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Sin Gafete

  • Isabel Arvide

  • Isabel Arvide
  • Miguel Ángel Yunes, el veracruzano
  • ¿Había otra información a develar?

XALAPA, Ver. (OEM-Informex).- ¿Qué es más fuerte informativamente, qué Javier Duarte se haya robado millones tras millones de pesos? ¿Qué Yunes haya investigado por su parte, golpe directo a la omisión oficial, y haya conseguido que los socios del exgobernador prófugo le diesen la información de cómo se robaban el dinero? ¿Qué asevere tener elementos para denunciar a Fidel Herrera y al mismo Duarte por protección, complicidad con narcotraficantes?

En realidad, todo el evento de la toma de posesión tuvo un extremo dramatismo político.  Que, mera coincidencia de fecha, con la barrabasada del joven tecnócrata que “protestó” de forma clandestina en Oaxaca, lo significó con creces. Justo en el otro extremo del joven Murat, en el manejo político hasta de los tiempos, entrando después de Aurelio Nuño, no junto a él, al Congreso.

El discurso de Yunes Linares va a pasar a la historia. Para los veracruzanos es, en verdad, un rompimiento profundo con la cultura de los gansitos y las payasadas, las mentiras con inserción pagada. Arrasó con todo lo que fue el Gobierno de Javier Duarte.

Lo que no es nuevo. Lo que no tiene traducción eficiente hacía el centro del país. Tal vez eso, intencionalmente, era lo que buscaba. Un mensaje con destinatarios específicos, locales.

En concreto, además de todas las enumeraciones negativas y de toda la magnificación de la gran tragedia, así quedó establecida, de Veracruz, Yunes dio a conocer que gracias a su investigación, ya como gobernador elector, ha conseguido que se regresen al Estado 1 mil doscientos millones de pesos.

Ahí agradeció al actual Procurador General de la República, Raúl Cervantes, que actuó con los datos que Yunes le dio, alguien en quien se puede confiar, dijo el ya gobernador.

Esto, también, era nota pasada. Ya la PGR la había manoseado por dos días con boletines pésimos, por cierto.

Miguel Ángel es uno de los políticos más completos del país. Su capacidad oratoria, que va desde escribir el discurso hasta leerlo, provocar aplausos, jugar con el asombro de quienes escuchan, es excepcional. Llega a gobernar Veracruz, lo que quiso siempre, lo que buscó en estos años, en plenitud. Y qué bueno, para los veracruzanos que sea así.

Yunes, hay que insistir, ejemplifica la respuesta posible a la inmensa crisis que se vive en esa entidad. Con el agregado de la esperanza, que comunica súper bien.

¿Qué hubo además de esto? Dos señales preocupantes, la prepotencia y el exceso, la brusquedad grosera de la seguridad, mucha, que lo rodea. Aventones que desdicen el discurso. Y la pésima organización, que llevaba a la gente a esperar casi pateada por los “organizadores” y a caminar buscando un lugar que no era tal, en un espacio de 300 personas, con más de 40 edecanes, todas con listas y colores y discriminación y majadería a la mano.

Al final fue peor. Los de seguridad son unos patanes. No creo que Veracruz aguante un estilo de gobernar sobrado de groserías, de aventones a la gente.

El tema que habría de cimbrar a la Nación, como avisó, parece haberse extraviado.  Frente a la fuerza local, de lo que habló de Duarte, de su familia, de sus socios, de sus colaboradores, incluyendo Moisés Mansur y Juan José Janeiro, del rancho confiscado, del avión, del terreno del suegro de Duarte…

Dio nombres y apellidos veracruzanos, pero no la dirección del “edificio” a donde llevaban millones de pesos en efectivo, en helicóptero.

Los mexicanos vomitamos a Javier Duarte. Y no entendemos muy bien cómo se ha podido recuperar dinero sin encarcelar a quienes lo devuelven, o al revés, como estos cómplices han entregado dinero independientemente de ir o no a la cárcel. Otra vez la nube de lo difuso.

En lo personal me emocionó mucho ver a Miguel Ángel Yunes protestar como gobernador. La convocatoria, panista y perredista, empresarios, Romero Deschamps, obispos, almirantes, hace pensar que eso es lo que el PRI ya no puede o sabe hacer.

Yunes no tiene espacio para equivocarse. No a su edad. No después de perseguir ser gobernador tantos años. Tiene que llevar consigo muchos espejos, muchos mensajeros, que le digan las verdades de cada día para no fracasar.  Para no convertirse en el falso dios que están construyendo sus ayudantes, edecanes, guarros y demás fauna que pulula a su alrededor.

Para terminar, esos “helicopterazos” de billetes eran para el PRI… se los entregaron a… ¿Quiénes tenían oficinas en ese misterioso edificio? ¿Creemos que solo pudo investigar una parte de la verdad?…
En Twitter: @isabelarvide

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