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Son Politikon

  • Son Politikon / Arisco-Teles

Arisco-Teles

Vaya compás nacional que resuena a coplas del maestro Chava Flores con: “En México cimbra su historia, en México surge la gloria, pues México es una casita, preciosa y bonita, donde vive Dios”. Pues el fenómeno Trump nos ha unido para hacerle frente a las oportunidades que se nos presentan en el concierto internacional. Como lo hemos mencionado, el vecino del norte ya sacó lo mejor de su repertorio empresarial. A todo el mundo está mostrando que en su costal trae ocurrenciasy su forma de ver al mundo como lo que es: un gerente inmobiliario. Su fortuna la ha hecho como otros: viviendo de la especulación, del apoyo político del régimen en turno y a la tenacidad de no cumplir con las medidas fiscales de donde hace negocios (es decir, no cumpliendo al cien con sus obligaciones fiscales). Ese es su perfil que nos han mostrado sus biógrafos y es lo que nos han mostrado sus planfetos. Si sumamos a ello su populismo rústico sin un proyecto de nación, entonces podríamos entender y comprender con los versos de: “Ingrata perfida, romántica insoluta, tú me estrujates todito el corazón. Y yo benévolo hablábate de amores, deciáte mi anémica pasión”, su incomprensión por la política interior y la diplomática.

Si lo anterior lo sumamos a la “legión de comunicadores de aquí en nuestro país”que todos los días nos replican que ya viene el apocalipsis, que el Gobierno federal se deja amedrentar (sin mostrar su periodismo de investigación), de que toda la realidad es como ellos la ven con sus corresponsales (que tampoco muestran sus pruebas documentales), por lo que cada rato las fuentes oficiales salen a desmentirlos, entonces ya podemos susurrar esa de: “Llegaron los gorrones, hay que esconder botellas y platones, y si se pone hasta en su casa averiguar, porque hay tanto invitado porque manito. Verá que tres los trajo aquél…”.

Ante dicho panorama no resta más que sumar a la unidad nacional, pues además estamos frente a modelos caducos de comercialización internacional, ante estilos nuevos de política internacional (buenos o malos), ante la necesidad de industrializar nuestro país con mejoras, a seguir dando certeza jurídica a los inversionistas, seguir mostrando nuestra hospitalidad para los servicios que generan divisas en la industria del turismo, a formar a nuestros hijos con base a principios y valores, a fortalecer los mercados internos, entre otras. De igual manera, es la oportunidad de planes de mejora en las políticas públicas gubernamentales; si bien el gobierno no genera empleos, si el conjunto de empresas e industrias de los diversos sectores de servicios e infraestructura, por lo tanto es momento de ajustar los planes de las políticas públicas, con versillos de: “Después nos dieron sangüichitos de jalea, a unos ponche y a los tristes coca-cola, como la gata pa’ servir ni se menea, yo me llevé hasta la cocina mi charola”.

Por otro lado, los vientos son favorables y el ajuste a los combustibles en particular la gasolina vive del libre mercado. Si bien el dólar ha perdido frente al peso y los combustibles han bajado de precio en el plano internacional, habla precisamente de las oportunidades para lograr que los sectores de la sociedad veamos que es posible por el momento versar: “…, yo me hice fuerte y les canté “La carta a Ufemia”, que me echo un gallo y un changuito me vacila, que me arranco, pero me detuvo Ugenia, si no en el limbo ya estuviera haciendo fila…”.

Vaya tiempos electoreros en donde los partidos de oposición no dejar de cantar: “Se oye el maullido del triste gato viudo. Y su lomo peludo se eriza con
horror…”.
spolitikon@yahoo.com