imagotipo

Sophie Cruz: La niña mexicana del papa Francisco / Ma. Antonieta Collins

  • María Antonieta Collins

Cerré la Nochebuena en el programa “Navidad en Familia” de la cadena Univisión y teniendo una gran sorpresa que me remontó al viaje del papa Francisco cuando lo inició en Washington, la capital. Imaginé que sería con cosas bonitas, buena comida y mucha diversión. Pasó todo eso, y mucho más.

Me había comprometido para no faltar esta noche y ni un rápido viaje a México que se debió haber prolongado más, pero que no me detuvo de estar presente.

La presentadora Karla Martínez me hablaba al aire de las entrevistas que en 2015 me habían dejado huella y sin lugar a dudas estuve de acuerdo en que hubo una en especial que hasta el día de hoy me llena de emoción y por tanto voy a recordarla siempre: la entrevista que pude hacer de inmediato a Sophie Cruz, la niña mexicoamericana de origen oaxaqueño chinanteco que robó el corazón de millones en EU cuando, ayudada por su padre y un grupo de inmigrantes mexicanos sin documentos brincó los cercos de seguridad en Washington y salió corriendo a ver al papa Francisco que iba en el papamóvil aquel día de finales casi de septiembre de este año después de que ella lograra conmover al Pontífice que ordenó detener el vehículo para escucharla un momento.

Le digo a Karla Martínez que se me pone la “piel de gallina” al recordar que desde la acera llena de gente, Raúl Cruz, el padre de Sophie y el grupo que le acompañaba desde California desde donde habían viajado le gritó a Francisco:

“Papa no le temas… Es solo una niña que tiene un mensaje para ti”.

Estaba recreando la escena al tiempo que aparecían las imágenes en la pantalla cuando de pronto algo me hace voltear al fondo del estudio… y ¡ahí estaba Sophie Cruz!

Nos dimos un enorme abrazo.

La última vez habíamos que nos vimos habíamos estado sentadas en el pasto del parquecito donde estaban descansando, luego de la emoción de lo que recién les había sucedido que el Papa cargara a Sophie luego de que se la llevara Dominique Gianni, el jefe de la seguridad vaticana.

Era la misma niña que tenía una prodigiosa memoria para sus cinco años de edad y a quien le pedimos que dijera lo que entonces tenía preparado para el Papa.

Y Sophie recitó al pie de la letra aquel discurso donde ella le había hablado a Francisco de los inmigrantes hispanos sin documentos que son los que trabajan cultivando la comida que se sirve en las mesas de los hogares hispanos.

Habló de cuando le dijo que necesitaban los niños hispanos que parara la división de las familias, le habló del miedo de cuando ven salir a sus padres a la calle y no saben si van a volver. Le dijo que ella misma no conoce a sus abuelitos ni paterno ni maternos y que tampoco sus padres, Zoila y Raúl han podido ver en décadas a sus propios padres porque no pueden ir a Oaxaca y regresar a Estados Unidos.

Sophie Cruz entonces cumplió su cometido y tres meses después sigue vigente porque su rostro ha dulcificado una lucha que en medio de la contienda electoral se ha vuelto feroz.

La niña que recién ha cumplido seis años me dice que tiene también un mensaje para Donald Trump: quiere llevarlo a un campo de cultivo para que vea los trabajos que hace gente como su papa.

Sophie nos hizo una Navidad diferente sin oropel y dándonos la perspectiva de lo que miles necesitan en este país. No la dejé que me diera las gracias, fui yo la que le dio las gracias por permitirme conocerla. ¡Gracias Sophie de nueva cuenta y Feliz Navidad!