imagotipo

Sin Gafete

  • Isabel Arvide

  • Isabel Arvide
  • En Oaxaca, censura y usufructo del poder
  • Despiden a reportero a cambio de convenio de publicidad

Contra lo que opine el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el oficio de un reportero es, definitivo, hacer preguntas. En la medida que estos cuestionamientos sean incómodos para los poderosos se estará haciendo mejor el trabajo periodístico.

Al negarle una pregunta a un periodista por lo que ha publicado su medio de comunicación, una poderosa cadena de televisión, el señor Trump estableció los graves riesgos que tendrá la libertad de expresión durante su gobierno.

Otro tanto habría sucedido en Oaxaca, con el Gobierno que encabeza Alejandro Murat.

El joven gobernador ordenó que las actividades de su esposa, Ivette Morán, fuesen objeto de un gran despliegue propagandístico. El mismo, en el segundo día de gobierno, festejó públicamente que hubiese hecho la entrega de una silla de ruedas, agradeciendo su generosidad, como un acontecimiento “excepcional” y no institucional.

Para ese efecto se destinó presupuesto, un aparato logístico de prensa, incluyendo una “vocera”, y presuntamente la opción de hacer “convenios publicitarios” para difundir sus actividades.

La señora Morán de Murat es ampliamente conocida en los medios de comunicación por el escándalo de la publicación del New York Times, cuando Murat era director del Infonavit, a principios del 2015, sobre sus millonarias propiedades en Estados Unidos, entre ellas un departamento en la zona más exclusiva de Nueva York.

En ese momento el ahora gobernador “aclaró” que su esposa, simplemente, había conseguido los créditos para comprar ese departamento por un millón 800 mil dólares y una casa en Boca Ratón, Florida.

O sea que a la señora le “prestan” dinero en Estados Unidos, o donde sea, sin ser ciudadana de ese país… Debe tener una inmensa solvencia económica. Oh sorpresa.

Tanto la casa como el departamento, cuyos créditos o propiedad constan a nombre de la señora Murat fueron transferidos.  El primero a un tío de Murat, y la casa a los padres de la señora Morán de Murat… alguno dirá que familia tan rica… Nada excepcional en un país donde muchos millones carecen de techo y un plato de comida.

Pues bien, la señora Morán habría ordenado que un reportero, Álvaro Morales Juárez, fuese despedido por su empleador, MVM Televisión, un medio local que transmite por cable, por las preguntas incómodas que le hizo.

Mero estilo Trump.

El reportero entrevistó a la señora Murat en un evento del DIF por motivo del Día de Reyes. Y la vocera, jefa de prensa o como o quiera llamarse, Marisol Cruz le pedía al oído que no lo hiciera.

El tema “prohibido” era el presunto desvío de recursos en las cocinas comunitarias durante el gobierno pasado.

Tema que, obviamente, era de mayor interés periodístico. Y habría opacado la benemérita conducta de la primera dama entregando regalos.

Al llegar el reportero a su oficina, el director de la empresa, Víctor Nakash García, a insultos lo despidió, ya que por su “conducta” podía perder un convenio publicitario de un millón de pesos con el DIF.

Al hacerse públicos estos hechos por el reportero despedido, Nakash envió una carta para negar que hubiese un convenio publicitario con el DIF, e informando que el reportero Álvaro Morales fue “despedido por faltas a nuestro código de ética”. O sea…

¿Cómo puede faltarse a la ética al hacer preguntas?

Lo cierto es que hay una “vocera” de la señora Morán. Encargada de la difusión, en gran parte previo pago, de sus actividades como se puede comprobar al revisar los medios de comunicación locales. Si esto entra dentro de los convenios publicitarios del Gobierno o pertenece a una partida presupuestal aparte, da igual.

¿Es válido gastar dinero en la publicitación de actividades que, supuestamente, pertenecen al ámbito altruista? ¿Qué papel deben tener las esposas de los gobernadores? ¿Cuánto cuesta al erario público sus eventos, de qué presupuesto y bajo qué normas se gasta el dinero la esposa de un gobernador, de cualquier funcionario público?

Si la esposa del gobernador Murat no es funcionaria pública y no recibe ningún salario por sus actividades, cuánto dinero se gasta en su equipo de prensa y para qué… lo que sobran son preguntas. Preguntas que todos debimos hacer en voz alta en Veracruz, desde el inicio del gobierno de Javier Duarte, para citar un ejemplo. Lo que sobra es enojo de la sociedad ante gobernantes que usufructúan el poder público como si fuese un botín…
En Twitter: @isabelarvide  Blog: EstadoMayor.mx  Blog: CambioQRR.com