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Sin Gafete

  • Isabel Arvide

  • Isabel Arvide
  • La cadena de los dragones o cómo hacerse de costales de billetes plácidamente desde el Gobierno

La trama parece muy simple. Se paga a una empresa por pavimentar calles con máquinas conocidas como “dragones”, las calles no se pavimentan, o por lo menos no el número que se factura y el empresario-dueño de la empresa entrega, literalmente, costales de billetes a gobernadores.

También a presidentes municipales, revisar Cancún por ejemplo.

Esto se vino haciendo, estoy más que cierta, en muchas partes del país por mucho tiempo. Esto lo saben todos los gobernadores, los que participaron en el negocio y los que decidieron no hacerlo. Esto, también, lo ha sabido el Gobierno federal priísta y panista correspondiente.

Es un negocio de mucho tiempo.

Además, en su entender, seguro. ¿Quién se iba a poner a medir el número de metros, calles, avenidas y demás no pavimentadas? No la Auditoría Superior de la Federación que revisaba contratos, pagos y temas en orden. Por eso, también, salen a relucir los titulares de Obra Pública.

Algunas entidades gobernadas por priístas utilizaron ese dinero, o parte, para ganar elecciones. Y para promover candidatos. Esto es otra de las razones para la impunidad.

El error, lo que vino a romper la cadena de los dragones, es que el dueño de esta empresa, supongo que no la única, pero sí la principal que “trabaja” de esta forma, Luis Carlos Castillo Cervantes fue detenido en Estados Unidos.

¿Por qué?

No se trata de una injerencia en temas internos, como parecía de entrada, sino que al dueño de la empresa se le ocurrió incluir en su “lavado de dinero” una empresa creada, específicamente, en Estados Unidos. Y a los gobernadores les entregaba, a modo, a petición, dinero a través de esta empresa.

Así es como tienen investigado y en lenguaje coloquial, agarrado de santa sea la parte, al exgobernador de Aguascalientes, que con dinero proveniente de esta “empresa”, de nombre Rodmax, habría comprado casas en Estados Unidos, con su hijo como mediador.

Que Luis Enrique Reynoso Femat sea panista es mera coincidencia. Lo hicieron muchos gobernadores.

El tema lo traía muy bien descrito María Idalia Gómez en Eje Central, porque tuvieron acceso a un expediente de Estados Unidos, en contra de este empresario.

Ahí salen los gobernadores de coahuila

Tanto Humberto Moreira como Jorge Torres. En el caso de éstos, las autoridades estadounidenses le suman declaraciones de Javier Villarreal, su extesorero, ya encarcelado en ese país.

Estas declaraciones señalan que en una ocasión acompañó a Jorge Torres, a la casa del entonces gobernador Humberto Moreira, con dos costales de billetes provenientes de este “negocio”.

Seguramente, y éste es el tema principal, parte de esta “mochada” se utilizó para campañas políticas.

De ahí la licitud consentida.

Todos los que supieron, y fueron muchos, estuvieron dispuestos a cerrar los ojos porque la lana, así se le llamaba, la lana era utilizada para que el PRI regresara al poder. Y, supongo, que una gran parte para su propio beneficio.

Este tipo de corrupción, tan simple, tan repetida, donde van a salir a relucir muchos otros personajes públicos, además de Yarrington y su sucesor Eugenio Hernández, es la que provoca que los gobernadores, los presidentes municipales, los secretarios de obras públicas, sientan que es legítimo enriquecerse. O sea, en otras palabras, llevarse a su casa algunos costales de billetes, o en su momento construirse mansiones, tanto en México como en el extranjero.

El tema es que metió la mano la autoridad estadounidense. Y va por el dinero. Así como también va, en caballo de hacienda, contra todos.

El expediente, según María Idalia Gómez, consta de 30 mil fojas, de las que han sido dadas a conocer algunas partes. A estar atentos porque este escándalo, que se avecina, puede ser mortal de necesidad si salen la mitad de todos los nombres de autoridades que se sumaron a la gran cadena de los “dragones”.

Son muchos costales de billetes los que se repartieron.

@isabelarvide   Blog: EstadoMayor.mx  Blog: CambioQRR.