede establecido el compromiso, tanto a cambio de tanto. Lo que no sucedió en el video.

A lo que debe agregarse que el dinero no era para ella sino para López Obrador… que ingenuidad plantearlo así.  Ninguno con el mínimo conocimiento del uso y usufructo del poder en México puede creerlo.

¿Está detrás de la señora Cadena el señor Yunes?  No perdería nada, al contrario.  Pero por la pronta respuesta, orquestada, con gira de medios de por medio, por el PRI me parece más una puesta en escena de éstos.  Con algún cerebro diabólico experto en “guerra sucia partidista”. Es fácil, si se quiere, encontrar al posible autor en el entorno del taxista, perdón del dueño de taxis que lidera el PRI.

Lo que ya empezamos a vivir, es una guerra sucia para tirar la Presidencia que López Obrador parece tener en sus manos.  Donde todos, incluido el otrora “enemigo” Yunes, están dispuestos a unirse en su contra.

¿Pudo haber participado Yunes? Pudo haberlo planeado desde el inicio. ¿Por qué no?  Otra vez, se trata de Veracruz, pero también de un enemigo común. Un hijo del gobernador busca, y seguramente obtendrá, la gubernatura de ese estado. Y ni imaginar cómo sería todo con López en Los Pinos.

Es una “jalada”… pero bien armada.  Incluyendo los billetes.

¿Va a dañar a López Obrador?  No en el círculo inmenso de mexicanos que están dispuestos a votar por él, menos todavía entre sus seguidores.  Sí podría influir en los indecisos que son muchos.

La tesis es hacerlo ver, a López Obrador no a una candidata que ninguno conoce, como corrupto, como igual a los demás para que así, estos planteamientos torpes son de los asesores políticos del poder, la gente indecisa decida votar “por un corrupto conocido”, por un malo que no tiene riesgos ya que el otro puede convertirse en dictador.

Para allá van. ¿Tendrán éxito?  Falta mucho tiempo.

La lección de este soborno, de esta representación mediática, reside en que López Obrador debe tener mayor cuidado en la elección de sus candidatos, que no es garantía suficiente que tengan espacios o que puedan ganar en sus entidades, que tienen que tener una calidad moral.

En pocas palabras, que debe escoger a quienes no sean enviados de la “mafia”…
En Tuiter: @isabelarvide  Blog: EstadoMayor.mx

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