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Son Politikon

  • Son Politikon / Arisco-Teles

  • Arisco Teles

Por cuestiones de orden económico se redujo el presupuesto. Este no es el fin del mundo, es el principio para poner orden en el gasto público. Hay que reconocer que nos ha faltado planeación. Desde ahora hay que trabajar en la elaboración del presupuesto para el año 2018, acorde al programa básico de Gobierno y necesidades urgentes. Cada dependencia deberá preparar el suyo considerando metas y resultados. Sucede que cada quién lo hace al “vapor” sin un serio análisis. Todos piden más, para tener más poder. Es necesario un mejor control de los egresos y su debida aplicación, se olvidan que la eficiencia puede reducir sus costos. No existen políticas internas de ahorro, por el contrario, el que no se gasta su presupuesto aún cumpliendo sus metas, es reprobado por el subejercicio de sus recursos. Por ello, la Secretaría de Hacienda debe evaluarlos frecuentemente para que se apliquen y se ajusten a sus programas. Para no quedar mal, se dedican a despilfarrar sus recursos (para evitar subejercicios). Se hacen compras y gastos absurdos para justificar su falta de planeación y su incompetencia administrativa. Si hiciéramos un estudio serio llegaríamos a la convicción de que el ajuste al presupuesto es menor de lo que realmente necesitamos para cumplir con los objetivos del Gobierno. Las autorizaciones presupuestales deben cruzarse con los datos de la Auditoría Superior de la Federación. Señor Meade: hay mucho que hacer para utilizar correctamente los recursos de la nación y evitar dispendios. Para resolver los problemas, tal vez pudiéramos necesitar más recursos y es obvio que podemos lograrlo sin sacrificar al grupo de causantes cautivos, que cumplen con sus obligaciones fiscales y a la población en general que contribuye paralelamente con el pago del IVA y los aumentos de gasolina; energía eléctrica y otros más, con: “México, creo en ti, sin preocuparme el oro de tu entraña;es bastante la vida de tu barro, que refresca lo claro de las aguas…”.

Hay que recordar que millones de mexicanos no pagan el ISR o buscan la manera de reducir el pago correcto. Todos recibimos múltiples beneficios de los servicios que nos brinda el Estado, sin que se haga una aportación, ya no puede subsistir la idea de un papá Gobierno (paternalismo).

Habrá que ajustar el presupuesto, pero podemos incrementarlo con talento sin subir impuestos o aumentar la deuda pública. La fórmula es sencilla: debemos crear más empleos; combatir el contrabando y hacer patria consumiendo menos productos extranjeros. Limitar la adquisición de equipos electrónicos y programas costosos que ni siquiera saben usarlos, los cuales en poco tiempo quedan obsoletos; obligar a todos los comerciantes, profesionales y prestadores de servicios a entregar a los consumidores facturas oficiales para recaudar el IVA, resulta que se paga este impuesto por el consumidor y no se integra a la SHCP (es delito), aparte de pagar menos ISR (doble acción delictiva); simplificar trámites; exportar más productos y reducir importaciones innecesarias; aumentar las tarifas por la extracción de productos minerales (Reforma Minera); acabar con la informalidad y empezar con una cuota fija según los ingresos (fomentar el sentido de responsabilidad social); en fin, tenemos mucho por delante. Los más exigentes o revoltosos son los que no pagan impuestos tenemos que crear una conciencia nacional, especialmente desde la niñez y fomentar el ahorro. Es indispensable fomentar una dieta sana para nuestra alimentación (cultura alimenticia), lograríamos un ahorro millonario en diferentes sentidos, con versos de: “México, creo en ti,en el vuelo sutil de tus canciones, que nacen porque sí, en la plegaria, que yo aprendí para llamarte Patria, algo que es mío en mí como tu sombra, que se tiende con vida sobre el mapa”.