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Sin Politikon / Arisco Teles

  • Son Politikon. Alberto Juárez

Es sorprendente la humanidad en contra del planeta, la naturaleza de cada ser humano sigue empeñada en su autodestrucción. Al año los problemas relacionados con la contaminación ambiental nos costarían millones de pesos anuales en el sistema de salud, en la movilidad miles de horas perdidas, daños de impacto urbano y cientos de muertos. Por ello las medidas enérgicas tomadas, pero necesarias, en aras para que este fenómeno mortal no se vuelva a repetir, son solo de carácter preventivo, no es la solución definitiva. Las causas de estos fenómenos ambientales tienen diferente origen. El Cambio Climático es de orden mundial y responsabilidad de todos los seres humanos. Los problemas en la Megalópolis son graves y de no tomarse medidas correctivas el impacto sobre miles de personas sería de daños irreparables para su salud sin que nos demos cuenta de inmediato. La Megalópolis ya no puede seguir creciendo, se requieren políticas públicas de asentamientos humanos estrictos; pero lo más conveniente es la edificación de una nueva Capital de la República en un nuevo DF. El traslado de los poderes de la Unión resulta necesario a mediano plazo. La población de la hoy Ciudad de México se reduciría en aproximadamente tres millones de habitantes; así como la salida de algunas industrias para sitios con marcos ambientales; por ende ayudaría a reducir el número de pobladores y favorecer el punto de equilibrio del desarrollo nacional. La Ciudad de México sería un Estado más y capital histórica para determinados eventos de relevancia histórica. Se mantendría como el Centro de la cultura Nacional, de las finanzas, del comercio y otras importantes actividades. Hoy los costos económicos de la prestación de servicios públicos son elevadísimos y lo más grave es la baja calidad de vida; la fricción social en la movilidad (la pérdida de tiempo vital solo para trasportarse); la salud y el estrés de cientos de capitalinos para llegar o regresar a los cientos de miles de centros laborales, de estudio, de salud, de recreación, cultura, entre otros, con coplas de Chava Flores: “…, los que por suerte se escaparon de la Vial , un trío les canta en Indianilla donde acaban ricos y pobres del Distrito Federal”.

Por lo pronto, para mitigar los problemas deberían de escalonarse los horarios de trabajo y de los centros de estudio; recolectar basura, distribuir mercancías solo a temprana hora o al anochecer; abrir decenas de estacionamientos subterráneos y despejar las calles de vehículos estacionados; aumentar una cultura vial para agilizar el tránsito y no obstruir en las esquinas la circulación de vehículos, poner policías de tránsito durante dos años, para evitar congestionamientos; abrir una plaza pública únicamente para manifestarse los inconformes; mejorar el trasporte público; sacar las terminales de trasporte foráneo y las locales, para darles una ubicación adecuada, en fin hay que hacer muchas cosas y participar con civilidad todos los que vivimos o vengan a trabajar a la Ciudad de México, es un asunto de vida o muerte. Salvemos a la Gran Tenochtitlan, todavía estamos a tiempo, devolverle la denominación de la Ciudad más Transparente del Mundo, será la hazaña de este siglo.Construyamos juntos nuevamente la capital más bella del mundo, como lo hizo Tenoch. Además se reactivará la economía nacional y habrá millones de empleos como la industria de la construcción. Llegó el momento de actuar con grandeza por el bien de la patria, con: “Caminante no hay camino, se hace el camino al andar”.

En materia de política internacional México destaca entre los primeros del mundo. El Presidente es un hombre de vanguardia y fortalece a la nación frente al proceso de globalización. Tuvimos en José Antonio Meade un excelente Canciller, ahora con Claudia Ruiz Massieu, se avanza con seguridad y prontitud sin perder el paso en la solución de los asuntos, nos seguirá dando gratas sorpresas y atención especial a los 20 millones de mexicanos, que desde el extranjero impulsan a la nación. Cuando nos visitan o regresan no son turistas, son parte esencial de la patria mexicana, con: “México lindo y querido si muero lejos de ti, que digan que estoy dormido, y que me traigan aquí”.
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