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Sin Gafete

  • Isabel Arvide

  • Isabel Arvide
  • Y Videgaray aferrado…
  • Justo a tiempo, la respuesta presidencial

El tema central, esencial para nuestra soberanía, es la insistencia del Presidente de Estados Unidos en que paguemos el “Muro”.

Que se traduce, con toda exactitud, en un vasallaje a sus decisiones.

Por eso, la parte más significativa del mensaje presidencial del miércoles 25 de enero por la noche fue la ratificación de que no pagaremos un centavo por la construcción del muro.

Esto, en respuesta, a la declaración de Trump de que nos obligaría a hacerlo, de una u otra forma.

El miércoles 25 de enero nuestra política exterior estaba en esa “zona” de contrastes, como calificase Luis Videgaray la jornada de “negociaciones” en Washington. Para muchos, el Gobierno estaba instalado en un limbo de “tibieza”.

Para la mañana del jueves 26 de enero del 2017, esta política exterior “light” se transformó en palmaria e inequívoca: El Presidente no irá a la reunión que ambos países habían acordado.

No podía ser de otra manera. La ofensa, el agravio contra nuestro país se magnificó con el estilo grosero de Trump en un “Tuit”, casi cancelando la visita de Peña Nieto si no estábamos dispuestos a pagar por el “Muro”.

Minutos antes la oficina presidencial, léase la gran influencia de Videgaray incluso fuera del país, había filtrado que todo seguía en los términos del mensaje presidencial de la noche anterior, que habría consultas con los senadores y los gobernadores…

¿Qué pasó en unos minutos? Solamente pudo haber sucedido la realidad. Una realidad que estaba a punto de aplastar al presidente Peña Nieto.

Y nos apuntamos un tanto. Todos. Principalmente el primer mandatario.

Porque había que salir a dar la cara, con toda la fuerza de la dignidad de un país. Todos los actores políticos le habían pedido a Peña que no fuese a este viaje. Todos menos Luis Videgaray que declaró, en el programa de Denise Maerker, que la reunión en Washington seguía firme.

¿Esperaba Peña Nieto una reacción tan violenta, grosera, fuera de los protocolos oficiales del presidente Trump? Me parece que no.

No era la primera vez que declaraba que no íbamos a pagar por el “Muro”… qué pensó Trump qué había cambiado… Tal vez Videgaray, a través del yerno-asesor envió un mensaje equivocado.

Peña Nieto no fue grosero. Simplemente publicó en su cuenta de Twitter que ya habían avisado a la Casa Blanca que no iría a Washington.

Y Videgaray se quedó chiflando en la loma, justamente dentro de la Casa Blanca, con la pena ajena…

¿Qué sigue? Que el presidente Enrique Peña Nieto reciba el apoyo de todos los sectores sociales, de verdad. Que sostengamos su posición porque es la de todos, la posición de nuestra dignidad. Estamos hablando de soberanía, de principios, de temas muy importantes para nuestra historia. Y Peña Nieto, con todos los temas negativos que se le quieran cargar, encabeza institucionalmente este posicionamiento. Es, por elección democrática, el primer mandatario. Es la persona que habla por más de 100 millones de mexicanos.

Simplemente no hay manera de regatearle apoyo. Y eso ya lo entendió hasta López Obrador. No tenemos otro dirigente, otra voz, otro líder, otro Presidente de la República. Es con Peña Nieto o no es.

Y no ser, no dar la batalla frente a Trump, equivaldría a un suicidio social. que no podemos ni imaginar.

Trump está enojado, muy enojado porque recibió señales equivocadas o porque desconoce nuestra historia. Y los dirigentes enojados son muy peligrosos. Hay que estar atentos, hay que estar preparados, hay que pensar seriamente en toda la capacidad de respuesta que tenemos frente a cualquier ofensiva de Estados Unidos. Porque ellos también, no olvidar, tienen muchos intereses en nuestro país.

Ya sabíamos que la relación bilateral no iba a ser fácil a partir del 20 de enero. Al menos, ya lo sabíamos muchos millones de mexicanos que escuchamos a Trump. Tal vez Videgaray, que lo invitó a México como candidato, no lo había entendido así. De cualquier forma, sea la que haya sido su apuesta para negociar con Trump, la realidad se impuso con una fuerza brutal.

Solo resta preguntarle, espero que lo haga Peña Nieto, si ya entendió que no hay “realidades alternativas” ni “contrastes” con muchos “positivos”… del otro lado está el Trump que los demás ya habíamos medido…
En Twitter: @isabelarvide Blog:

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