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Son Politikon

  • Son Politikon / Arisco-Teles

Arisco-Teles

La integridad de Cuauhtémoc Cárdenas, fue fundamental para formar en su momento un partido de izquierda, así nace el PRD, el cual por su congruencia aglutinó a millones de mexicanos y obtuvieron éxitos electorales. Después de ser Jefe de Gobierno del Distrito Federal se retiró de ese partido por problemas internos y con el tiempo algunos de sus fundadores hicieron lo mismo. Aun así, el PRD se mantiene electoramente como la tercera fuerza política nacional. Tiene varias gubernaturas, presidencias municipales y muchos miembros en el Congreso de la Unión y congresos locales. Su declive (PRD) empieza cuando hicieron alianzas apoyando a otros partidos con una ideología contraria, les iba mejor solos que de comparsas. Actualmente se juegan su destino, deben seguir luchando por sus ideales o desaparecen para volverse “comparsas” de otros. Lo más importante es luchar por su ideología, aunque no alcancen la toma de poder. Su presencia enriquece nuestra democracia.

El PAN siendo congruente con sus ideales, alcanzó muchas gubernaturas y hasta la Presidencia de la República. Hemos visto que para conquistar el poder, las alianzas entre partidos opuestos (ideológicamente) a veces funcionan electoralmente, pero para gobernar son un verdadero fracaso. Necesitamos partidos fuertes, ya después de la contienda deben apoyar con hombría de bien a quien el pueblo elijó por mayoría; de no ser así, hemos visto en varios países del mundo que empiezan a derrumbarse las democracias y caen en la ingobernabilidad.

Mancera a pesar de las divisiones en el PRD y una que otra zancadilla, ha sido un buen jefe de Gobierno; logró lo que ninguno: hacer de la Ciudad de México una nueva entidad federativa con su propia Constitución. El PRD así ha conquistado un lugar en la historia, deberían estar orgullosos y cerrar filas. El daño a la imagen son problemas ajenos, lo que repercute con marchas alterando la vida y economía de esta ciudad.

Para lograr un sano desarrollo no debemos confundir la elevada responsabilidad de gobernar con la política electoral. El que gana, gobierna para todos y se le debe apoyar para fortalecer la gobernabilidad en beneficio de la nación. El Presidente de la República, gobernadores, presidentes municipales y los legisladores son elegidos por mayoría y, representan al conjunto social por voluntad popular. No son empleados, son servidores públicos para un proyecto nacional aprobado en las urnas, por eso, Reyes Heroles decía: “primero el proyecto y luego el hombre”. Debe quedar claro que en las elecciones se decide por un programa de Gobierno y es responsabilidad del elegido llevarlo a cabo con el respaldo de todos, para eso son las elecciones. Hoy como nunca debemos sumar esfuerzos para concretar el mandato del pueblo. Tratar de debilitar un Gobierno para ganar las siguientes elecciones es ir en contra de la nación. Ahora es tiempo para los partidos de preparar un buen proyecto de Gobierno y hacerlo del conocimiento de la sociedad en su momento legal (2018). Anticiparse solo divide a la nación. No caben en estos momentos los protagonismos de los aspirantes, para ello existen las campañas. Cuestionar y ofrecer es sencillo, primero que demuestren en su campaña que han hecho personalmente por México en los cargos o actividades que han realizado en el pasado, hay que probar con hechos, esa es la prueba real de su experiencia y capacidad para gobernar en el futuro. No es un asunto de discursos y buenas intenciones, sino de hechos reales. Queremos un estadista probado, no un crítico idealista sin experiencia, con: “…, como México no hay dos”.
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