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Son Politikon

  • Son Politikon. Alberto Juárez

¡ Baja votación en las pasadas elecciones para gobernadores, apenas el 50 por ciento de los electores votaron! El PAN en alianza con el PRD logró arrebatarle al PRI algunas gubernaturas, dos de ellas con candidatos de origen priísta: Veracruz con Miguel Ángel Yunes y Quintana Roo con Carlos Joaquín, ahí los perdedores fueron los gobernadores (Duarte y Borge, respectivamente), en Oaxaca, el PRI recuperó la posición, el gobernador actual era producto de una alianza PAN-PRD y otros, para ganar les fue útil, para gobernar un fracaso. Sin alianzas las cosas serían diferentes, los independientes ni pintaron (sin futuro), la gestión gris en Nuevo León ha decepcionado. El resumen es simple: las fuerzas políticas no han logrado crecer.

El resultado: incongruencia política, pues han alcanzado el poder, pero sin proyecto común, no hay desarrollo ni bienestar, son como el agua y el aceite, se rechazan. Como partidos autónomos no hubieran logrado triunfar. Los beneficiados podrán ser aspirantes para el 2018, del PAN se favoreció Ricardo Anaya; a Margarita Zavala la ignoraron y se suben al ring Moreno Valle y Yunes Linares; el PRD se afianza de rebote y Miguel Ángel Mancera se consolida como su candidato. El PRI, aunque perdió varias gubernaturas, en el número de votantes mejoró su porcentaje y en la suma de votos acumulados de PAN y PRD, la diferencia es mínima, finalmente en el escenario global electoral del sexenio, tiene mayor número de simpatizantes, vale uno por dos. Lo que cuenta son las mayorías en un destino común. En la elección presidencial, el PRD no apoyará a la derecha, irá solo, la izquierda no puede quedarse como música de acompañamiento y menos aún de su rival ideológico. Con Mancera podría ser la segunda fuerza política como lo fue con Cuauhtémoc Cárdenas, siendo congruentes, podrán competir por el primer lugar. El PAN, solo y sin traicionar su ideología tuvo mejor suerte y gobernó al país 12 años, fue congruente, el PRI con su perfil de centro y con estructura estará siempre en la pelea con mayores oportunidades. Gobernó el país 70 años, creando instituciones y una gran nación. Claro, ahora hay otras generaciones que no vivieron ni conocen bien esa época de grandeza, hoy tenemos mayor competencia, menos continuidad y falta de experiencia. Aun así, el PRI retornó al poder a pesar de la dispersión política (10 partidos), es una locura. Peña Nieto logró hacer casi con todos ellos, las Reformas más importantes de los últimos años, las cuales empezarán a rendir frutos en tiempos cercanos. Cuando los mexicanos trabajamos unidos, se escribe la historia. Hay que sembrar para que nuestros hijos recojan los frutos. Que los inconformes que han vivido del Estado y del pueblo no nos distraigan cerrando calles del proyecto nacional. El paternalismo ya se acabó, los partidos políticos después de las elecciones deben de colaborar para el desarrollo nacional.

El PRI tendrá que evaluar los últimos resultados y hacer a un lado a los oportunistas que durante su crisis en los últimos sexenios se infiltraron en sus filas para sus propios intereses, han sido una carga heredada al Gobierno del presidente Peña Nieto. Llegó el momento de sacudir el árbol, habrá sorpresas. Hay que prepararse para cerrar con éxito esta etapa de superación, reconstrucción y transformación. Todos los funcionarios conocen el calendario electoral y no andan en campaña, desde luego que los que mejor trabajen serán mencionados por su esfuerzo, pero no escucharán el canto de las sirenas, solo tienen un jefe y un proyecto que cumplir con toda lealtad para el bien de la nación, con: “Voz de la guitarra mía, al despertar la mañana, quiere cantar su alegría, a mi tierra mexicana”.