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Son Politikon

  • Son Politikon / Arisco-Teles

  • Arisco Teles

Llegó la “Nochebuena”, para algunos cargada de ilusiones y para otros con bemoles, al son de: “…No quiero níquel, ni quiero plata, yo lo que quiero, es romper la piñata”. Sin embargo en la víspera de la “Navidad” habría que hacer la enésima reflexión sobre el acontecer nacional. Hoy con una economía “despetrolizada” y sin un “populismo” que rayaba en un paternalismo ramplón, es que nos reinsertamos a un mundo globalizado con políticas públicas que por su naturaleza darán resultados en unos años. Claro que no faltan los “populistas” y fatalistas que desean que al gobierno federal le vaya mal, para que ellos capitalicen electoreramente su carrera partidista como oposición hacia 2018. Hoy tenemos Reformas Estructurales que han mantenido al dólar controlado, con una macroeconomía bajo la regulación de una volatilidad mundial y con una entrada de combustibles que se regirán por el mercado. Por lo anterior, pasamos a ser una nación adulta como otras naciones, ya sin un paternalismo que todo lo subsidia descuidando áreas centrales y endeudándose como en el pasado.

Primero su “República del Amor”, luego su “esperanza” y ahora que si no ganan ahora si se van. Otros, que presumen “no meter la mano, pero si la pata”, andan pregonando coaliciones y alianzas electorales “contranatura”, pues sólo lo que les interesa es el poder político, sin importarles el buen gobierno. En fin, ya todos preparados para darle a la piñata se les ve cantando: “No son todos ruiseñores, los que cantan entre las flores, sino campanillas de plata, que tocan al alba…”.

Asimismo, la era Trump nos remite a la idea de aprovechar la coyuntura, dado que representa áreas de oportunidad. En ese sentido la unidad nacional y la coherencia gubernamental serán las palancas que nos allanen los caminos del desarrollo sustentable. Nuestro país ha pasado históricamente por acontecimientos y momentos aciagos (incluidos aquellos nacionales que sacan provecho a sus intereses), sin embargo ante esos contextos en los siglos XVIII, XIX y XX salimos avante. Somos una nación joven, con 200 años de Independencia y con casi 100 años de la Constitución generada por el primer Movimiento Revolucionario de carácter social del mundo. Con tratados y acuerdos o sin ellos debemos superar a los catastrofistas y pesimistas que frívolamente en “redes sociales” todo lo pintan variopinto. Hay que asistirnos de especialistas y expertos en las materias para estar en condiciones de entender el contexto nacional e internacional. Así como para vislumbrar los horizontes y panoramas. Para acabar con las cadenas de opinologos, demagogos, populistas que todo lo ven con colores de: “Ahí me encontré con los amiguitos de Ofelia, que a contrabando habían pasado su tequila, nos aventamos una copas tras la pila y por poquito ya mero nos cae Amelia”.

En fin, “ahora sí, llegamos los gorrones, aquí voy yo, vaciando botellones, yo soy amigo de un señor, que no vino a la fiesta, también soy cuate del sobrino de Nabor”, así nos enfilaremos frente a esos siete picos adornados para pegarles con regocijo y alegría. Canelones y colaciones a repartir, la alegoría por el que llegará ya lo esperamos con júbilo

Este cancionero politikon junto con esta casa ditorial les desea felices fiestas para aquellos que disfrutaran esta Nochebuena y oraciones para aquellos que desde lejos nos asisten en esta época, a todos: “…Vamos pastores, vamos, vamos a…”.

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