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Son Politikon

  • Son Politikon / Arisco-Teles

  • Ban Ki Moon

Octubre será un mes políticamente interesante. En Estados Unidos, Hillary Clinton avanza serenamente ante la desesperación temperamental de Trump y gana puntos. Los debates faltantes subirán de tono y veremos en un escenario real el cuento de “Caperucita roja y el lobo”. Los resultados influirán en el futuro de México y de la humanidad, con: “De las lunas, la de octubre es más hermosa, porque en ella se refleja la quietud…”.

En México no cantamos mal las rancheras, en el PAN se alistan varios aspirantes presidenciales y su presidente tendrá que definir si sigue de líder de partido o renuncia para contender sin ventajas como precandidato a la Presidencia de la República. En el PRD, Barrales se afianza y endereza el rumbo del partido como una fuerza real independiente, solo la pueden desbarrancar los sueños guajiros que quieren alianzas incongruentes sin rumbo fijo. El PRI se sacude la polilla por presión social y su presidente valora si se promueve para una tarea gubernamental de acuerdo a sus capacidades profesionales o se la juega de aquí a marzo para lograr continuar en el cargo a pesar del rechazo de militantes y simpatizantes; que auguran la perdida de muchas posiciones políticas; “en sus manos está lo que habrá de vivir o morir”, a buen entendedor pocas palabras. La experiencia política está por encima de los títulos profesionales (zapatero a tus zapatos). Beltrones sigue trabajando para fortalecer a su partido, pronto dará una sorpresa creando una corriente política de avanzada dentro de su propio partido, para fortalecerlo con la simpatía de miles de priístas.

Todos los partidos se preparan para la gran pelea, el tiempo no se detiene, octubre es el límite ideal para las grandes definiciones y recomposición de fuerzas. El éxito de Clinton y las medidas del Banco de México detienen la caída del peso frente al dólar. Meade genera confianza y tendrá que tomar medidas para enfrentar problemas mayores de carácter internacional, sin afectar los bolsillos de los mexicanos o aumentar la deuda pública. Tiene talento y los conocimientos para reestructurar el sistema fiscal mexicano.

El presidente Peña cerrará fuerte con el apoyo de la sociedad, sí todos jalamos parejo tendremos éxito. Solo un Gobierno fuerte puede vencer la adversidad. Somos 135 millones de mexicanos, si cada uno se esfuerza, nos irá mejor. De los que más aportan viven en el extranjero. Sigamos su ejemplo, no son una carga para el Estado e impulsan el desarrollo nacional.

El mayor problema es la inseguridad y el combate a la delincuencia. Todos debemos participar, di no al contrabando; a las drogas; a la compra de artículos robados; a la anarquía y a la corrupción generalizada. Un ciudadano tomó una foto a unos asaltantes (en la Ciudad de México) y a los dos días fueron detenidos por la policía. No podemos ser indiferentes, cualquiera puede ser víctima el día de mañana. La inseguridad desalienta la inversión, quien crea empleos es el sector privado, no el Gobierno que tiene que adelgazar. Generemos con nuestra participación un México seguro, cuando se hace una denuncia anónima se resuelven muchos casos delictivos, hay que abrir los ojos y colaborar con el Gobierno que no puede cuidarnos personalmente. El silencio y los chismes no engrandecen la nación, sólo nos debilitan y desprestigian ante el mundo entero. Abandonemos el individualismo y cambiemos de actitud sin dejar de ser exigentes y constructivos. México nos necesita, unidos Gobierno y sociedad saldremos adelante. Nunca se habían hecho tantos cambios que nos beneficiaran en corto plazo, los intereses creados y la comodidad de la indiferencia son la mayor resistencia para la transformación y el progreso general. “Cada persona es el arquitecto de su propio destino”.