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Sin Gafete

  • Isabel Arvide

  • Isabel Avide
  • Viene el jinete de la censura

 

Una de las pesadillas de la humanidad, verdadero Jinete del Apocalipsis moderno es la censura.

No existe peor retroceso en la historia moderna que la censura, que acompaña ambiciones totalitarias de líderes fascistas. Es el caso de Estados Unidos donde todo indica que entrarán a una larga noche contra la libertad de expresión.

Que ha comenzado con las prohibiciones del presidente Trump a los empleados de la Agencia Climática de “dar información” o, en su caso, llevarla a redes sociales. No se diga con su enojo con los medios, con su propia oficina de prensa respecto a las informaciones sobre la asistencia a su protesta en Washington.

La censura, en cualquier parte del mundo, es señal inequívoca de un Gobierno autocrático.

En México no votamos por esto. Al contrario. Los valores democráticos nos han costado una larga lucha y muchas vidas. Nuestras libertades son altamente apreciadas por todos los mexicanos.

Por eso sorprende tanto la “nueva Ley” que emitió el Instituto Federal de Comunicaciones, que muchos ni siquiera saben que existía. Una ley que dice “defender” a la audiencia, que sacaron de noche el 21 de diciembre y que iniciará el próximo 11 de febrero de 2017.

Es tan absurda, discrecional e inoperante que debía provocar carcajadas. Lo grave es que es de verdad. Que impone multas muy altas a los medios de comunicación electrónicos, radio y televisión que no diferencien con cortinillas anuncios y, también, opinión.

No solamente esto, sino que pretende juzgar con criterios que rayan la estupidez que la información sea “veraz y oportuna”. Cuando, es obvio, frente a las redes sociales y su inmediatez cualquier información deja de ser oportuna en cuestión de minutos.

¿Qué quiere decir veraz? Dirá Javier Duarte que todo lo que se ha publicado sobre su enriquecimiento ilícito, sobre su persona, sobre la forma en que gobernó no es veraz… El criterio es imposible de aterrizar de manera objetiva. ¿Quién puede afirmar que una información es o no veraz?

Lo cierto es que la baja de popularidad de este Gobierno es brutal. Que no habíamos vivido una presidencia que tuviese tan poca aceptación popular. Y tal vez, se me ocurre imaginar, haya personas cercanas al presidente Peña Nieto que asuman que esto se debe a la divulgación de información “no veraz”.

¿Es la nueva ley del IFT una respuesta a esto?

Lo que es, definitivo, es una censura. Que afecta valores muy arraigados en nuestra sociedad. Que limita nuestras libertades sin ningún otro objetivo que callar a quienes no son meros divulgadores de boletines oficiales.

Vayamos con Ciro Gómez Leyva, con Denise Maerker o con Carlos Puig, los tres noticieros nocturnos de cadenas nacionales. Cada tema lo subrayan con opiniones personales. Es su estilo. Incluso Denise en su entrevista con Luis Videgaray le “aconsejaba” que debía buscar el apoyo de todos los partidos políticos antes de comenzar la negociación del TLC en Washington.

Estos tres noticieros dejarían de existir como los conocemos con la aplicación de esta Ley. Se convertirían en un espacio plano, lleno de “avisos”, muy aburrido. Del mismo corte los tres.

¿Y qué pasaría con noticieros de radio que son, verdaderamente, un conglomerado de opinión, de voces que ejercen su derecho a contextualizar la información?

Nos costó mucho tiempo, muchas batallas, muchas leyes derogadas, que los medios de comunicación estuviesen llenos de “opiniones”. La divulgación inmediata de la noticia está en las redes sociales, en Twitter que lleva gran ventaja a los medios convencionales que deben “confirmar” la información antes de darla a conocer. El auditorio busca, definitivo, el matiz, el trasfondo, la opinión, la información agregada, la discusión sobre la noticia.

¿Quién va a juzgar si la información divulgada por un medio es “veraz y oportuna”? ¿Quiénes van a dictaminar los castigos económicos por no corresponder a lineamientos tan absurdos y ociosos?

Esta Ley, que entra en vigor el 11 de febrero, es el Jinete del Apocalipsis contra la libertad de expresión. ¿Quiénes están detrás de ella? ¿Quiénes piensan que podrían salir favorecidos por la censura generalizada?

El daño, terrible, es contra toda la sociedad. Las víctimas serán, definitivo, las audiencias de programas de radio y televisión. Se trata de un error gravísimo.
En Twitter: @isabelarvide Blog:

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