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Sin Gafete / Isabel Arvide

  • Isabel Arvide

  • Mezquindad en Mexico, reconocimiento en el extranjero
  • La Marina-Armada hace patria con resultados

En el fondo era un asunto de hombría. Tenían una determinación mayor, una rabia interna que los impulsaba cada día.  Era, para el grupo de fuerzas especiales de la Semar, para muchos marinos, jefes y tropa, algo extremadamente personal.

Así, con esa fuerza gestada en el agravio, lo buscaron debajo de todos los techos, hasta dar con él.  Y se les escapó, en Durango, por minutos, porque no quisieron disparar contra las mujeres que utilizó como escudo.

Para la operación de recaptura, puesta exclusivamente en manos de ellos, contaron con el apoyo de instituciones norteamericanas que trabajan a gusto en su compañía, que confían en ellos, que según sus declaraciones los respetan.

Por eso cuando ganó el esquema político, la necesidad del Gobierno, del mismo presidente Peña de enviar un mensaje de “unidad”, de diferencia con su antecesor, de institucionalidad, sorprendió la mezquindad.

Los aplausos oficiales fueron sin destinatario, compartidos.

Los marinos detuvieron al “Chapo”.  Lo pusieron contra la pared, se enfrentaron a balazos, lo persiguieron por las alcantarillas, lo cercaron… y por eso fue capturado.

En el momento del anuncio oficial, en ese estilo tan moderno, cuando Osorio Chong leyó un “tuit” que había enviado Peña Nieto, en uno de esos exabruptos incontrolables, el enojo del Secretario Cienfuegos lo llevó a empujar violentamente al almirante Vidal Soberon, delante de todas las cámaras, junto al titular de Gobernación.

Después fueron ignorados por las autoridades.  La política por encima de la realidad.

Algunos medios nacionales les concedieron el mérito que tienen, otros se fueron por el boletín oficial.  Por el discurso abominable de la señora procuradora, subida en una caja frente al micrófono, donde aseguró que todos trabajaron en una “investigación muy profunda”.

Y si bien pudo haber habido trabajo de inteligencia compartida, mucha de la información vino de los gringos, entregada directamente a la Semar, mientras que el trabajo de campo les fue permitiendo armar el rompecabezas.

¿O ya se nos olvidaron las quejas de habitantes de poblados de Durango y Sinaloa por la presencia invasiva de los marinos?

Lo cierto es que, frente a esta mezquindad oficial, las redes sociales se desbordaron a favor de los marinos.  De los verdaderos captores del “Chapo”.  Y seguramente en las próximas encuestas que se hagan, su imagen habrá crecido en simpatía y confiabilidad.

De igual manera medios de comunicación internacionales como el TIME, los mismos que han sido muy críticos con este Gobierno, les dedicaron muchos párrafos a los marinos, reconociendo su trabajo.

Todo esto, así se quiera ocultar por privilegiar el mensaje oficial de “institucionalidad”, de trabajo compartido entre los responsables del tema de seguridad, adquiere su verdadera dimensión.  Y significan la labor de la SEMAR, de todos los hombres sin nombre público uniformados con camuflaje, de una manera espectacular.  Más allá de cualquier expectativa.

El almirante Vidal Soberon se dejó empujar por el general Cienfuegos, que no tenía por qué hacer trabajo de edecán, ni debía afectarse porque el titular de la Semar se colocó junto a Osorio Chong, estaba tan contento que, de acuerdo a las imágenes que pasaron todas las televisoras del país, ni en cuenta.

Esto refleja lo que sienten miles de marinos.  Están tan felices que bien puede decir la señora Arely Gómez que fue por la película o que era muy “profunda” su investigación, saben que la realidad no se oculta por decreto de nadie.

Hace años se decía en los medios castrenses que los marinos eran muy buenos para ser chambelanes… hoy demuestran tener valor, enjundia, inteligencia y sobre todo una incuestionable eficiencia.

¿Podría la señora Arely Gómez entregar estas cuentas, o los responsables de las cárceles que permitieron que huyese, o los muchos generales a cargo de seguridad pública (como sucede en Tabasco) que cada día informan sobre muertes y secuestros?

Valdría la pena analizar qué hay detrás de estas realidades en contraste.  Habría que estudiar por qué no hay resultados en esas “dependencias oficiales” que trabajan tanto y tan de acuerdo en el tema de seguridad.  ¿Será cuestión del mando, de la enjundia de los protagonistas, de la educación y profesionalización, de las ganas, de la (in)capacidad personal de los titulares?

Lo cierto es que a empujones no se va a resolver…

 

En Tuiter: @isabelarvide

Blog: EstadoMayor.mx