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Sin Gafete / Isabel Arvide

  • Isabel Arvide

Beltrones y los gobernadores La recogida del PRI… para lo que se ofrezca…

La pesadilla del “Bronco” al revés.

Manlio Fabio entiende los tiempos y aprovecha para ponerle un “estate quieto” a los gobernadores.  Mensaje con todas las jiribillas, el anuncio que hiciera el PRI este sábado para, legalmente, hacer candidatos a cualquiera que tenga “más” méritos, mayor reconocimiento social, mayores oportunidades de ganar una elección.

O sea, “a como den, doy…”

Lo que Beltrones está mandando decir, supongo que el presidente Peña Nieto sabe y, en su caso, aprueba, es que no se valen caprichos de los señores gobernadores.

Y que la capacidad de “sumar” del PRI es infinita.  Que sus siglas están a disposición del mejor postor con tal de ganar.

Ensayo para la madre de todas las elecciones.

De esta manera, en las próximas semanas varios gobernadores se encontrarán con que el PRI puede hacer candidato a quien le parezca, quien tenga la aprobación ciudadana que sigue siendo la que Los Pinos, o el mismo Manlio, quieran ver. Sin importar que sea su enemigo jurado.

Esto, definitivamente, importa.  “Mueve el tapete”.  Y regresa las formas a la ortodoxia de hace más de 50 años.  Borrando de un plumazo la fuerza que los gobernadores, incluida la misma sucesión de Peña Nieto en el Estado de México, fueron acumulando.

Con estas reformas, así de simple, Roberto Madrazo hubiese puesto a su cuate en la candidatura, al que era entonces presidente del PRI del Estado de México, y Peña Nieto, que contaba con el favor del gobernador, no hubiese llegado. Para poner un ejemplo simple.

De igual manera, se fortalecen las candidaturas ciudadanas, que pueden trabajarse libremente, sin la guillotina de las leyes electorales, y luego “sumarse” al PRI.

Beltrones va a construir sus candidaturas, dentro y fuera del PRI.  ¿Para un proyecto personal?  ¿A quién le van a ser útiles estos candidatos que ganarían por el PRI sin serlo?  ¿A quién se la deberían, dónde estaría su lealtad política?

Muchos, el famoso “Bronco” entre ellos, Moreno Valle en Puebla, Miguel Ángel Yunes, han sido candidatos opositores porque el PRI les cerró las puertas.  Ahora se abren, como “ciudadanos” vocablo del futuro.

Y ciudadanos son todos los que quieran entrar en esa categoría.  Populares serán cualquiera que se decida, con dinero, a serlo.  Ahí están las esposas.  Vaya favor que les hace Beltrones.

Se da el caso, en varias sucesiones del 2016, que la esposa del gobernador tiene mayor simpatía que los precandidatos priístas ya “destapados” y en precampaña.  ¿Podrían ser candidatas?  Y no solo a gobernador, también están los municipios donde la directora del DIF está muchas veces en mayor contacto con la gente que el gobernante en turno. Y como ellas otros funcionarios, o los rectores, o los líderes de la IP, o las cabezas de las asociaciones que combaten la violencia, ahí está la señora María Elena Morera.

Hay muchas plataformas ciudadanas que hacen poderosos a los ciudadanos con aspiraciones políticas. Ahora el PRI buscará ponerles su etiqueta y ganar con ellos.

Es un arma de muchos filos.  Tantos como la astucia política de Beltrones… para lo que se ofrezca.

Para lo que se ofrezca en su futuro, porque lo que se va a medir es que el candidato priísta deba, pueda, tenga que ser el que tenga mayor penetración, mayor arraigo en la sociedad, sea quien sea.  En contraposición con las opciones oficiales.

¿Esto le cierra el abanico al presidente Peña cuando aparentemente lo abre? Manlio, no dudar, debe estar relamiéndose los bigotes… Y tal vez diciendo ya me los chingué… tal vez, mera especulación política.

Por lo pronto todos los ciudadanos a la calle, que después el PRI los va a recoger, en el mejor sentido de la palabra…
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