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Sin Gafete / Isabel Arvide

  • Isabel Arvide

  • La impunidad consentida y aplaudida
  • Kate, igual que el hijo de Fausto Vallejo

Si a esas vamos, si lo que recibiremos a cambio es la fama, hay que reunirse con todos los criminales de este país. Aunque sea para hablar del clima o de la contaminación en la Ciudad de México. Para pedirles dinero para cualquier “proyectito” que sirva a sus intereses, para comprometer acciones de Gobiernos e instituciones públicas, total las autoridades no harán sino reverenciarnos.

La señorita, supongo que actriz, Kate del Castillo se ha regodeado dando entrevistas en Estados Unidos, viviendo sus cinco minutos de fama, alrededor de su relación con “El Chapo” Guzmán. La discusión moral ha girado alrededor de si el criminal estaba, está, enamorado de ella o de su personaje de “Teresa Guzmán, la Reina del Sur”.

Hasta ahí.

Como cereza de la burla ha dicho que sigue en contacto con este “personaje”, ahí, en Almoloya, donde se queja de torturas, para hacer la película de su vida.

Primeras páginas en el New Yorker, horario estelar en la televisión norteamericana, reproducciones en todos los diarios nacionales, Kate del Castillo no ha hecho sino vanagloriarse de sí misma, intentar acusar a Sean Penn y volver nota de “espectáculos” algo que tendría que estar contemplado en nuestras leyes.

Y no lo está. Es decir, no hay impedimento legal para convertirte en amante o agente de relaciones públicas de un reconocido, hoy encarcelado, criminal. Si a eso se le suma la incapacidad, que va en aumento cada día, de la procuradora Arely Gómez…

Otro tanto sucedió con el hijo del que fuese gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo. El bien apodado “Gerber” que vimos y volvimos a ver en videos chacoteando, bebiendo cervezas, y poniendo el Gobierno de su padre a las órdenes de “La Tuta”, otro criminal hoy encarcelado.

¿Podía influir el hijo en las acciones de un padre enfermo? Seguramente. Podía, y todo indica que así lo hizo, proporcionar información muy valiosa para los criminales. Podía, y todo indica que así lo hizo, poner a todas las autoridades estatales al servicio de un criminal que tiene en su haber cientos de muertes.

Eso, las muertes, la violencia que hemos padecido millones de mexicanos, es lo que se les olvidó a las autoridades cuando confrontaron estas complicidades inmorales.

El señor Rodrigo Vallejo Mora fue absuelto la semana pasada. Y se le devolvió el dinero de su “fianza”.

¿Burla? ¿O simple incapacidad de las autoridades?

¿De qué sirve que envíen a marinos y militares, a policías federales, a “combatir” a criminales si cualquier civil con poder puede ser su socio, amigo, publirrelacionista, con total
impunidad?

Lo peor es que socialmente esto está siendo “bien visto”. Porque la alta jerarquía católica “invitó” al joven Vallejo Mora a estar presente durante la visita del papa Francisco. Porque a Kate del Castillo no se le ha importunado ni con una visita de la autoridad, menos todavía con un manejo de comunicación. En el Gobierno de la República parece haber total complacencia con estos personajes.

Por eso sigue vigente la violencia en Tamaulipas, por eso vemos todos los días noticias de “asesinatos”, de “levantones”, en Guerrero… para citar dos temas candentes.

A este paso, a esta impunidad inmoral, debemos esperar que pronto Javier Duarte mande filmar una película, o escribir un libro, donde cuenta la “magnifica” historia de su Gobierno.

En las cárceles mexicanas sobran más de 50 mil presos, pero no están ninguno de los protagonistas del miasma del regodeo con los criminales. ¿Qué aprenden nuestros jóvenes, cuántas niñas querrán ser como Kate del Castillo?…
En Tuiter: @isabelarvide                     Blog: EstadoMayor.mx