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Son Politikon

  • Son Politikon / Arisco-Teles

  • Arisco Teles

En el año 2012 el PRI ganó las elecciones presidenciales. Del número de electores de 84 millones 464 mil 713, solo el 62 por ciento, o sea 49 millones de ciudadanos votaron. El PRI junto con el Verde Ecologista obtuvieron el 38.21 por ciento; PAN 25.41 por ciento, PRD, PT y Movimiento Ciudadano 31.59 por ciento y Nueva Alianza 2.29 por ciento; es decir, el ganador llegó con un porcentaje real con relación al padrón electoral del 22 por ciento aproximadamente. En las votaciones intermedias del 2015 el PRI alcanzó el 29.18 por ciento y surgió un nuevo partido (Morena) que obtuvo 8 diputados con el 8 por ciento de votos a nivel nacional. En la Cámara de Diputados el PRI cuenta con el 47 por ciento aproximadamente de representación lo que permite coherencia con las políticas públicas del Poder Ejecutivo y gobernabilidad. Hoy tenemos 10 partidos nacionales que reciben de apoyo del erario $3,953’658,321.27 para sus campañas y gastos. Los partidos restantes (de oposición), se dedican a cuestionar al partido en el poder en turno, ello complica la gobernabilidad y frena el desarrollo nacional. Todos están en campaña permanente para ganar las siguientes elecciones debilitando las instituciones. Debilitar la Institución Presidencial para ganar adeptos, merma al sistema político. Durante seis años se la pasan cuestionado al ganador, haciendo campañas políticas. Gane quien gane cada vez será peor, necesitamos modificar las reglas para tener un Gobierno fuerte y fortalecer la gobernabilidad. Si al Presidente en turno no lo apoyamos, pierde la nación y por ende todos. El Presidente electo por mayoría debe contar con el apoyo general. Para expresar las diferencias está el Congreso de la Unión.

Es necesario tener partidos con mayor representatividad, deberíamos de reducir el número de partidos políticos. Para que logren su registro debería de requerirse un porcentaje mayor al 15 por ciento de votos a nivel nacional (con ello se reducirían a cuatro partidos políticos). El subsidio que se les otorga a los partidos es elevadísimo e inequitativo el que más votos tiene, más dinero le dan. Todos deben de recibir una cantidad igual de $300 millones para sus gastos. Las campañas las deben pagar ellos con las cuotas de sus afiliados y los propios candidatos (de acuerdo con las normas de transparencia). Los Sindicatos son fuertes económicamente por las cuotas mensuales que reciben de sus afiliados. El pueblo no tiene por qué pagar las actividades electorales de los partidos, éstos deben ser autosuficientes. Si presumen de cientos de miles de afiliados, que paguen su cuota y les sobrarán millones de pesos “dime de qué presumes y te diré de qué careces” (militantes). Con los subsidios actuales, cada vez tendremos más organizaciones y partidos políticos. “El que quiera azul celeste que le cueste.”

Hace tiempo se amplió la cobertura democrática, solo dos partidos tenían diputados y se crearon por el Gobierno los “diputados de partido” que enriquecieron con sus voces las tareas legislativas. Ahora ya no son necesarios, algunos se han fortalecido, hasta tenemos alternancia en el poder. Ya no hay necesidad de tener diputados y senadores de representación proporcional; solo de elección directa, así nos ahorraríamos muchos millones más. Con estas medidas se reducirían casi en un 40 por ciento los gastos y también los del INE.

Con estos cambios los partidos no perderían fuerza en el Congreso de la Unión, tendrían proporcionalmente la misma representación. El que quiera ser legislador que gane una elección directa por mandato popular, con: “Para bailar la bamba, se necesita un poco de gracia y otra cosita”. Competir y ganar.

Tenemos un año para reconstruir el desvencijado sistema político nacional. Que los legisladores actuales aprueben las Reformas Electorales con plena honestidad para pasar a la historia. Cambiemos por ley las prácticas que debilitan y entorpecen el desarrollo de la Nación sin ningún beneficio, el pueblo se los agradecerá.