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Sin Gafete / Isabel Arvide

  • Isabel Arvide

  • Bendita reivindicación del profesionalismo femenino
  • Irma Cué encabeza la lista del PRI de constituyentes de la Ciudad de México

Las postulaciones a candidatos priístas a gobernador, en doce entidades federativas, han sido pretexto para poner en la plantillas a las criadas, las ayudantes, las esposas, las amigas… a todas las mujeres que son rémora política, para cumplir con la obligación de la “cuota” de igualdad de género.

Con ejemplos tan abominables como la candidata priista a la alcaldía de Cozumel, el puerto de arribo de cruceros más importante del mundo, Gina Ruiz de Marrufo, que no ha hecho otra cosa en su vida que ser la esposa de Freddy, actual presidente municipal, cuate íntimo de Félix González Canto, quien acumuló rechazo social como secretario de finanzas de su Gobierno.

Sigo con Quintana Roo porque lo conozco mucho, supongo que no es excepción en el contexto nacional, ahí hicieron candidata a presidente municipal de Tulum a Romalda Dzul… ¿Militancia, experiencia, puestos anteriores…? Ninguno. Resulta que es la hermana del actual presidente municipal.

Y en Chetumal a la diputada federal, con licencia, Arlet Molgora cuyo marido, rector de una universidad, tiene pendiente un desfalco. Una burócrata que atendía temas de contabilidad a principios de sexenio, que por motivos de “cuota” se convirtió en diputada local, curul que abandonó, luego diputada federal… Una verdadera chapulina de la política.

Tal parece que el concurso es de incapacidades, de falta de experiencia, de ignorar completamente carreras políticas.

Y se dan casos, sobre todo en el Partido Verde, de colocar a las noviecitas, o a las amigas, o a las que iban pasando como la candidata a diputada local por uno de los distritos más fuertes de Quintana Roo, el IV, Tyara Scheleske, que es, ha sido, una perfecta
desconocida.

El panorama es tan triste que habría que pensar en exigirles su diploma de Secundaria.

Junto a estos casos, que abundan en todo el país, hay que darle la bienvenida a la decisión del PRI, supongo que consensuada entre Manlio Fabio Beltrones y el presidente Peña Nieto, de que Irma Cué Sarquis encabece la lista de candidatos plurinominales a integrar la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México.

Que es una posición histórica, trascendente en todo sentido. A lo que debe agregarse la situación de “oposición” del PRI.

Las mujeres mayores, desde antes de serlo, nos convertimos en invisibles. En muebles que estorban y afean el panorama. Así nos ven, así nos tratan. Con una diferencia inmensa de lo que sucede con los hombres de edad madura. En ellos se aprecia la experiencia, y se les reverencia al menor pretexto.

Por eso es tan significativo que hayan elegido a Irma Cué. Una mujer intachable, una priísta convencida que ha sido legisladora y secretaría general de ese partido. Que fue Ministra de la Suprema Corte. Que ha dado ejemplo toda su vida de capacidad, confiabilidad y disciplina institucional, un valor muy despreciado.

Irma Cué es, además, una jurista con grandes conocimientos sobre Derecho Constitucional. Justo lo que se necesita cuando va a decidirse la nueva vida, supongo que casi como un estado de la Federación, de la Ciudad de México. Es, hay que insistir, una oportunidad histórica.

Irma tiene muchos años. Los suficientes para no ser embaucada, para ser tomada en serio, para poner palabras como ladrillos del futuro a su paso. Es totalmente respetable.

Ojalá las nuevas generaciones de mujeres que ostentan, o pretenden ostentar el poder sin ningún mérito se viesen en este espejo. Para sentir una vergüenza inmensa.

Enhorabuena por la llegada de Irma Cué. Su incursión en este momento, histórico, hace sentir que existe la justicia inmanente…
En Twitter: @isabelarvide

Blog: EstadoMayor.mx