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Son Politikon

  • Son Politikon / Arisco-Teles

Para el 2018 no habrá segundas vueltas ni coaliciones, podría haber alianzas. El que gana, gana por el mayor número de votos. Lo que falta es madurez, conciencia cívica y patriotismo. Solo hay que aceptar la derrota como lo hizo el PRI en Nayarit, hay que ponerse a trabajar todos juntos para respetar la voluntad popular. Ya cuando vengan las próximas elecciones es loable presentar a los mejores candidatos, los proyectos, convencer con propuestas de programas y al final con hombría aceptar los resultados. De otra manera sería el cuento de nunca acabar, afectando la gobernabilidad y el desarrollo nacional. La democracia es oportunidad y compromiso, no es un festín de golosos para repartirse un pastel, ¿dónde han quedado los ideólogos y el proyecto de país?, con: “Amor de mis amores, sangre de mi alma…”.

Los políticos deben servir a la patria, no se trata de buscar chamba, prestaciones exorbitantes y un supuesto poder para hacer negocios, la “política” en su esencia (entre otras cosas), es el arte de servir a la comunidad. Es una pena que los partidos políticos dilapiden su ideología y solo aspiren a alcanzar el poder. Nuestro país requiere de políticos con vocación de servicio, experiencia, probidad, firme ideología y patriotismo. Ya no hay tiempo para reformas electorales y las planteadas últimamente no mejoran nuestro sistema de partidos y el democrático, solo sirven para satisfacer intereses de grupos y mantener posiciones de propósitos personales. El proyecto de nación debe estar por encima de ello, no se trata de una piñata donde el más fuerte la rompe y todos los pequeños se avientan a recoger las frutas y caramelos. Les falta madurez y conciencia cívica.

Hoy en día el problema mundial es la proliferación de asociaciones políticas, se han vuelto una fuente de subsistencia para muchos políticos, que por encima de la voluntad de una mayoría han encontrado un modus vivendi. Pareciera que los partidos políticos no se empeñan en fortalecer su ideología y solo van en busca del poder, dedicándose a cuestionar para obtener beneficios, esa actitud debilita la gobernabilidad y el estado de derecho. Aquí, hace unas décadas se les permitió tener diputados de partido por su baja militancia y después se les dieron en exceso cargos de elección popular (de representación proporcional), sin que hayan sido electos por el pueblo y ahora, que se quiere rectificar ese error, no quieren modificar la ley para su desaparición (los pluris). Era sano abrir una puerta para oír otras voces. Pero para gobernar se requiere ganar una elección para representar con legitimidad al pueblo. Las elecciones son para eso. El compromiso del ganador es con los electores, no con su partido. Los países más desarrollados tienen solo dos o tres partidos políticos, así fortalecen la gobernabilidad y el estado de derecho, no les es una Torre de Babel, es una pirámide con una gran base y una punta para gobernar.

Dadas las circunstancias actuales es probable que se anticipen los tiempos políticos para el 2018. Morena y el PRD ya tienen precandidatos a la vista, en el PAN mínimo hay seis aspirantes y en el PRI por su formalidad institucional apenas se asoman discretamente cinco rostros. Sin duda llegarán unidos hasta el final, eso les da una ventaja anticipada de disciplina, ya pronto veremos cómo se promoverán. Insistimos habrá movimientos en las dirigencias de los partidos. Aún ganando elecciones el deterioro de los actuales ha sido desgastante, el que lo entienda podrá ganar el 2018, con: “Permite que ponga, toda la dulce verdad…, para decirte…”.
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