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Sobre la dignidad y la tolerancia

  • La moviola/ Gerardo Gil

Y no podía ser otro el tema. ¿Hablar del blockbuster en cuestión esta semana? ¿El que acapara las salas de las exhibidoras dejando fuera propuestas de pensamiento más independiente y real? ¿Hablar de ese estreno que ensoberbece mayors estadunidenses e incluso a agencias de relaciones públicas mexicanas y a algunos de sus empleados? Siempre si uno busca hay otras opciones y una muy firme es” Luz de luna (Moonlight, Barry Jenkins,2016).

De aire independiente y nominada a ocho premios Oscar: Película, Actor de reparto (Mahershala Ali), Actriz de reparto (Naomi Harris), Banda sonora (Nicholas Britell), Fotografía (James Laxton), Montaje (Nat Sanders y Joi Mc Million), además de Dirección y Guión Adaptado para Jenkins, lo que más destaca del filme es su aparente sencillez.

Aparente porque detrás de esa manufactura artesanal, ajena al método hollywoodense, -es decir, al mainstream que adocena generaciones en el pensamiento único, generalmente con su dosis de violencia en la que priva la fuerza armamentista, la del muchacho chicho de la película gacha, dijo alguna vez Alex Lora-, hay un cuidado casi poético en el manejo de la cámara, de los tiempos y la fotografía. Pero especialmente en el tema de fondo. “Chiron” (Alex Hibbert) es un niño afroamericano que es acosado por el bullyng que sufre de parte de sus compañeros. Vive en un gueto de Miami junto con su madre “Paula” (Naomie Harris), una adicta a la heroína que lo deja a su suerte. Para no ser golpeado y después de una persecución en la que casi lo alcanzan, se esconde en un picadero y es descubierto por el vendedor de droga y jefe mafioso local “Juan” (Mahershala Ali), quien decide protegerlo y orientarlo.

El único amigo de su edad que tiene “Chiron” es “Kevin” (Jade Piner), quien le enseña en una lucha amistosa que puede defenderse si toma valor. Con el tiempo, los lazos que tienen Chiron y Juan se afianzan en una relación hasta cierto punto filial. Los que forma con Kevin
tomarán otro rumbo.

Ya adolescentes, Chiron y Kevinmn (ahora interpretados por Ashton Sanders y Jharrel Jerome respectivamente) siguen siendo amigos, aunque el segundo goza de cierta popularidad en la secundaria y el primero continúa como proscrito. Dos circunstancias cambiaran esto: una fortuita relación sexual, por supuesto secreta y en apariencia de experimentación para Kevin, pero de mayor trascendencia hacia Chiron y la presión de los acosadores de Chiron para que “Kevin” se una al grupo. Después de una transición de varios años, en las que la cámara es una cómplice rítmica del filme, ya que en realidad estamos viendo tres actos narrativos, Chiron (TrrevanteRhodes) es un vendedor de drogas, muy diferente al débil niño que fue. Un día recibe una llamada a media noche: Es Kevin (AndrèHollan)
y lo quiere volver a ver.

Es curiosa “Luz de luna” porque en sus tres actos puede recordar en temas a diferentes filmes. Está presente el testimonio social de los guetos afroamericanos de Boyz’ n the Hood (John Singlento, 1991) y la trayectoria humana de un Billy Elliot (Stephen Daldry, 2000). Todo aderezado con una cámara que regala planos secuencias y movimientos sin llegar a distraer al espectador. Uno de sus logros es mantener una aparente sencillez del relato y manufactura.

El filme ganó el Globo de Oro a Mejor Película Dramática. Llega a sus nominaciones del Oscar precedida por las quejas sobre la ausencia de candidatos afroamericanos en la
anterior entrega.

No tiene la grandilocuencia de La La Land, es de hecho todo lo contrario, el otro lado de la moneda, de la industria, pero esa puede ser fortaleza.
EN CORTO

De El Tamaño sí Importa (Rafa Lara, 2016) uno puede ver, en una primera instancia, su manufactura con intención de adecuarse a la chick flick norteamericana, pero pasados unos minutos, la película se acerca más al producto televisivo mexicano, porque los gags parten de esa línea.

El filme es el producto dirigido mil veces al espectador promedio de la televisión comercial, con todo y cameos de sus estrellas (Eugenio Derbez, (ahora a punto eso sí, de debutar como protagonista en Hollywood) que resultan la parte climática del filme.

Protagonizan Vadhir Derbez,
Ximena Ayala y Mara Escalante.