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Son Politikon

  • Son Politikon / Arisco-Teles

  • Arisco Teles

En las columnas anteriores hemos hecho una síntesis apretada de 100 años de nuestra evolución política (tres generaciones), ahora vienen algunas reflexiones para cerrar con el Centenario de una excelente Constitución, que pocos cumplen. Nuestroproblema no es de leyes, es de hombres. No son tiempos para elegir candidatos presidenciables, a finales del 2017 habrá que seleccionar a los mejores para definir el futuro de la nación. En el 2018 ningún ciudadano debe abstenerse de votar, es el destino de nuestros hijos. De una referencia geográfica en el mapa mundial, pasamos ha ser una nación importante. “Somos una República representativa, democrática, laica y federal compuesta de Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a sus régimen interior. El pueblo ejerce su soberanía por medio de los tres poderes de la unión”. El ejecutivo gobierna y administra; el legislativo se ocupa de las iniciativas de ley y resolución de asuntos de su competencia conforme a la Constitución. La Constitución es clara, los legisladores deben dedicarse a legislar; el ejercicio del supremo Poder Ejecutivo se deposita en el Presidente de la República y el judicial se encarga de la impartición de justicia. En el caso de los gobernadores de los Estados libres y soberanos, son responsables de todo lo que suceda en su interior. La división de Poderes es el punto de equilibrio para la estabilidad nacional. Una vez electo un Presidente lo debemos apoyar para beneficio de la nación. Un Presidente fuerte puede resolver mejor cualquier problema. Cuando todos los partidos están en campaña electoral permanente, el país no progresa. Todo a su tiempo, después de una elección debemos apoyar y exigir que se cumpla el programa de Gobierno, en el último año podrán hacer sus campañas políticas.

Debemos recuperar valores y principios y los partidos deberían de promover una reducción en los apoyos económicos que reciben del Gobierno; pedir la desaparición de los diputados y senadores de representación proporcional (gasto millonario innecesario habiendo necesidades extremas que atender). El pueblo no tiene obligación de mantener a los ciudadanos que quieran hacer política, hay que ganarse el pan con el sudor de la frente (el que quiera azul celeste que le cueste). Con esos recursos se podría becar a miles de jóvenes que no pueden estudiar por falta de capacidad económica. Necesitamos una reforma política seria y responsable. Una pluralidad excesiva no es sana para la nación, necesitamos partidos fuertes, es un síntoma de falta de unidad nacional. Ello conlleva la necesidad para su subsistencia de alianzas incongruentes que no funcionan para gobernar, las coaliciones electorales revisten mayor formalidad, pero no son eficaces para gobernar, implica compromisos e interés de grupo por el poder. Las coaliciones de partidos en el Congreso de la Unión, son útiles para mejorar el marco jurídico. En el caso de establecer una segunda vuelta, sería desconocer la voluntad mayoritaria de la población, solo sirven para alcanzar el poder sobre mayorías auténticas y repartirse de por vida una rebanada de pastel; el que “gana, gana” y los perdedores deben asumir su responsabilidad y apoyar al ganador para bien de la nación. Para gobernar hay muchas piedras en el camino, todos debemos apoyar al Gobierno de la República y apoyar el debido cumplimiento del programa nacional, poner obstáculos en el camino para pactar beneficios de grupo es inmoral. Los electores debemos exigir a los partidos su apoyo a la nación. Una vez electo el presidente, sea quien sea, vamos todos unidos por el bien de nuestros hijos.

Hablando del Día de Muertos, en el panteón reposan los constructores de México; de los partidos gozan los más vivillos y la cárcel abre sus puertas a los pillos. Es un problema de grillos.