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Sin gafete en República

  • Isabel Arvide

– Tomas Zerón de Lucio   

– ¿El Gobierno de Peña Nieto quiere pagar el precio de mantenerlo en su puesto?

Hablemos de hechos. Es decir, de realidades que pueden ser comprobadas puntualmente.

El señor Tomás Zerón de Lucio, director de la Agencia de Investigación Criminal, dependiente de la PGR, ha declarado que no va a renunciar a su puesto.

¿Por qué debería hacerlo?

Lo exigen los líderes de diputados perredistas, Jesús Zambrano, y panistas, Marko Cortés, así como lo han recomendado los expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y varios sectores sociales.

El tema, controversial, ha estado presente en todos los medios de comunicación a partir de un video, presentado por los expertos del GIEI, donde Zerón aparece en Cocula el día anterior al hallazgo de una bolsa de basura con restos de uno de los normalistas desaparecidos.  En esas imágenes se ve, además, a un detenido que Zerón llevó sin abogado como obliga la Ley.

En su defensa, Tomás Zerón dijo que estaban presentes representantes de la ONU.  Lo que fue negado por estos.

Tomás Zerón estuvo en la Policía Federal, y luego fue nombrado por Genaro García Luna como coordinador de Control Policial. De esta posición fue “removido” por sospechas de complicidad criminal cuando, en mayo de 2007, se permitió que un convoy de vehículos de criminales recorriese más de 400 kilómetros, de Caborca a Cananea en Sonora, para después sus ocupantes, más de 50 sicarios, atacasen a la policía municipal de Cananea matando a 22 personas.

Los lineamientos del control de confianza policial impiden que policías despedidos de una corporación sean dados de alta en otra.  El sentido común así lo establece, también.

Sin embargo, después de haber sido “despedido”, junto con Vidal Díaz Leal hoy uno de los funcionarios más cercanos a Zerón en la PGR, fue “contratado” por la Procuraduría de Justicia del Estado de México.

Ahí Zerón estuvo a cargo de la investigación de la niña Paulette, cuyo cadáver apareció “mágicamente” bajo los cobertores de la cama una semana después.  Una de las investigaciones más controversiales que ha existido.

¿Por qué fue nombrado por Jesús Murillo Karam en la posición que actualmente ocupa?

Es obvio, que hubo una recomendación superior.  O que el entonces subprocurador, Alfredo Castillo, hoy director del Deporte, lo puso en esa posición.

¿Por qué se le encargó la investigación del caso Ayotzinapa?

El señor Zerón no es abogado, sin embargo como policía, dentro de los lineamientos del nuevo modelo de justicia, está obligado a respetar la “cadena de custodia”.  Es decir, manejar escrupulosamente todas las evidencias llamando a los expertos correspondientes para su manipulación.

Esto no se hizo durante la visita de Zerón a Cocula.  Como existe constancia videograbada.

En el ámbito internacional esto, que está comprobado por imágenes que no pueden mentir, se convierte en elemento para señalar que la investigación no se está llevando con estricto apego a lo que dictan las mismas leyes mexicanas.  Y, por lo tanto, queda en entredicho.  Toda la investigación, no solamente la parte donde estuvo presente Zerón en Cocula.

A esto debe sumarse la presunción de que varios de los detenidos, suman 90, fueron torturados.  Según el Informe del GIEI, la revisión de expedientes médicos, de la misma PGR, que constan en el expediente formal de la investigación, muestran señales inequívocas de tortura, golpes, huellas físicas.

Por lo anterior, tanto el detenido que fue llevado por Zerón a Cocula sin abogado, como otros detenidos supuestamente confesos de haber matado a los normalistas, podían quedar en libertad por falta del debido proceso legal.

¿Tomás Zerón es amigo personal, cercanísimo, de alguien que esté protegiendo su permanencia? ¿Por qué, una vez que han sido comprobadas diversas acciones que no corresponden a los estándares que deben exigirse a los jefes policiacos, permanece en su puesto intocable? ¿Por qué, en primer lugar, fue llevado a la PGR en una posición de extrema confianza cuando había sido despedido, precisamente, por “pérdida de confianza”, por sospechas de complicidad criminal?

¿Podemos imaginar que un convoy de vehículos donde viajan 50 sicarios pueda permanecer invisible por más de cuatro horas en una carretera federal?  ¿Qué justificación dio Zerón en su momento por haber ignorado este movimiento tan exageradamente obvio?

Por último, la pregunta más importante es si el Presidente Peña Nieto quiere ser asociado, su gobierno, su sexenio, a policías que abiertamente tienen tantos cuestionamientos negativos de la sociedad.

En Twitter:  @isabelarvide   Blog: EstadoMayor.mx