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Sin Gafete / Isabel Arvide

  • Isabel Arvide

* Ya chole con que no entiendan que no entienden
* ¿Desprecio a la ciudadanía?

No es suficiente con haber detenido el anuncio de televisión donde el Gobierno, su patrocinador, pide que se acabe con las quejas ciudadanas, debe exigirse una explicación al Gobierno sobre su desprecio a los ciudadanos disidentes.

El “ya chole” oficial ha recorrido las redes sociales como ejemplo de la infinita torpeza en comunicación social de este sexenio. Era tan obvio que se convertiría en negativo, que conseguiría exactamente lo contrario de su cometido, que parece ingenuo haberlo lanzado.

No lo es, un comercial de este tipo implica una preparación profesional, pero sobre todo, varias reuniones en oficinas responsables, juntas donde varias voces tuvieron que haber opinado. Y a continuación un proceso de aprobación que no puede ser sencillo. Todavía más complicado que cualquier campaña publicitaria de una pasta de dientes.

Lo que pretendía el comercial era ejemplificar la “banalidad” de las quejas contra el Gobierno, con un lenguaje coloquial, un diálogo entre dos trabajadores humildes, donde uno le pide al otro que vea la realidad, las “grandes ventajas” de las reformas implementadas por Enrique Peña Nieto, por este Gobierno, y deje de quejarse…

Al decirle uno de los personajes al otro que “ya chole” de tantas quejas, lo que buscaba el Gobierno era descalificar, precisamente, a los que no entienden las grandes ventajas, los grandes cambios como pagar menos en el recibo de luz o no pagar por llamadas de larga distancia, que tienen con este Gobierno priísta.

El fracaso fue tan grande como inmediato, su aparición en redes sociales, con las burlas y todo lo que provocó, fue suficiente para cancelarlo. Independientemente de los costos que tuvo esto, hay que analizar detalladamente qué está en el fondo de esta publicitación, grosera, burda, de las obras del Gobierno federal.

El punto de partida, es que hay unos ignorantes (supongo que casi cien millones) que no quieren apreciar, entender, agradecer, las reformas del Gobierno de Peña Nieto. Y a que estos ( supongo que casi cien millones) hay que callarlos, con un lenguaje presuntamente popular pero que tiene hartura y, también imposición. Ese “ya chole” no puede traducirse sino como un gran hartazgo de esa posición. Un “ ya deja de molestar”, un “ya cállate”, un “ya termina tus lamentos” que trasluce que en el Gobierno, que fueron sus creadores, impulsores y sobre todo quienes aprobaron esta “idea” del publicista, tienen la convicción de que los equivocados son los ciudadanos (supongo que casi cien millones) que se quejan.

Estos funcionarios no han recibido ninguna sanción.

El tema en sí, su manejo, es terriblemente desaseado. No podría hallarse un mejor ejemplo de una pésima estrategia de comunicación en todo ámbito. Es, justo, lo que no debe hacerse.

No creo que en el Gobierno de la República, que en Los Pinos, trabajen improvisados sin ninguna experiencia ni capacidad en comunicación social, por eso sorprende tanto y preocupa mucho más. Porque hubo una intencionalidad de decir, exactamente, esto, que los que están mal (supongo que casi 100 millones) son los que se quejan. Y que mejor harían en callarse.

Está por verse si realmente las reformas de este Gobierno han logrado bajar el monto a pagar del recibo de luz, al menos en lugares donde es indispensable prender el aire acondicionado por el clima, esto no ha sucedido en lo absoluto. Lo de eliminar el pago de llamadas de larga distancia fue una trampa, ya que de inmediato las compañías que dan el servicio telefónico se resarcieron, en el mismo recibo, con otros cobros. No hay una diferencia palpable por más que nos quieran decir que así es.

Este “ya chale” es una mentada de madre para quienes creen que una sociedad libre hay un espacio para la crítica, para por lo menos quejarse en voz alta contra el Gobierno. También nos ejemplifica cómo ven a los disidentes, a los que no compartan los elogios oficiales al Primer Mandatario, es decir, más de dos terceras partes de los mexicanos.

Enrique Peña Nieto es uno de los mandatarios menos populares que ha habido en nuestra historia. Tal vez no se lo merezca. Lo cierto es que sus colaboradores, tal parece que lo hicieran intencionalmente, se empeñan en que siga lejos de la popularidad que tuvo como candidato presidencial. El error más grande de este Gobierno, todavía más que lo sucedido en sexenios anteriores, ha estado en la política de comunicación social. Peña Nieto es quien tendría que decirles “ya chole”, ya no me metan en más problemas, ya no ofendan a la ciudadanía a mi nombre…
En Tuiter: @isabelarvide

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