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Sobre el Ejército, niños y adolescentes dicen la verdad / Poder Nacional / Javier Oliva

  • Javier Oliva Posada

Londres, Inglaterra.- El pasado martes 13, fueron dados a conocer los resultados de la Consulta Infantil y Juvenil 2015, realizada por el Instituto Nacional Electoral, entre los días 7 y 10 de junio, coincidiendo con la fecha de las elecciones federales. Pese a que se esperaba una participación de alrededor de tres millones 600 mil niños y adolescentes, ésta llegó solo a dos millones 677 mil 825, es decir, casi un millón menos. Un dato para preocupar, por cierto.

Los resultados son muy interesantes y espero que los detractores oficiosos y profesionales de las Fuerzas Armadas argumenten al respecto de lo que opinan los niños y jóvenes entre seis y 17 años. Vale la pena detenerse a analizar los números y porcentajes de la consulta del INE. Así, se centran en ocho actores las opiniones de los participantes.

Familia, vecinos, amigos, autoridades escolares, maestros, Ejército, policía y gobernantes. Como se observa, hay tres actores referidos a relaciones sociales, familia, amigos y vecinos, y cinco que aluden a autoridades, de las cuales dos pertenecen al ámbito inmediato, escolar, maestros y autoridades, y los tres restantes tienen que ver con instituciones propiamente dichas: Ejército, policía y gobernantes. En la ficha técnica de la consulta se aclara que hay segmentos dentro del universo entre los seis y 17 años. El primero es de los seis a nueve; el segundo de los 10 a los 13 y el tercero de los 14 a los 17. Esta precisión es relevante, pues hay algunas inclusiones de actores políticos respecto de los que tienen mayor edad.

Por ejemplo, en el segmento de 14 a 17 años, en la institución que más confían los adolescentes es el Ejército, con el 25.2 por ciento, aún más que en sus vecinos (23 por ciento). El porcentaje más bajo es para los partidos políticos con el 4.9 por ciento. Por lo que hace al segmento de los 10 a 13 años, también el Ejército es el mejor evaluado en cuanto a confianza institucional, con el 73.9 por ciento, por arriba de la policía, 71.5 por ciento, y del 44.1 por ciento de los gobernantes, esta última es por cierto, la cifra más baja. Incluso si se quiere leer de forma inversa, es decir, a partir de los porcentajes de desconfianza, los lugares quedan así: el primero en desconfianza, son los gobernantes con el 55.9 por ciento; en el segundo, la policía con el 28.5 por ciento y en tercero, el Ejército con el 26.1 por ciento.

Es decir, se le lea de arriba hacia abajo, en cuanto a confianza, o de abajo hacia arriba, en lo que se refiere a desconfianza, el Ejército, y en general las Fuerzas Armadas, resultan ser las mejor apreciadas por la niñez y adolescencia mexicanas. Más allá de los prejuicios y ataques sin sustento a la institución armada, bien vale la pena sustentar los puntos de vista con algo más que la animadversión, sobre todo cuando se cuenta con la posibilidad de participar de manera responsable en el debate público de nuestro país.

Justo ahora cuando hay un encendido debate respecto de las tareas de apoyo a la seguridad pública por parte de militares, considerar mediciones y apreciaciones de un segmento tan sensible como son los niños y los jóvenes, consulta desarrollada por la autoridad electoral federal, permite contar con más elementos a propósito de lo que pensamos y valoramos del conjunto de instituciones y de cómo cumplen sus responsabilidades.

Hay que insistir. Lo anterior no implica condicionar o impedir la expresión de nuestro punto de vista, aunque sí exige fundamentarlo. Recordemos que Platón, en La República, sostiene, y con razón, que la opinión es el nivel más bajo de conocimiento. Vamos a darle sustento a los análisis.
javierolivaposada@gmail.com